Mediaset España agitaba el avispero este jueves en lo que a la batalla judicial sobre Pasapalabra se refiere. El grupo audiovisual anunciaba que tomará acciones legales por las "similitudes" de AlaZ, la nueva prueba final de Atresmedia, con El Rosco y, además, informaba a algunos medios que estaría "a punto" de hacerse con la marca Pasapalabra tras reclamar su propiedad ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea. Tras una primera respuesta de ITV Studios, productora del programa, ahora los de San Sebastián han tomado la palabra para desmontar sus acusaciones.
"Atresmedia ha cumplido escrupulosamente con la sentencia, que ha ejecutado de forma voluntaria ante el tribunal correspondiente, por la que se requería el cese de la emisión de la prueba El Rosco, así como los demás pronunciamientos de la misma, entre otros, la consignación de la indemnización oportuna que ya se ha hecho efectiva", arranca el comunicado emitido por el grupo audiovisual en el que ataja las cuestiones señaladas por Mediaset, como las supuestas similitudes entre AlaZ y su predecesora.
Una de las respuestas más tajantes llega al final del comunicado, donde Atresmedia sostiene que "lo que parece estar en marcha no es la defensa de unos derechos, sino una campaña para destruir el éxito de la nueva prueba así como el de uno de los programas de mayor éxito de su competencia y más querido por la audiencia".
"AlaZ es un desarrollo independiente y novedoso"
En dicho comunicado, Atresmedia defiende que "AlaZ no se basa en El Rosco, sino que fue creado de manera independiente": "El hecho de que se haya obtenido una licencia para la adaptación del formato DallAZetA, propiedad de la productora suiza RSI, empresa ajena a las partes litigantes; que es un formato preexistente, original, y pacíficamente explotado, constituye, de por sí, una prueba determinante de que la nueva prueba final de Pasapalabra, AlaZ, es un desarrollo independiente y novedoso no basado en El Rosco".
El grupo audiovisual de San Sebastián de los Reyes también asegura que las diferencias entre ambas pruebas son "incuestionable", poniendo varios ejemplos de esa diferienciación: "El elemento gráfico del ‘rosco’—el más distintivo del formato de MC&F según la propia sentencia del Tribunal Supremo— no existe en AlaZ".
La disposición de los concursantes en las llamadas "cabinas", la cantidad de segundos que dan a los concursantes para completar el juego, la nueva mecánica con una mayor precisición a la hora de completar los huecos que aparecen en pantalla, pedir pista en forma de letra para responder, la elección del orden de las preguntas y el titulo de la prueba son algunas de las diferencias que otorgan "originalidad propia" a AlaZ, según el comunicado de Atresmedia.
Cabe recordar que, por ejemplo, AlaZ solo tiene una respuesta correcta debido a los huecos que se sobreimpresionan en pantalla, mientras que El Rosco podía considerar como correctar diversas palabras, siempre y cuando la RAE lo aceptase dentro de la definición de la pregunta.
"Se pretende algo sin precedentes"
Según afirma Atresmedia en este comunicado, esta demanda de MC&F con apoyo de Mediaset "pretende algo sin precedentes": "Monopolizar un juego basado en el abecedario disputado por dos concursantes".
"Las características genéricas de un tipo de programa (concurso, talk show, reality) no son apropiables en exclusiva. No constituyen objeto de propiedad intelectual ni las ideas ni el estilo de un programa o de una obra audiovisual. Tampoco se protege todo aquello que pueda ser patrimonio común que integra el acervo cultural", asegura el grupo audiovisual.
"Los supuestos elementos coincidentes que Mediaset y MC&F han señalado, como los colores azul y naranja del programa o el enfrentamiento entre dos concursantes, son accesorios, lugares comunes y vienen condicionados por las pruebas previas del programa. Estos elementos no pueden ser monopolizados por MC&F. Son convenciones del género. Por tanto, esas supuestas “similitudes insalvables” que se han establecido entre AlaZ y El Rosco se refieren a elementos ordinarios del lenguaje de los concursos televisivos: presencia de dos concursantes, dinámica competitiva, turnos, limitación temporal, aciertos, errores, tensión final o utilización de códigos cromáticos", continúa explicando en este texto.
Es más, Atresmedia es tajante a la hora de asegurar que ninguno de esos elementos pertenece a El Rosco: "El duelo por el bote, el tiempo acumulado, la presencia de famosos que ayudan a un concursante anónimo y el papel de clímax final son de Pasapalabra, presentes en todas sus pruebas desde hace más de dos décadas. Las preguntas asociadas a las letras del abecedario con tiempo limitado son la esencia de DallAZetA, el formato licenciado. La prueba es que el formato original que dio lugar a El Rosco, el 21x100, contaba con 21 preguntas en 100 segundos, sin duelo por el bote y sin acumulación de tiempo. Nada de eso existía cuando MC&F creó su formato: lo aportó Pasapalabra. No se puede reclamar la autoría de lo que no se creó".
"Pasapalabra tiene una identidad propia que no desaparece por cambiar una prueba final. Cualquier formato que se integre en Pasapalabra, como es normal, adopta necesariamente sus rasgos: sus concursantes, su ritmo, su estética. Esas son las "similitudes" que se señalan. No son huellas de El Rosco: son consecuencia natural de la integración — El Rosco las tenía por la misma razón", prosigue Atresmedia.
Para finalizar, Atresmedia asegura que, junto a ITV Studios, "tienen absoluta confianza en la solidez jurídica de AlaZ y se opondrán a cualquier pretensión de retirada cautelar del programa o de perjudicar su reputación".
"Atresmedia e ITV Studios seguirán defendiendo su programa, a su equipo y a los millones de espectadores que, con su apoyo cada tarde, lo convierten en líder", sentencia.
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