Hay objetos que trascienden su condición de producto para convertirse en arquetipos. El BMW Serie 3 es uno de ellos. Durante cinco décadas, este sedán ha funcionado como la brújula de la marca bávara, el modelo que condensa su filosofía y hacia el que los demás miran cuando necesitan recordar qué significa realmente ser un BMW.

El reto de trasladar el ADN del Serie 3 a la movilidad eléctrica
Ahora, con la llegada del nuevo BMW i3, la compañía se enfrenta al reto de trasladar ese ADN a la era de la movilidad eléctrica sin que el viaje le cueste la identidad. La producción del nuevo i3 se lleva a cabo en la planta que el Grupo BMW tiene en Múnich, concretamente en el distrito de Milbertshofen, donde la compañía fabrica vehículos de gama alta desde hace más de cien años.

Una estética que identifica el coche con la Serie 3 de la marca bávara
En el plano estético, el i3 se inscribe en el lenguaje de diseño actual de la marca sin renunciar a las señas de identidad del Serie 3. La silueta mantiene las proporciones clásicas: larga distancia entre ejes, voladizos cortos y una caída del techo que acentúa el carácter deportivo. El frontal integra los cuatro faros característicos y la parrilla doble en una firma lumínica continua, mientras que la zaga opta por grupos ópticos horizontales que subrayan la anchura del vehículo. Los pasos de rueda ensanchados refuerzan la sensación de presencia sobre el asfalto. En el interior, el habitáculo aprovecha las ventajas de la plataforma eléctrica para ofrecer una mayor amplitud, sin perder el enfoque hacia el conductor que ha definido siempre a la saga.

Primera versión totalmente eléctrica de esta Serie
El nuevo i3, presentado como el segundo modelo de la Neue Klasse, es la primera versión totalmente eléctrica del Serie 3. Bajo la denominación i3 50 xDrive, equipa dos motores —uno en cada eje— que desarrollan una potencia combinada de 345 kW (469 CV). Pero más allá de las cifras, lo relevante es la arquitectura que los sustenta: la tecnología BMW eDrive de sexta generación, que incorpora baterías de alto voltaje con celdas redondas y un diseño cell-to-pack que permite mayor densidad energética con un paquete más plano. A esto se suma el nuevo sistema BMW Panoramic iDrive y el ordenador central ‘Heart of Joy’, un procesador dedicado a gestionar la experiencia de conducción con una velocidad de respuesta diez veces superior a la de los sistemas precedentes.

Ofrece una autonomía récord de, hasta 900 kilómetros
Uno de los aspectos más destacados del nuevo i3 es su autonomía. Según el ciclo WLTP, alcanza los 900 kilómetros con una sola carga, una cifra que sitúa al modelo en la parte alta del segmento. Esta capacidad se combina con un sistema de carga en corriente continua de hasta 400 kW, lo que permite recuperar energía para 400 kilómetros en aproximadamente diez minutos, de acuerdo con la norma ISO 12906. La tecnología de 800 voltios y las funciones de carga bidireccional —Vehicle-to-Load, Vehicle-to-Home y Vehicle-to-Grid, esta última disponible con el cargador de CA Professional opcional, completan un apartado técnico orientado a maximizar la versatilidad del vehículo en viajes largos y en la interacción con el hogar o la red eléctrica.


