¡Por fin, el fin! Es la frase más repetida esta mañana por Mercedes, la pareja de Juan María López Franco. El hostelero ha estado 82 días en huelga de hambre en la Plaza Mayor de Madrid para conseguir que el Ayuntamiento reconociera que se había cometido un error y que desde el 2003, nadie le había notificado que no tenía licencia de bar de copas. El pasado mes de mayo, el dueño del “Café del Mono”, un local situado en el madrileño barrio de La Latina, supo el “precio” de este error. Tres multas por un valor de 93.000 euros .

El Ayuntamiento miró hacia otro lado
Antes de iniciar su protesta, López acudió a la Junta Municipal de Centro solicitando información sobre cuándo y por qué le habían anulado la licencia. Ante la falta de explicaciones por parte del Consistorio, que aseguraba “no encontrar el expediente”, Juan María decidió iniciar una huelga de hambre el 1 de julio. Una reivindicación que ha durado 82 días.

82 día sin familia, sin trabajo... sin vida
Esta mañana, con la subsanación de errores en la mano, Juan María tenía sentimientos contradictorios. “Estoy satisfecho porque se ha descubierto que yo tenía razón, que nadie me había notificado que mi licencia de bar de copas había sido anulada apenas un mes después de notificármela. Les he obligado a buscar el error y ha aparecido. Me parece vergonzoso haber tenido que hacer esto. Son 82 días que he estado sin ver a mi madre (la mujer tiene más de 80 años y no sabe nada de la protesta de su hijo), sin mi familia, sin trabajar… por un error que habían cometido ellos”.



Chequeo hospitalario
Hacia la 1 de la tarde, el hostelero abandonaba la Plaza Mayor en una ambulancia del Samur que le trasladaba a la Fundación Jiménez Díaz para que los médicos le hicieran un chequeo. A estas horas, sigue en observación.

El siguiente paso es que sus abogados de la Asociación Empresarial de Hostelería de la Comunidad de Madrid “La Viña” recurran las multas, dos por trabajar sin licencia de bar-pub y otra por excederse de horario. El Ayuntamiento se ha comprometido a estudiar esos recursos y desestimarlas al reconocer que “no pueden demostrar fehacientemente que Juan María recibiese la notificación en 2003”.



La lucha sigue...
A partir de ahí, el hostelero tendrá que replantearse su futuro. Desde 1988 trabaja en “EL Café del Mono”, un local que acogió conciertos, fiestas municipales de Carnaval y 25 años de vida nocturna. Juan María piensa seguir luchando para conseguir esa licencia de bar de copas. “Desde el 2012, la Cava Alta entra en zona de protección acústica (ZPAE) y no se conceden licencias. Pero yo llevo muchos años trabajando como tal y no voy a dejar en el empeño. Otros bares han conseguido la licencia estando ya vigente la protección".

...pero en los juzgados
El “Café del Mono” siempre ha funcionado como bar de copas. No tiene cocina, ni salida de humos, está insonorizado, tiene doble puerta para evitar ruidos que molesten a los vecinos y carece de luz natural. Durante años, Juan María ha invertido mucho dinero para que su local cumpliera las necesidades de un pub. El Ayuntamiento ahora se escuda en la ZPAE para negarle la licencia. Pero Juan María lleva cuarto de siglo luchando y piensa seguir habiéndolo. Eso sí, ahora en los Juzgados, lejos de la Plaza Mayor.