A los cuatro años, los niños y niñas ya pueden empezar a disfrutar de juegos de mesa con reglas sencillas, partidas cortas y mecánicas adaptadas a sus capacidades. Además de proporcionar un rato de diversión en familia, estos juegos permiten familiarizarse con conceptos como los turnos, los colores, los números o la toma de pequeñas decisiones.

La clave está en encontrar propuestas que no sean demasiado complejas y que permitan que los pequeños participen de forma activa. Desde juegos cooperativos en los que todos ganan o pierden juntos hasta carreras en las que el azar tiene un papel protagonista, estas cinco opciones son una buena manera de introducir a los niños y niñas de cuatro años en el mundo de los juegos de mesa.

1. Little Circuit

Little Circuit, de Djeco, es una propuesta especialmente sencilla y entretenida para que los niños y niñas se adentren por primera vez en el mundo de los juegos de mesa. La partida consiste en recorrer un pequeño circuito con simpáticos animales, avanzando por el tablero según las indicaciones que marque el dado. Su dinámica es fácil de seguir y permite que los más pequeños participen de forma activa desde el primer momento.

Gracias a sus reglas simples, Little Circuit resulta una buena opción para iniciarse en este tipo de entretenimiento en familia. Además de aprender a respetar los turnos y seguir unas instrucciones básicas, los jugadores pueden trabajar el reconocimiento y la asociación de colores mientras intentan llevar a su animal hasta el final del recorrido. Todo ello se desarrolla a través de una carrera sencilla y divertida, pensada para mantener la atención de los niños durante la partida.

Little Circuit
Compra aquí

2. Primer Frutal

Primer Frutal, de HABA, es otro clásico entre los primeros juegos de mesa infantiles. Su mecánica es muy sencilla: los jugadores deben recoger las frutas antes de que el cuervo llegue al huerto.

Al tratarse de un juego cooperativo, todos los participantes juegan en el mismo equipo. Las piezas grandes y fáciles de manipular también están pensadas para los más pequeños, mientras que el juego permite familiarizarse con los colores, los turnos y las reglas básicas.

Lo mejor de este juego es porque permite enseñar a los niños la importancia de jugar en equipo para ganar, desarrollar habilidades sociales  y mantener la atención de nuestros hijos.

Mi primer frutal
Compra aquí

3. La escalera encantada

La escalera encantada es una propuesta que combina una carrera con un pequeño reto de memoria. Los jugadores deben intentar llegar hasta lo alto de la escalera, pero durante la partida los peones pueden transformarse en pequeños fantasmas.

Así pues, el tablero lo conforma una escalera en la que, como en tantos juegos de mesa, debes ir avanzado conforme digan los dados. Ahora bien, los cincos y los seis del dado son fantasmas, lo que significa que deberás poner encima de tu ficha un fantasma; es decir, que cuando haya varios jugadores con fantasma va a ser difícil recordar cuál es cual.

Por eso mismo hay que estar muy atentos y, en los siguientes turnos, no mover la ficha equivocada. Además, si te vuelve a salir un fantasma y tu ficha ya lo es, entonces puedes cambiar la posición de tu ficha por otra, lo que puede ser una buena idea para avanzar más rápido.

En este sentido, una opción especialmente interesante para familias que buscan un juego con algo más de interacción y un componente de misterio. La edad recomendada es a partir de los cuatro años. 

La Escalera Encantada, el juego de mesa
Compra aquí

4. Carcassonne Junior

Para aquellos niños que ya tienen cierta experiencia con los juegos de mesa, Carcassonne Junior puede ser un paso más. Se trata de una versión infantil del conocido juego de colocación de losetas, adaptada para que los más pequeños puedan disfrutar de su mecánica.

En Carcassonne Junior, los jugadores deben, por un lado, construir caminos colocando losetas sobre la mesa y, además, cuando consigue cerrar un camino, puedes colocar uno de los ocho meeples de tu color que tiene cada participante. Gana quien, por supuesto, los coloque todos.

Sin duda, se trata de un juego de mesa con un importante componente educativo, ya que ayuda a desarrollar el pensamiento estratégico y la capacidad de análisis. Los jugadores deben anticiparse a los movimientos de sus rivales, valorar las distintas opciones disponibles y tomar decisiones que pueden determinar el resultado de la partida.

Carcassonne Junior
Compra aquí

5. La Cucaracha (Versión Viaje)

La Cucaracha (Versión Viaje), de Ravensburger, lleva la diversión del popular juego de mesa a un formato compacto que resulta especialmente práctico para llevar de viaje, de vacaciones o a cualquier escapada en familia. Su propuesta es rápida, dinámica y muy sencilla de entender, por lo que puede convertirse en una opción entretenida para jugar con los más pequeños.

En esta alocada cocina, una cucaracha se ha colado entre los alimentos y los jugadores tendrán que intentar guiarla hasta los manjares que aparecen en el menú y hacerlo en el orden correcto. Para conseguirlo, deberán girar los diferentes cubiertos del tablero y modificar el recorrido del insecto, tratando de llevarlo hacia el queso, el pan, el pescado o el chocolate.

Pero la partida puede cambiar en cualquier momento. Si el dado muestra al cocinero, la cucaracha saldrá corriendo y los jugadores tendrán que reaccionar rápidamente. Esta combinación de azar, reflejos y partidas rápidas hace que cada partida sea diferente y mantiene la emoción hasta el final.

La Cucaracha Travel
Compra aquí

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora