La escalada del precio de los carburantes en las últimas semanas - en pleno repunte del barril de Brent por la tensión internacional - ha vuelto a colocar el foco en las gasolineras. Pero no toda la subida está justificada. Esa es la idea que ha defendido con claridad el experto en energía Carlos Cagigal durante su intervención en laSexta Xplica.
Los datos muestran un incremento evidente. En apenas tres semanas, la gasolina ha pasado de 1,45 a 1,75 euros por litro y el diésel de 1,42 a 1,89. Una subida rápida que, trasladada al consumidor, se traduce en un golpe directo al bolsillo. Sin embargo, Cagigal ha puesto el acento en lo ocurrido en un periodo aún más corto y es que las primeras horas tras el estallido del conflicto son claves para entender este aumento.
“Fueron 32 horas, está totalmente injustificado”, ha zanjado, en referencia a la rapidez con la que muchas estaciones trasladaron la subida del crudo al precio final. Para el experto en energía, ese comportamiento no encaja con la lógica del sector, donde los tiempos son necesariamente más lentos.
Y es que, como ha explicado, las estaciones de servicio no dependen de compras inmediatas. “Tienen su almacenamiento, sus tanques… los surtidores los tienen llenos”, ha recordado, subrayando que el combustible que venden no se adquiere de un día para otro. De hecho, ha ido más allá al desmontar uno de los argumentos más habituales del sector: “Estas justificaciones se trabajan con stock de 30 y de 60 días. No hay por dónde cogerlas”.
El experto en energía Carlos Cagigal nos muestra cuánto hay de especulación en la subida de la gasolina: "España tiene una de las mayores capacidades de almacenamiento de hidrocarburos de Europa. Estas justificaciones no hay por donde cogerlas". #XplicaAmenazas pic.twitter.com/vuRtmWdrhq
— laSexta Xplica (@laSextaXplica) March 21, 2026
El papel de las gasolineras independientes
No todas las estaciones han reaccionado igual ante esta subida. Cagigal ha diferenciado entre modelos de negocio y ha señalado directamente a una parte del sector. “Las estaciones independientes son las que han establecido los precios récord en España”, ha explicado, recordando que ya suponen cerca del 50% del total.
Frente a ellas, las denominadas estaciones abanderadas - vinculadas a grandes petroleras - han tenido, según su análisis, un comportamiento más contenido. “Su subida ha sido la más moderada”, ha dicho, apuntando que el mayor impacto en el precio final lo ha marcado ese amplio grupo de operadores independientes.
El resultado ha sido visible en los surtidores, con cifras que han llegado a superar los 2,20 euros por litro en algunos casos. Un escenario que ha intensificado la sensación de descontrol entre los consumidores, especialmente al producirse en cuestión de días.
Un mercado que sube como cohete y baja como pluma
El contexto internacional explica parte del problema. El repunte del Brent por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha presionado al alza los precios. Pero la rapidez con la que esa tensión se traslada al surtidor responde también a dinámicas propias del sector.
Es lo que se conoce como el efecto “cohete y pluma”. Los precios suben con rapidez cuando el crudo se encarece, pero bajan mucho más despacio cuando se estabiliza. Una lógica que, aunque estructural, vuelve a estar en cuestión cuando los incrementos se producen en cuestión de horas.
Es precisamente en ello en lo que Cagigal ha querido poner el foco: en la diferencia entre una subida estructural - ligada al mercado internacional - y otra que, a su juicio, responde a decisiones internas del sector. Porque, como ha dejado claro, no todo vale cuando el contexto aprieta. “Hay que empezar a poner cada cosa en su lugar”, ha concluido.