Una vez más los medios de la derecha y, en especial, los columnistas adscritos a ese lado ideológico, vuelven a apuntar con sus garras afiladas a la alcaldesa de Madrid. Si hace unos días, Federico Jiménez Losantos llegaba a hacer uso del programa que dirige en la emisora de su propiedad para cargar contra Manuela Carmena por olvidarse del nombre del presidente de El Corte Inglés diciéndole que “si ya tienes alzheimer, ¡tienes que irte a tu casa!”, en esta ocasión ha sido otro Federico, en este caso Quevedo, quien ha dedicado su columna en El Confidencial para lanzar dardos contra la regidora.

Bajo el título "Todo eso que se le perdona a Manuela Carmena..." el periodista hace un repaso comparando sus primeros cien días con el mandato de Ana Botella. Entre otras cosas, Quevedo habla de las “ocurrencias” relativas a la limpieza de colegios por parte de madres de alumnos o de las calles por universitarios y se pregunta qué pasaría si las hubiese hecho la anterior inquilina del Palacio de Correos.

Se le ha ido la cabeza”
El primer Federico, es decir, Losantos afirmó esta semana que Carmena es “una alcaldesa a la que ya se le ha ido la cabeza”, porque se dirigió a Dimas Gimeno -presidente de El Corte Inglés- “con esa familiaridad ofensiva que utilizan algunas enfermeras de los hospitales para dirigirse a gente de 90 años”. “Esto conviene que lo recuerden los que hicieron bromas con el relaxig cup de Ana Botella”, concluyó el locutor.

Quevedos, curiosamente, también alude al café con leche de Botella para exculpar de alguna manera a la ex alcaldesa y, de paso, criticar a la actual. A su juicio, Carmena goza de la manga ancha de lo que llama “medios de izquierda” que son “más militantes en la defensa de determinados intereses” y “auténticos maestros a la hora de organizar campañas personales”.

Sobre imputados
No se olvida el columnista de El Confidencial de las imputaciones, y se queja del diferente trato que esos medios de comunicación y televisiones dan según se trate de cargos del PP o de Podemos, con referencia directa a Rita Maestre, imputada por “asaltar capillas”.

Quizás olvida Federico Quevedos los tejemanejes que en la actualidad están siendo investigados por la justicia bajo los nombres de Gürtel, Púnica o Bankia. Todos con presunta implicación directa de representantes del Partido Popular de Madrid, a nivel regional y de capital, a lo que habría que añadir, solo por su proximidad en el tiempo, lo desvelado por ELPLURAL.COM sobre un concejal contra el que se ha admitido una querella por el dinero de unas subvenciones públicas que no aparecen.

La balanza que marca el Código Penal establece por sí misma la diferencia entre estos asuntos y lo que él denomina “asaltar capillas”.

Gestión nefasta
Quevedo no deja a un lado la gestión de estos cien días. Carga con contundencia contra la regidora a la que acusa, además de las mencionadas “ocurrencias” de no haber hecho nada en este tiempo, con alusión personal directa a la cocina que “no se ha limpiado desde el año 1976” de Carmena.

Una vez más, y a pesar de lo que hacen los “medios de izquierda”, obvia en esto de la gestión temas como el de los desahucios o que el Ayuntamiento de Madrid, tras décadas de Gobierno popular, acumula una deuda que supera a la de muchas Comunidades Autónomas.

Sin duda, las columnas, hablada y escritas de ambos Federicos, se marcan como objetivo a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y llegan a coincidir con Esperanza Aguirre también en las críticas por el “atasco más monumental de los últimos 40 años” ocurrido esta semana.