No hay duda de que una de las ventajas que tenemos en general los hombres es la posibilidad de orinar de pie, lo que hace que evacuar sea mucho más sencillo: prácticamente se puede hacer fácilmente en cualquier sitio, lo cual es especialmente útil en situaciones como cuando te vas de excursión al campo, por dar un ejemplo.

Ahora, como ocurre con otras muchas otras cosas de la vida, que sea mucho más cómodo no implica necesariamente que sea mejor. Y es que, aunque pueda parecer un detalle sin importancia, lo cierto es que la postura al hacer aguas menores puede influir mucho en nuestra salud, más de lo que podamos imaginarnos.  En este sentido, podemos decir que la forma de orinar habitual que tienen muchos hombres podría no ser tan adecuada como parece.

La postura al orinar que podría estar perjudicándote

La mayoría de los hombres optar por orinar de pie incluso cuando están en un wáter en el que pueden perfectamente sentarse en la tapa. Las razones hay que encontrarlas en el que se ha asumido como la forma más cómoda de hacerlo y también porque culturalmente nos han educado en que miccionar de pie está está asociaddo a la masculinidad.

Sin embargo, lo cierto es que los expertos, basándose en investigaciones científicas, tienen claro que hacer aguas menores sin sentarse tiene poco sentido y es, de hecho, poco recomendable. De hecho, así lo asegura el urólogo Carles Errando, de la Fundación Puigvert: “Por una cuestión de eficacia, para orinar mejor, lo recomendable es hacerlo sentado. Hay una explicación muy clara: cuando estás sentado la musculatura se relaja, orinas mejor y lo haces con eficacia”

Esto tiene como consecuencia que logras una mejor evacucación de la orina que cuando uno está de pie. Y esto es importante porque cuando no realizar una micción completa puedes tener la sensación de no haber terminado del todo, lo que lleva a tener que volver al baño al poco tiempo. De hecho, esto es algo que muchos hombres habrán podido comprobar al salir de fiesta y tener la sensación de estar toda la velada viendo al baño pensando que es por haberte tomando más de una cerveza.

Sin embargo, esto sucede no por el número de líquidos que has ingerido sino porque no has miccionado completamente porque no has realizado la postura correcta, tal y como asegura Errando:  “Si logramos relajar la musculatura, independientemente del número de cervezas que tomes, irás sólo una vez al servicio en lugar de cuatro”.

El factor higiene… ¿mito o realidad?

Hasta este momento hemos estado hablando de una costumbre que tienen muchos hombres al mear, ¿pero qué sucede con las mujeres? Lo cierto es que algunas de ellas tienen también una costumbre que no es buena, que es la de evitar sentarse en baños públicos a la hora de hacer pis con el objetivo de ser más higiénico. Así pues, esta posición tampoco es la más recomendable.

“El inodoro puede estar más limpio o más sucio. Es cierto que muchas señoras no acaban de orinar sentadas y lo hacen en cuclillas por una cuestión de higiene, pero no es bueno. La musculatura necesita relajarse para poder orinar bien. Si se hace de pie o medio agachado, orinamos peor, queda la orina dentro y al cabo de poco tiempo volvemos de nuevo al lavabo”, explica Errando. En otras palabras, priorizar la higiene sin tener en cuenta la postura puede acabar siendo contraproducente para el propio cuerpo.

Una cuestión de salud (y no solo de costumbre)

Aunque pueda parecer un tema menor, la forma de orinar influye directamente en el bienestar urinario. Adoptar una postura que facilite el vaciado completo de la vejiga no solo mejora la comodidad, sino que también puede prevenir molestias a largo plazo.

Cambiar hábitos nunca es fácil, especialmente cuando están tan arraigados. Pero en este caso, la evidencia apunta en una dirección clara: si buscas eficacia, comodidad y salud, sentarse podría ser la mejor opción.

Porque sí, incluso en algo tan cotidiano como ir al baño… también hay margen para hacerlo mejor.