Nos gusta seguirle la pista a lo que realmente mueve la conversación seriéfila, y 2025 ha sido un año tan intenso que cuesta quedarse solo con unas pocas producciones. Lo cierto es que los datos de visionado, los rankings de plataformas y el pulso cultural muestran un panorama televisivo más híbrido, más ambicioso y más fragmentado que nunca. El streaming sigue marcando el ritmo, pero también los debates sociales y el ánimo colectivo han tenido mucho que ver en qué ficciones se han convertido en fenómenos.

A nivel internacional, el liderato lo ha vuelto a ocupar El juego del calamar, cuya tercera temporada demuestra que el fenómeno surcoreano no era solo una moda, sino una franquicia consolidada que sigue convocando audiencias millonarias. Junto a ella, títulos como ReacherEl agente nocturnoGinny y GeorgiaSeverance1923The PittEl cuento de la criadaYou y Landman han dominado también el año en sus respectivas plataformas, dibujando un 2025 en el que la acción, el drama social y los thriller de conspiraciones mantienen su vigencia.

Pero este ha sido también el año de Adolescence, la miniserie británica que ha puesto de acuerdo a espectadores, críticos y algoritmos. Su propuesta -un drama psicológico rodado en largos planos secuencia, casi a tiempo real- ha convertido el título en un pequeño milagro dentro del mainstream: arriesgada, emocional y adictiva, todo a la vez. No es habitual ver una serie tan formalmente exigente colarse entre lo más visto del año, y ahí radica parte de su fuerza.

En el territorio de las series de prestigio, Severance ha reafirmado su posición como una de las ficciones más inteligentes y necesarias del momento, profundizando en la ansiedad laboral y la fractura entre identidad profesional y personal. Por su parte, The Pitt se ha transformado en el gran drama hospitalario del año: crudo, honesto y lleno de humanidad. Su retrato del colapso sanitario y sus consecuencias emocionales hace que resuene mucho más allá de su premisa.

2025 también ha tenido espacio para las revelaciones. Una de ellas es Pluribus, la apuesta de ciencia ficción creada por Vince Gilligan para Apple TV+: un relato ácido y existencialista que imagina a una humanidad amenazada por un “virus de la felicidad”. Con estética cuidada y sentido del humor afilado, la serie ha ganado tracción capítulo a capítulo, convirtiéndose en una de las candidatas claras a mejor serie del año. Otra sorpresa ha sido The Lowdown, un noir televisivo con Ethan Hawke al frente que combina thriller político, humor negro y ecos del cine clásico. En España se ha distribuido como Verdades ocultas, donde ha encontrado un público especialmente entregado. 

España 2025: un mapa que mezcla fenómenos globales con éxitos muy locales

Y si ampliamos el foco hacia España, el panorama se vuelve aún más revelador. Aquí, como en otros años, los grandes fenómenos internacionales han marcado el ritmo -El juego del calamar y Adolescence han sido omnipresentes-, pero junto a ellos destacan títulos que han conectado de forma especial con el público español. Durante 2025, han figurado entre las series más vistas SeparaciónThe Last of UsYellowstoneSiloParadise y la esperada adaptación de El eternauta, confirmando que el espectador español se mueve con soltura entre ciencia ficción, drama distópico y thriller.

Las plataformas también han dejado claro qué es lo que funciona aquí. En Netflix España han dominado el ranking producciones como Stranger Things 5, la española El cuco de cristal, thrillers potentes como El juego de Gracie Darling y Los abandonados, y sagas consolidadas como The Witcher. En Prime Video, y para sorpresa de nadie, La que se avecina ha vuelto a liderar el listado anual, demostrando que la comedia costumbrista sigue siendo uno de los pilares culturales más firmes del país. Junto a ella, los fenómenos juveniles como Maxton Hall o comedias recientes como Sin gluten revelan que el público español combina tradición seriéfila y novedades internacionales con relativa naturalidad.

En la producción propia, 2025 ha sido un año de consolidación. La vida breve, la comedia histórica de Movistar Plus+, ha destacado como una de las series españolas mejor valoradas. Prime Video, por su parte, ha sorprendido con Su majestad, una sátira política sobre la monarquía española que ha generado conversación dentro y fuera de las redes. Y a final de año, todas las miradas se han posado sobre Ciudad de sombras, miniserie policíaca ambientada en Barcelona y protagonizada por Isak Férriz y Verónica Echegui. Presentada como uno de los grandes thrillers del año -y marcada emocionalmente por ser la última obra de Echegui-, ha sido uno de los estrenos más esperados del panorama nacional.

Incluso la docuserie ha encontrado su espacio en 2025: Sean Combs: Ajuste de cuentas, centrada en los escándalos del rapero estadounidense, logró escalar hasta los primeros puestos de popularidad, demostrando que el público español sigue abierto a formatos híbridos que mezclan true crime, crónica mediática y análisis del poder.

Un año decisivo para entender hacia dónde va la ficción

Si algo deja claro 2025 es que la batalla por la atención se libra en muchos frentes. Las franquicias globales sostienen audiencias enormes, pero las series pequeñas y arriesgadas siguen encontrando su hueco. España, mientras tanto, continúa demostrando que su público es diverso, curioso y abierto tanto a las ficciones locales como a las grandes conversaciones televisivas del mundo.

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