El mundo se encuentra en un contexto de revuelo tras las decisiones y palabras que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ido pronunciando a raíz de la situación originada en Venezuela. Sus últimas declaraciones han generado una fuerte reacción mediática y política, despertando críticas en distintos sectores. Ante estas palabras, la periodista Rosa Villacastín ha mostrado públicamente su opinión al respecto, calificándolas como “barbaridades”.
“Madre mía. Escuchar las fantasmadas de Trump producen escalofríos”, así ha iniciado su publicación Villacastín en su cuenta de X, antes Twitter. “No he escuchado nunca a un presidente decir más barbaridades”, ha expresado la periodista, refiriéndose a las numerosas declaraciones que el presidente americano ha soltado a los medios en las últimas horas. Villacastín, tras mostrar su opinión, ha preguntado cómo es posible que alguien en “su sano juicio” sea capaz de votar a Trump, al que denomina como “fantoche”.
Madre mía. Escuchar las fantasmadas de Trump producen escalofríos. No he escuchado nunca a un presidente decir más barbaridades. Como alguien en su sano juicio puede votar a este fantoche?
— rosa villacastin (@RosaVillacastin) January 7, 2026
Las barbaridades de Trump
En su última rueda de prensa, el presidente de Estados Unidos soltó varias palabras que no dejaron indiferente a nadie. Trump volvió a protagonizar una comparecencia marcada por comentarios ofensivos, burlas y gestos que se alejaron del asunto principal de Venezuela. Como es habitual en sus intervenciones, combinó anuncios con ataques personales y escenas llamativas ante los medios de comunicación, convirtiendo su aparición en un nuevo episodio de declaraciones polémicas.
Entre sus palabras, volvió a referirse al colectivo trans y a las mujeres en el deporte con tono despectivo, acompañando sus frases con imitaciones y gestos exagerados. “Querría ser más efusivo, pero hay gente mirando”, dijo mientras hacía una parodia sobre la presencia femenina en determinadas disciplinas. También tuvo palabras duras para los venezolanos que protestan por su entrada en el país, llegando a afirmar que “son la gente más fea que jamás ha visto”, en una intervención que volvió a generar críticas por el lenguaje utilizado.
Trump dedicó además parte de su discurso a otros líderes políticos. Cargó contra su antecesor, Joe Biden, y centró buena parte de su atención en el presidente francés, Emmanuel Macron, recreando una conversación ficticia en la que presumía de imponer su postura mediante amenazas de aranceles: “Donald…Hay acuerdo, me encantaría”. Mientras reproducía su diálogo se encargó de imitar el acento francés y se jactó de su forma de negociar con los dirigentes europeos, a los que presentó como reacios al principio y sumisos después.
La comparecencia también dejó espacio para referencias personales. Trump habló de su esposa, Melania, asegurando que “odia” este tipo de actuaciones públicas. “Es una mujer con mucha clase, y dice ‘Es tan poco presidencial’”, comentó, antes de responder: “Pero ya soy el presidente”. Entre risas, añadió que ella no aprueba su forma de bailar en público y recordó una conversación en la que le preguntó: “¿Te imaginas a Roosevelt bailando?”, una anécdota que volvió a provocar comentarios entre los asistentes.
La rueda de prensa concluyó, una vez más, con su característico baile, cerrando una intervención en la que el mandatario volvió a mezclar política, espectáculo y declaraciones controvertidas. Un discurso que, una vez más, situó sus palabras en el centro de la conversación pública y mediática.