La Proposición de Ley Orgánica de Vox, que ha contado con la sintonía del Partido Popular, en la que se incluye la prohibición del uso del burka y el niqab en espacios públicos, ha decaído en el Congreso de los Diputados ante la negativa de apoyo de Junts en la votación.

Debido a que tan sólo las fuerzas de derecha y ultraderecha mayoritarias han apoyado la medida, no ha salido adelante en el trámite parlamentario. Hasta esta misma tarde del martes, la postura de los neoconvergentes estaba en el aire, pero, en un comunicado, han avanzado su voto en negativo por haber sido impulsada por una formación “anticatalana y antifeminista”, en alusión a los de Santiago Abascal.

No obstante, los de Carles Puigdemont sí que comparten el fondo de la iniciativa, por lo que registrarán próximamente su propio texto en la Cámara Baja. “Ni burka, ni Vox. Junts registra un proyecto de ley para prohibir el burka y el uso del velo en espacios públicos y la delegación de Cataluña de competencias estatales en materia de seguridad e identificación de personas”, han emplazado en un comunicado, avanzando que será “una ley rigurosa” en línea con las directrices europeas.

La ley de Vox consta de un artículo único en el que se establece que “queda prohibida la utilización en el espacio público, o en lugares privados con proyección a un espacio o uso público, de los velos denominados niqab y burka”. La normativa contempla sanciones tanto por la utilización de dichas prendas de vestuario como por “la acción de obligar a su uso por parte de padres o tutores”, aunque no incluye diferencias entre la acción voluntaria de la mujer o la imposición del entorno. En cuanto a la cuantía de las multas, supondría valores de entre 10.000 a 20.000 euros.

El portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, defendió este lunes que su partido no quiere “a ninguna mujer encerrada en una cárcel de tela”: “Lo que hagan en sus países nos parecerá una desgracia, pero en España no. Nosotros no queremos que el islamismo se abra paso por las calles de España”, defendió. Al tiempo, apostó por integrar esta medida en los centros educativos por “sentido común”.

Luz verde en Baleares, pero no prosperó en otras CCAA

Este debate es amplio y ha sido motivo de discusión en múltiples ocasiones durante los últimos años. A principios de febrero obtuvo luz verde, gracias a Vox y PP, en el Parlament de Baleares, misma intención que los populares trasladaron al Consell de Menorca.

Mientras, en Asturias, Murcia, Comunidad de Madrid o Cataluña no salió adelante. Sin embargo, desde Génova, el propio Núñez Feijóo enmarcó su apuesta en “prohibir” esta vestimenta, aunque sin incluir el velo o hiyab: “Toda aquella vestimenta que atente contra la dignidad de la mujer o contra la seguridad en espacios públicos debe de ser prohibida en nuestro país”, defendió el pasado mes de agosto.

En el plano nacional, el punto de encuentro ha vuelto a situarse entre Vox y PP, ya que, aunque la medida ha sido impulsada por la ultraderecha, Génova no tardó en sumarse el pasado fin de semana y consolidar esta postura este mismo martes en el Congreso. Su portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, así lo ha defendido: "A quien le incomode que las mujeres seamos libres e iguales, que no venga a España; España no es su país, no lo vamos a permitir. Hoy votamos a favor de la visibilidad de la mujer, de una niña que sepa que su rostro no es de vergüenza, las mujeres caminamos libres. Esto en España no es negociable, vamos a dar la batalla”, ha argumentado.

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