De verdad que admiramos a los científicos, pero a veces… Qué empeño en chafarnos la diversión. De pronto se sacan un informe y todo lo que pensábamos no vale de nada. Y en ocasiones, la verdad es que el estudio nos deja sin diversión. Por ejemplo, ahora dicen que los tiranosaurios rex no podrían correr.

Un tiranosaurio perezoso

Es decir, nos hemos pasado nuestra infancia huyendo de t. rex imaginarios y resulta que estábamos equivocados. Hemos crecido con dinosaurios veloces persiguiendo rubias y policías gordos y ahora va y todo es una enorme mentira. Un equipo de paleontólogos y zoólogos ha llegado a la conclusión de que, como mucho, un tiranosaurio podía moverse a una velocidad de 15 kilómetros por hora. Vale, no es cualquier cosa. Para escapar de él tendrías que correr con todas tus fuerzas. Pero sería posible. Porque además, no podía desarrollar esa velocidad durante mucho tiempo.

Demasiado gordo para correr

El fundamento lo han encontrado en el análisis de sus huesos, su estructura muscular y corporal y su peso. Una bicho de más de nueve toneladas con unos fémures tan corto y, relativamente, débiles, no podría descargar el peso de su corpachón sobre sus patas traseras son rompérsela a segundo paso. Estos nuevos análisis despejan la anterior creencia que sostenía que estos animales podían desplazarse a más de 50 kilómetros por hora. Así que el sistema de caza de mítico animal prehistórico no es el que hemos visto cientos de veces en las pelis. Es decir, perseguir a sus presas. Es probable que esa visión la hayamos extrapolado de los depredadores modernos. Y porque para una peli queda mucho mejor, claro. Porque la realidad es que acechaba a sus víctimas y, sobre todo, atacaba a otros dinosaurios todavía más lentos que él. Lo cuál debía de menudear en el Cretácico. Y eso, muy cinematográfico no es que sea, la verdad.