Las palabras de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sobre la necesidad de "enseñar a los jóvenes que hay que trabajar" siguen generando reacciones. La última en pronunciarse ha sido colaboradora de televisión Sarah Santaolalla, quien ha aprovechado su intervención en el programa Malas Lenguas para responder con dureza a ese planteamiento y reivindicar la situación que, a su juicio, viven miles de trabajadores jóvenes en España.

Lejos de compartir el diagnóstico de la dirigente madrileña, Santaolalla ha sostenido que la imagen de una juventud poco comprometida con el trabajo no se corresponde con la realidad. En su intervención ha defendido que buena parte de los jóvenes compatibilizan los estudios con empleos precarios y, en muchos casos, necesitan más de un trabajo para poder afrontar gastos básicos como el alquiler.

"Las palabras de la señora Ayuso diciéndole a los jóvenes que hay que enseñarles que hay que trabajar... ¿Perdona?", ha comenzado cuestionando la colaboradora, antes de enumerar distintas situaciones que, según ha afirmado, forman parte del día a día de la clase trabajadora. Para Santaolalla, el principal problema no reside en la falta de cultura del esfuerzo, sino en las dificultades económicas que afrontan muchas personas, especialmente los jóvenes. "En este país los jóvenes están estudiando y trabajando a la vez. Hay jóvenes con dos y tres trabajos para pagarse un alquiler de lo caros que están", ha afirmado durante su intervención.

En ese contexto, ha vinculado directamente el elevado precio de la vivienda con las políticas del Gobierno de la Comunidad de Madrid. La colaboradora ha criticado que, en su opinión, el Ejecutivo autonómico no haya desarrollado plenamente herramientas para contener el coste de los alquileres y ha defendido la necesidad de aplicar medidas que faciliten el acceso a la vivienda. Más allá del mercado inmobiliario, Santaolalla ha ampliado su reflexión al ámbito laboral. Por ello, ha asegurado que la preocupación debería centrarse en los incumplimientos que afectan a numerosos trabajadores y no tanto en los casos de fraude relacionados con las bajas médicas.

"En este país la clase trabajadora trabaja mucho más que los defraudadores de su entorno", ha señalado, en una referencia indirecta a la polémica que en los últimos meses ha rodeado al entorno de la presidenta madrileña. La analista política también ha denunciado que todavía existen empleados que realizan horas extraordinarias sin percibir la remuneración correspondiente y cuestionó las prioridades en la persecución del fraude laboral.

"Está más perseguido el fraude de una baja falsa que el fraude de que no te paguen las horas extra", ha añadido, defendiendo que las administraciones deberían reforzar la vigilancia sobre los incumplimientos empresariales que afectan a los derechos de los trabajadores.

Uno de los momentos más destacados de su intervención ha llegado cuando puso ejemplos de situaciones que, según ha explicado, conoce de primera mano. Santaolalla ha asegurado que muchas personas continúan acudiendo a sus puestos de trabajo incluso cuando su estado de salud aconsejaría permanecer en casa.

"En este país hay gente que va a trabajar con un tobillo roto, con un dolor en el pecho o con una muñeca partida antes que cometer el fraude de una baja", ha aseverado. En ese momento ha lanzado la frase que más repercusión ha tenido en redes sociales. Frente a quienes sostienen que existe un problema de falta de esfuerzo entre los trabajadores, Santaolalla ha contrapuesto la experiencia de su entorno más cercano.

"Yo, en mi círculo, no sé con quién os juntáis, pero yo no tengo un amigo vago. Lo que sí tengo es un amigo con 40 de fiebre en el curro y que no puede más, y que aguanta porque tiene miedo a ser despedido", ha apostillado. La colaboradora ha dado un paso más allá al recordar la situación que atraviesan muchos trabajadores extranjeros, quienes, según ha explicado, viven con una presión añadida derivada de su situación administrativa o laboral.

"Y no os hablo si encima es inmigrante y tiene miedo a ser despedido y, además, ser deportado", ha añadido, poniendo el foco en la vulnerabilidad que, a su juicio, sufren algunos colectivos dentro del mercado laboral.

Las declaraciones de Santaolalla se producen en un momento en el que el debate sobre las condiciones de trabajo, la precariedad juvenil y el acceso a la vivienda ocupa un lugar destacado en la agenda política. En los últimos años, diferentes informes han señalado el aumento del esfuerzo económico que deben realizar los jóvenes para emanciparse, especialmente en las grandes ciudades, donde el precio de los alquileres continúa marcando mámos históricos.

Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes

Síguenos en Google Discover

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora