El culebrón Pasapalabra tiene un nuevo capítulo desde este jueves. Mediaset España anunciaba que MC&F, la productora propietaria de El Rosco, iniciará acciones legales contra Atresmedia por las “similitudes insalvables” que considera que AlaZ, la nueva prueba final del concurso, guarda con su juego. Además, también informaba a un grupo de medios que está "a punto" de hacerse con la marca Pasapalabra tras reclamar su propiedad ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea. Ahora, ITV Studios (productora del formato) ha respondido al grupo audiovisual.
Fuentes de ITV Studios han confirmado lo siguiente a ElPlural.com: "ITV Studios ostenta los derechos exclusivos sobre el formato y el nombre Pasapalabra, derechos que han sido reconocidos reiteradamente por el Tribunal Supremo español. Mediaset tiene prohibido utilizar el formato y el nombre Pasapalabra y ya ha abonado la mayor parte de la indemnización de 75 millones de euros a ITV Studios como compensación por la emisión ilegal de Pasapalabra hasta 2019. Atresmedia es el licenciatario legal de nuestro formato en España y tenemos plena confianza en nuestros derechos sobre el formato y el nombre Pasapalabra".
La batalla judicial por Pasapalabra
Para entender el origen del conflicto hay que remontarse a 2009, cuando Telecinco firmó con ITV Studios la licencia del formato británico The Alphabet Game, base internacional de Pasapalabra. El programa ya era entonces un éxito consolidado en España, primero en Antena 3 y después en Telecinco, donde terminó convirtiéndose en uno de los formatos más rentables y reconocibles de la cadena. Sin embargo, apenas un año después, Mediaset rompió unilateralmente el contrato con la compañía británica. El grupo audiovisual defendía que ITV no era realmente la propietaria ni del nombre del programa ni de la prueba final, el famoso Rosco, ya que ambos elementos procedían originalmente del concurso italiano Passaparola. Pese a la ruptura contractual, Telecinco siguió emitiendo el formato durante años con Christian Gálvez al frente y convirtiéndolo en uno de los pilares de su parrilla diaria.
Aquella decisión abrió una batalla judicial de más de una década. ITV Studios demandó a Mediaset por seguir explotando comercialmente el concurso sin disponer de una licencia válida y reclamó una indemnización multimillonaria por los beneficios obtenidos durante esos años. El asunto fue escalando por distintas instancias judiciales hasta llegar al Tribunal Supremo. En 2019, el alto tribunal dio finalmente la razón a ITV Studios y obligó a Mediaset a dejar de emitir el programa. La sentencia consideró acreditado que Telecinco había utilizado el formato sin autorización válida desde 2012, una vez rota la relación contractual entre ambas partes.
La resolución supuso un auténtico terremoto televisivo. Pasapalabra desapareció de manera inmediata de Telecinco después de más de una década en antena y pocos meses más tarde Antena 3 se hizo con los derechos del concurso. El regreso del formato a Atresmedia resultó además un éxito de audiencia inmediato, consolidando la franja vespertina de la cadena y convirtiendo nuevamente El Rosco en uno de los momentos más vistos de la televisión española. Mientras tanto, Mediaset continuó litigando por las consecuencias económicas derivadas del conflicto.
Sin embargo, el gran problema económico todavía estaba por resolverse: cuánto dinero debía pagar Mediaset por todos los beneficios obtenidos durante esos años de emisión irregular. En un primer cálculo judicial, la cifra rondó los 45 millones de euros. Pero la Audiencia Provincial de Madrid elevó la indemnización hasta los 73,2 millones tras estimar parcialmente el recurso presentado por ITV Studios y reconocer incluso el denominado “efecto arrastre”, es decir, el beneficio indirecto que Pasapalabra generaba para otros programas de la cadena, especialmente los informativos y espacios emitidos después del concurso.
Los siguientes capítulos ya se conocen: el fin de El Rosco y la compra de sus derechos por parte de Mediaset, la llegada de AlaZ y el anuncio de una nueva demanda por parte de Mediaset por esta prueba. Todo ello, además, con las afirmaciones de los de Fuencarral, que aseguran que están "a punto" de hacerse con la marca Pasapalabra cuando, al menos que se conozca, no ha habido ninguna novedad en un proceso judicial que viene de años atrás.
Además, en el caso de que la EUIPO dictaminase que Mediaset puede utilizar la marca a nivel europeo, ITV Studios podría recurrir la decisión ante varias instancias, como el Tribunal General de la Unión Europea o el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
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