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Durante demasiado tiempo, seguir la Liga Femenina Endesa exigía saber dónde estaba cada partido. Una jornada podía aparecer repartida entre televisión, plataformas digitales y canales autonómicos, con encuentros que podían ser accesibles gratuitamente pero cuya localización no siempre era evidente. Esta temporada, la Federación Española de Baloncesto ha decidido atacar precisamente ese problema.
La competición ha arrancado con su mayor despliegue audiovisual hasta la fecha. Movistar Plus emitirá los más de 250 partidos de la temporada, mientras Siroko TV ofrecerá siete encuentros en directo por jornada y uno en diferido. Teledeporte mantendrá en abierto el partido estrella de cada jornada y cinco televisiones autonómicas —TVG, Aragón TV, TV3, IB3 y EITB— completarán el mapa. Son ocho plataformas y canales diferentes con presencia regular en la competición.
La cifra es importante por sí misma, pero su verdadero valor está en lo que puede venir después. Una liga no puede construir una audiencia si el espectador no sabe dónde encontrarla.
El primer problema ya no es encontrar la señal
El acuerdo con Movistar Plus cambia especialmente la escala. La plataforma retransmitirá íntegramente la temporada 2026/27 y ofrecerá un partido en exclusiva por jornada, además de los otros siete encuentros a través de sus diferentes canales. El acuerdo incluye también la Supercopa, la Copa de la Reina y los playoffs.
Hasta ahora, la estrategia audiovisual de la LF Endesa había estado mucho más fragmentada. Durante la temporada 2025/26 convivieron las emisiones de Teledeporte con diferentes fórmulas de streaming y canales autonómicos. La competición podía verse, pero el ecosistema no tenía todavía una puerta de entrada suficientemente sencilla para el aficionado ocasional.
Ahora sucede algo diferente. La FEB puede presentar una temporada completa sabiendo que todos sus partidos tienen un operador principal y que, al mismo tiempo, existe una ventana abierta de referencia cada jornada. Puede parecer una cuestión de distribución. En realidad es una cuestión de construcción de producto.
Tener ocho ventanas no garantiza tener ocho audiencias
La propia FEB presenta las ocho plataformas como un récord histórico de difusión y como una vía para llegar a más espectadores. Pero distribuir un partido no significa que alguien vaya a verlo. Una liga puede estar disponible en ocho sitios y seguir teniendo problemas para generar hábito si el público no reconoce a sus protagonistas, no identifica horarios estables o no encuentra una razón para volver cada semana.
La experiencia de la Copa de la Reina 2025 ofrece una pista de lo que puede ocurrir cuando el producto consigue concentración y visibilidad. El torneo alcanzó 853.000 espectadores acumulados a través de las televisiones durante sus cuatro días, con 612.000 espectadores contabilizados en las 17 emisiones en directo analizadas y un pico de 216.000 durante la final.
La Liga tiene un problema distinto. Son 30 jornadas y más de 250 partidos, no cuatro días concentrados en una sede. El reto ya no consiste únicamente en provocar un pico de atención, sino en conseguir que el espectador vuelva a la competición cuando no hay una final, una Copa o un enfrentamiento entre los clubes más grandes.
El siguiente paso es convertir exposición en hábito
Un partido de Casademont Zaragoza, Valencia Basket, Spar Girona o Perfumerías Avenida que aparece regularmente en una televisión autonómica no solo recibe una emisión. También entra en la rutina deportiva de una comunidad. TV3 puede acercar al público al Girona; TVG al Celta; Aragón TV al Zaragoza; IB3 al Mallorca y EITB a sus equipos vascos. La fragmentación territorial, que tradicionalmente podía ser una debilidad, se convierte así en una forma de construir públicos locales.
Los datos de las gradas muestran que ese público potencial existe, aunque todavía está lejos de las cifras del baloncesto masculino. En la temporada 2024/25, la LF Endesa registró una asistencia media de 1.442 espectadores por partido, con Casademont Zaragoza acercándose a los 4.900 de media y Valencia Basket superando los 3.100.
No es una masa comparable con la ACB, que cerró la fase regular 2025/26 con 2.082.981 espectadores en los pabellones y una media de 6.807 por partido, récord histórico de la competición. Pero sí demuestra que existen mercados locales capaces de sostener una relación mucho más intensa con sus equipos.
La comparación con la ACB también cuenta
El baloncesto masculino español lleva tiempo entendiendo que los derechos audiovisuales son algo más que una retransmisión. La acb firmó en 2025 un acuerdo de cinco temporadas con DAZN para emitir todos los partidos de Liga Endesa, Copa del Rey y Supercopa, con más de 1.700 encuentros incluidos. Además, incorporó un partido semanal gratuito dentro de la plataforma.
Una temporada después, la competición ha multiplicado todavía más sus puntos de acceso: DAZN como operador principal, presencia en Movistar Plus+, Orange TV y Vodafone TV, además de diferentes autonómicas.
La LF Endesa está construyendo ahora su propio modelo de distribución. No tiene que copiar a la ACB porque sus dimensiones económicas y de audiencia son diferentes. Pero sí puede aprender de una premisa: cuanto más fácil resulte encontrar una competición, más sencillo será convertir el interés ocasional en consumo recurrente.



