El Parlamento balear celebra este martes su primer pleno de 2026 en el que será protagonista la propuesta del Partido Popular (PP) de prohibir el burka y el niqab en espacios públicos, para lo que precisa del apoyo de la extrema derecha.

Así, entre un abanico de temas que contemplan la crisis de la vivienda, la saturación turística, la educación, las listas de espera en la sanidad, la regularización extraordinaria de migrantes anunciada por el Gobierno, la propuesta lanzada por el Ministerio de Hacienda para reformar el sistema de financiación autonómico o el acuerdo comercial firmado entre la Unión Europea y Mercosur, también se encuentra el veto a estos dos símbolos del Islam.

Según lo previsto, mientras que el grupo socialista interpelará al conseller de Turismo, Cultura y Deportes, Jaume Bauzà, acerca de la política turística del Ejecutivo regional; se abordarán dos mociones del PSIB, una sobre políticas de atención a la dependencia y otra en materia de salud mental, y otras tantas proposiciones no de ley (PNL). Por su parte, el PP tratará de instar al Govern a prohibir el burka y el niqab en espacios públicos. Esta última está previsto que salga adelante con el apoyo de Vox, que ya presentó una iniciativa similar hace unos meses pero que los 'populares' tumbaron.

La proposición, según recoge el texto, pretende "combatir prácticas contrarias a los derechos fundamentales, la igualdad y la dignidad de las mujeres y las niñas, entre ellas la imposición del velo islámico integral, los matrimonios forzados y la mutilación genital femenina".

Una medida repleta de controversias

Alrededor de esta iniciativa han girado las ruedas de prensa previas al pleno de los diferentes portavoces parlamentarios. La de Vox, Manuela Cañadas, ha acusado a los populares de "copiarles" una medida que rechazaron hace unos meses. "Nosotros no competimos, los que copian son ellos", ha dicho la portavoz de los de Santiago Abascal, quien ha pedido al PP que "haga un ejercicio de coherencia para que dejen de ocurrir estas cosas que son una pérdida de tiempo para todos". Pese a todo, ha adelantado que votarán a favor.

El portavoz popular, Sebastià Sagreras, ha defendido que su propuesta es "sensata" y que es el grupo de Cañadas el que ha cambiado de opinión. "Vox se ha dado cuenta que su propuesta iba desencaminada", ha sostenido. Igualmente, ha pedido el apoyo de todos los grupos de la Cámara autonómica para exigir esta prohibición y ha remarcado "el compromiso del PP con la defensa sin ambigüedades de la igualdad y la dignidad de las mujeres y de las niñas". "El respeto a la igualdad entre mujeres y hombres forma parte esencial de la integración en nuestra sociedad" y que esta iniciativa tiene como objetivo hacer frente a prácticas "profundamente contrarias a los valores constitucionales y a los principios básicos de una sociedad democrática", ha manifestado.

Por su parte, el portavoz de MÉS per Mallorca, Lluís Apesteguia, ha recriminado al PP que lleve al pleno iniciativas que no buscan solucionar "los problemas reales de la gente". A su parecer, el debate tan solo servirá para decidir "si es más facha el PP o Vox". A su parecer, la iniciativa "no nace de la preocupación del PP por los derechos de las mujeres", sino que se plantea "en la carrera absurda entre PP y Vox de ver quién es más facha e islamófobo". "El alquiler es un 30 por ciento más caro desde que gobierna Marga Prohens y nos proponen hablar de a ver quién es más islamófobo, si PP o Vox", ha insistido el ecosoberanista.

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