El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha vuelto a atacar a la Conferencia Episcopal Española (CEE), con la que mantiene desde hace meses una guerra abierta, después de que el secretario general de los obispos, César García Magán, afeara la "prioridad nacional" que defiende Vox y ha aceptado el PP para discriminar a los inmigrantes en el acceso a los servicios públicos.
"Este personaje nunca se atreve a criticar al gobierno mafioso. Porque el gobierno le proporciona su negocio con la invasión. Y esa es su prioridad: el negocio. Y el desprecio profundo a los españoles que quieren defender su patria", ha opinado el líder de la ultraderecha sobre las palabras del obispo, que fueron, concretamente, las siguientes: "La Iglesia no se mueve a nivel de eslogan, ni de este ni de ninguno. Y menos todavía cuando de un lado se quiere anular, excluir y eliminar al otro. En eso la Iglesia no está ni puede estar ni estará nunca. Nuestra mira y nuestra prioridad es el Evangelio y nuestra presencia en la vida pública parte de dos principios. Primero, la dignidad de la persona humana, que es intocable, que es irrenunciable y que no se puede reducir. Y segundo, el bien común, que es el amor al prójimo y el prójimo no es el que es de mi propio partido solo, no es el que es de mi país, de mi lengua. Ni siquiera el que es de mi religión". La Iglesia Católica nunca ha comprado el relato de Vox para deshumanizar a los inmigrantes, y en otras ocasiones, otras figuras han llegado a decir que "un xenófobo no puede ser un verdadero cristiano", provocando el principal punto de roce entre ambos agentes.
Este personaje nunca se atreve a criticar al gobierno mafioso.
— Santiago Abascal 🇪🇸 (@Santi_ABASCAL) April 24, 2026
Porque el gobierno le proporciona su negocio con la invasión.
Y esa es su prioridad: el negocio. Y el desprecio profundo a los españoles que quieren defender su patria. https://t.co/PxmAkDG6vD
La lista de choques entre Abascal y la Iglesia ya es muy larga, y esta semana es ya el segundo. Previamente había atacado al prelado de Canarias, José Mazuelos Pérez, después de que éste dijera: "A algunos habría que meterles cinco días en un cayuco, mañana y tarde, sin comer, antes de hablar de lo que hay que hacer con los migrantes". "Algunos que hacen negocio con la inmigración ilegal deberían salir del palacio y bajar a ver las consecuencias que tiene para los españoles. Para la sanidad, la seguridad, los salarios y los impuestos", contestaba Abascal a través de las redes sociales.
¿Ruptura con Cáritas?
A su vez, la situación entre la ultraderecha y el Clero ha seguido tensándose después de que el partido de Bambú haya asegurado que sus pactos con el PP en Extremadura y Aragón supondrán, también, la ruptura de los acuerdos que los gobiernos autonómicos tienen con Cáritas Diocesana, la ONG que canaliza la ayuda social de la Iglesia, para asistir a los inmigrantes.
El Papa León XIV visitará España en aproximadamente un mes, y el PP ha negado que el pacto vaya a suponer tal cosa. "Organizaciones como Cáritas, que se dedican a ayudar a personas de todo tipo y condición, pueden estar completamente tranquilas porque no van a perder las ayudas”, ha dicho el secretario general de los 'populares', Miguel Tellado, sobre un asunto que les traerá debate con su socio más radical.
Sánchez, "mierda" y Marlaska, "rata"
A su vez, en los ya acostumbrados latigazos discursivos de Vox, no solo la jerarquía eclesiástica ha recibido críticas recientes por parte de la ultraderecha. En los últimos días, Abascal ha calificado de "mierda" al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de "rata" al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Así se pronunció desde la plaza de España de Cádiz sobre los dirigentes socialistas: "El mierda del presidente del Gobierno y la rata del ministro del Interior, y el cobarde del delegado del Gobierno, y el lacayo que actúa como jefe de este dispositivo han decidido que tienen que intimidarnos en todas partes. No ha nacido el español que nos intimide ni el tipo que nos eche de esta plaza", dijo, ante un público que empezó a jalear 'Pedro Sánchez, hijo de puta'.
El jefe de la ultraderecha continuó asegurando que militantes de su partido habían sido agredidos en Cataluña durante la fiesta de Sant Jordi. "No estoy dispuesto a callar ni a aceptarlo como normal. En una sociedad democrática todos esos tipos estarían en cárcel y el presidente del Gobierno y el ministro del Interior también y el jefe del dispositivo estaría asumiendo responsabilidades por no cumplir con la garantía del orden público y permitir que se cometa un delito electoral", señaló.