Fue hace tan solo unos días cuando Ana Obregón se vio inmersa en una nueva y totalmente inesperada polémica. La actriz ha vuelto a pisar el plató de ¡De Viernes!, donde ha aclarado los rumores que han surgido tras la publicación en The New York Times sobre su relación Jeffrey Epstein. La socialité ha negado tajantemente cualquier implicación en los negocios del rotativo americano y ha desmentido que él hubiera hecho su fortuna gracias a ella.“Se han equivocado en todo”, ha afirmado, dejado claro que el caso Epstein -la red de abuso y explotación sexual de menores que sacudió al mundo- “es repugnante”.
El reportaje del diario estadounidense señalaba que Obregón habría sido la “conexión española” de Epstein y que ambos se conocieron en 1982, cuando la actriz estudiaba en el Actor Studio de Nueva York. También se hacía alusión a un posible romance y a que Epstein la recogió en un Rolls Royce durante su primer encuentro. Sin embargo, Ana Obregón ha explicado que su relación con él nunca fue romántica: “No me lié con él porque estaba saliendo con Miguel Bosé. No me atraía sexualmente, aunque era guapo y generoso”, ha asegurado.
Vivencias en Nueva York
La actriz ha relatado cómo Epstein la ayudó en un momento complicado de su vida en Nueva York. Tras un incendio en su apartamento -un piso pequeño que ocupaba mientras estudiaba y donde perdió todas sus pertenencias- recurrió al empresario, que le ofreció quedarse en su casa de la Quinta Avenida durante dos semanas. “Me llevó allí, y no pasó nada. Fue solo generosidad. Tuve buen ojo”, ha recordado con naturalidad, explicando que esa ayuda le permitió seguir adelante sin mayores problemas.
Además, según ha contado Ana, Epstein llegó a conocer a sus padres en una visita a España. “Mis padres encantados, porque él me había ayudado con lo del apartamento. Tuvimos una cena y punto pelota”, ha añadido, dejando claro que no existió ninguna relación económica ni de negocios entre su familia y el magnate.
Sobre la famosa foto en la limusina camino a una fiesta homenaje a Elizabeth Taylor, Ana ha confesado que le produce cierto rechazo volver a verla. “Nada más conocerme me llevó a esa fiesta, casi me desmayo. Hoy siento asco por en quién se convirtió”, ha explicado, recordando que Epstein ya era conocido por sus contactos y amistades en el mundo del espectáculo mucho antes de su relación con ella.
La socialité también ha explicado cómo descubrió, años después, la verdadera dimensión de los crímenes de Epstein. Fue en 2010, cuando su hijo se fue a estudiar a Carolina del Norte y ella se trasladó a Miami. Allí, viendo un documental sobre depredadores sexuales, se topó por casualidad con la historia de Epstein: “Llevaba 20-30 años sin saber de él. Fue una sorpresa horrible enterarme de todo lo que había hecho”.
A lo largo de la entrevista, Obregón ha insistido en zanjar los rumores que la vinculan con la fortuna del empresario y con supuestos romances. Ha rechazado cualquier insinuación de que su relación con Epstein fuera más allá de la amistad y la ayuda puntual que él le ofreció. “Lo siento por The New York Times, pero se han equivocado en todo sobre mí y mi familia”, ha concluido.