Si la primera temporada de La Casa de los Gemelos fue polémica y escandalizadora, la segunda no lo ha sido menos. Entre los rostros de nuestro panorama televisivo que han alzado la voz se encuentra Patricia Pardo, quien desde los platós de Telecinco hizo su propia denuncia. Horas más tarde, Aída Nízar explotaba contra ella a través de sus redes sociales y terminaba sacudiendo a Ana Rosa y su marido.

Desde Vamos a Ver, Pardo exponía su indignación con respecto al reality emitido en YouTube: "Lo vimos hace unos meses con la famosa Casa de los Gemelos, que es vergonzoso lo que está pasando allí. Nos llevamos las manos a la cabeza porque cómo es posible que un medio como nosotros, que somos una televisión, tengamos que mirarlo todo al milímitero, con detalle, blurreando cada imagen de un menor, tomándonos en serio nuestro trabajo y la responsabilidad que tenemos. Porque para eso estamos, somos un medio de comunicación y tenemos una enorme responsabilidad de cara a ustedes, los espectadores y la sociedad. ¿Cómo es posible que haya gente que disfrute con esto y, sobre todo, una legislación que lo permita? Es algo que no comprendo".

Estas palabras no caían bien a Nízar, aunque meses atrás era ella misma la que cargaba contra el programa de Zona Gemelos, y utilizaba su cuenta de Instagram para arremeter personalmente contra Pardo. Además, su respuesta terminaba salpicando a Quintana: "Grandiosa hipócrita que tiene que ponerse el vestido al revés para llamar la atención y que no sabe de geografía... ¿Y aún así te atreves a dar lecciones a La Casa de los Gemelos? ¿De verdad? ¿Sabes en qué televisión trabajas y para qué productora? Vergüenza es trabajar para quien su marido está imputado por corrupción".

Las palabras de Aída Nízar sobre La Casa de los Gemelos

A principios del mes de diciembre, Nízar concedía una entrevista El Confi TV en la que confirmaba que había negociado su participación en el polémico realiity, aunque finalmente se echó para atrás.

La vallisoletana aseguraba que fueron los usuarios de redes sociales quienes empezaron a decirle que tenía que participar y que, entones, empezaron a "negociar el caché". Sin embargo, todo se truncó: "Vi las imágenes y me escandalicé. En mi vida había visto algo así, estoy en shock. Es una bazofia y me ofende que me hayan visto capaz de decir que sí. No hay dinero para comprar mi dignidad".

"Aída no bebe, no fuma, no se droga... no formo parte del mundo de las adicciones que transforma personalidades, por eso adoro mi vida. Quiero que mis sobrinos estén orgullosos de mí. Estoy indignada conmigo misma por haber valorado la opción, por habérmelo pensado", añadía, arremetiendo contra el programa.

La excolaboradora de Crónicas Marcianas parecía muy segura de su decisión y elevaba el tono: "Una cosa es que sea revolucionaria y otra que participe de este circo romano con agresiones físicas. Esto no es televisión, no es entretenimiento, no es crispación, no es un reality... es como si cojo mierda del váter y me la unto en la cara".

De hecho, llegaba a expresar su preocupación porque su nombre hubiera estado vinculado al del formato: "Me preocupa que hayan pensado que puedo formar parte de este show de vicio, perversión, faltas de respeto y agresiones. Me han partido la cara por defender a gente, por alzar la voz de la sociedad, pero no por drogarme, beber, agredir...".

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