Valladolid ha sido el escenario elegido por los principales partidos que se postulan a la Presidencia de la Junta de Castilla y León este viernes para cerrar con broche de oro la campaña electoral antes de acudir a las urnas este domingo 15 de marzo, a la espera de comprobar si se producirá un giro de guion político o persistirá el mandato de la derecha. En este sentido, el PSOE ha puesto toda la carne en el asador para arropar a su candidato Carlos Martínez: la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y del ministro de Transportes, Óscar Puente, ha marcado el paso de este cierre por todo lo alto.

La apertura del acto ha venido de la mano del exalcalde de Valladolid, quien ha abogado porque el electorado de la izquierda “no se confíe”, porque este domingo, día de las urnas, “es el día de la verdad”. En este sentido, como no podría ser de otra forma, ha hecho balance del contexto internacional y la postura adoptada por España, con especial ahínco en el papel de Sánchez. “Un líder no se forja en la sumisión, sino en el desafío. Él se fue forjando en el desafío de las cosas que se decía que no eran posibles. Un líder que lo tiene que sudar, preserva la dignidad, que le rinde tributo y no tiene problema en pararse ante un abuso que quiere parar el mundo para decirle que por ahí España no pasa”, ha ensalzado.

Bajo este marco, ha reiterado Puente que, ahora el mundo mira hacia España y al Gobierno central; mismas sensaciones que traslada para Castilla y León: “Carlos Martínez pretende cambiar la resignación por esperanza, éxodo por volver a nuestra tierra. No necesitamos un gobierno en la zona de confort, sino un líder que se arremangue”, ha abogado, definiendo al candidato como “el modelo de cercanía, el alcalde” para la comunidad autónoma.

Zapatero enarbola el ‘no a la guerra’

Ha tomado el testigo el expresidente del Gobierno, quien ha comenzado celebrando que el actual mandato de Sánchez, por un lado, haya defendido a capa y espada la memoria democrática del país: “Teníamos un deber histórico con la dignidad y la vida que no sabíamos contar, hemos cumplido”.

Al tiempo, ha rememorado las consecuencias que tuvo para España el “descomunal desastre” de la guerra de Irak en 2003: “El PSOE dijo claramente no a una guerra ilegal, y teníamos razón, una guerra inmoral. Poco después, ganamos las elecciones y retiré las tropas de Irak, no fue una decisión fácil. Recuerdo la llamada de George Bush, había que tomar una decisión valiente, decir a la primera potencia del mundo que nos íbamos porque no creemos ni apoyamos esta guerra”, ha rememorado.

En estos términos, ha recordado cómo Sánchez le ha dicho ‘no’ a Donald Trump hasta en tres ocasiones: el gasto en Defensa al 5% en la OTAN, el genocidio en la Franja de Gaza y, ahora, con la guerra en Irán. “Me siento muy orgulloso, porque el presidente no se entiende por el presente, sino más por el futuro. (…) El PSOE quedará con mayúsculas en la historia como que nunca apoyó estas intervenciones ilegales e ilegítimas que van a estropear Oriente Próximo”, ha reiterado.

Al tiempo, ha situado en la otra cara de la moneda el argumentario de las derechas, quienes argumentan que la postura pacifista del gobierno es “electoralista”: “Siguen encajados en el delirio autoexculpatorio. Cuando vi a Aznar con Mayor Oreja hablando del 11M... Un poco de dignidad ante la historia, verdad y víctimas. ¿Qué van a decir PP y Vox? ¡Digan la verdad! Que los culpables son Netanyahu y Estados Unidos, las consecuencias las asumirá este gobierno. Qué valientes son para hablar de los menores no acompañados e inmigrantes, que vienen a vivir y ganarse la vida. Qué sumisos y cobardones cuando Trump dice algo”, ha reprochado.

Sánchez reivindica la paz internacional y el cambio en Castilla y León

En el último turno de la velada socialista, Sánchez ha salido al paso recogiendo el testigo del 'no a la guerra' en clave nacional y, al tiempo, del cambio que necesita Castilla y León personificado en Martínez. "Hoy España, como hace 23 años, reivindica la paz. La derecha reivindica a Aznar. Esa es la gran diferencia", ha arrancado. 

"Lo inédito que pasa en España no es que avance la ultraderecha, (es cierto que cuando el PP eligió a Feijóo a Abascal le tocó la lotería), pero lo vemos en todo el mundo, lo insólito es que hay un gobierno que les planta cara, a sus discursos y su reacción, por eso es tan necesario un gobierno así en Castilla y León. ¿Qué ha pasado en los últimos siete años? El Gobierno y el Congreso aprobaba una Ley de Memoria, y lo que hizo Mañueco con la ultraderecha aprobaron una Ley de Concordia. El Gobierno de España la frenó en el Constitucional. (...) No más tedio, que es el de Mañueco, ni más odio, que es el de Abascal, sino cambio en Carlos Martínez", ha ejemplificado Sánchez sobre las políticas populares sobre la autonomía en las últimas décadas.

En clave internacional, con el telón de fondo de la guerra en Irán, Sánchez ha señalado, apelando a PP y Vox, que "no pueden apoyar a quien incendia el mundo", en clara alusión a Donald Trump, "y luego quejarse del humo que provoca ese incendio". Por ello, y ante la referencia mundial que está marcando el paso España, Sánchez ha celebrado: "El ministro Puente se puso el otro día en Twitter la bandera de España. Abascal se enfadó, se pusieron muy nerviosos diciendo qué hacen con la bandera de España. Pero si es un orgullo ser español, defender los principios, valores y cuenta de resultados de este Gobierno. Ejercer la soberanía nacional para algunos es servir a intereses ajenos, ¿qué interés tenemos nosotros en que se incendie Oriente Próximo?. (...) Ser patriota, estar con nuestros aliados, es siempre arrimar el hombro. Pero cuando alguien se equivoca, también es decírselo, esta guerra es un gran error. O guerra o paz; o ley de la selva o derecho internacional; o servilismo o soberanía nacional. Nosotros lo tenemos claro", ha proseguido. 

Por último, y en plena clave electoral de cara al domingo, Sánchez ha hecho énfasis en que el PP de Mañueco "no ha logrado crear un sentimiento de comunidad", pero espera que Martínez sí que lo consiga en las urnas: "En Castilla y León igual cada uno es de su provincia y no hay sentimiento de proyecto compartido, pero lo tiene, y si queréis seguir avanzando en derechos y libertades, necesitamos a Carlos Martínez como presidente de la Junta. Quien quiera apostar y ganar, que vote el domingo. Será un placer verte el día 16 como presidente, Carlos", ha finalizado, con vistas a acudir el domingo a los colegios electorales.

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