El recelo que provoca en el PP el súbito crecimiento de Ciudadanos se compensa con que en algunos bastiones importantes puedan servirles de muleta electoral para no perder el Gobierno. Pero eso no pasará en la Comunidad Valenciana, donde los populares llevan cuatro elecciones seguidas ganando con mayoría absoluta y la última encuesta encargada por el PSPV señala que ni con el partido de Albert Rivera se evitará el cambio.

Si hoy se celebraran elecciones, según el sondeo al que ha tenido acceso Levante, los populares se desplomarían hasta los 34 diputados, cuando la mayoría absoluta está en 50. Ciudadanos conseguiría entre 12 y 14 escaños, lo que no sería suficiente para el PP, que conseguiría cerca de un 27% de los votos cuando en 2011 consiguió el 49,4%.

Menor caída y segunda plaza
Los socialistas también bajarían, pero menos, de su marca de aquel año y llegarían hasta el 23-24%, pero seguirían como segunda fuerza, con 26 o 28 diputados. Además, queda muy lejos la posibilidad de que alguna otra fuerza de izquierdas les arrebate la posición y acerca a Ximo Puig a la Presidencia.

Posible tripartito
El candidato socialista tendría varias opciones para gobernar con un pacto tripartito. La opción más viable es la de pactar con Compromís y con Podemos.  Los de Mònica Oltra son tercera fuerza en intención de voto con un 12-12,5% y lograría 13 diputados, aunque la plaza está muy reñida con Ciudadanos. Y el partido de Pablo Iglesias conseguiría 12 diputados, con el 11’4-12% de los votos.

Los perjudicados
Los mayores perjudicados son Esquerra Unida y UPyD, que se quedarían fuera de Les Corts. La coalición de izquierdas obtuvo 5 diputados en 2011 con un 5,9% de los votos, pero ahora no pasarían del 5%. Tampoco el partido de Rosa Díez, cuyo candidato, Toni Cantó no llegaría apenas al 2-2,4%.