No han pasado ni cinco días desde el bronce que la Selección española conquistó en el Mundial de baloncesto de Berlín, pero sus heroínas siguen en un momento de lo más dulce. Awa Fam necesitaba un triple para alcanzar una cifra que ninguna jugadora había conseguido a su edad en la historia de la WNBA y, con 20 años, se convirtió en la más joven de la historia de la competición en alcanzar los 50 lanzamientos convertidos desde la línea de 6,75. Un marca que tiene valor por sí misma, aunque no es sino una pieza más para entender lo que está ocurriendo con su juego.
Ese medio centenar de triples convertidos son sinónimo de confianza, de minutos y de una adaptación rápida a la mejor competición del mundo; pero también muestran cómo Fam se ha sacudido de la clásica etiqueta de interior. Llegó a Seattle con 19 años y, desde su aterrizaje, ha incorporado el lanzamiento exterior como un arma más en su faceta ofensiva. Una herramienta desconocida en etapas anteriores para la internacional española.
Antes del encuentro contra Las Vegas, Fam acumulaba 49 triples de 138 intentos durante sus primeros 33 partidos en la WNBA, siendo titular en 22 de ellos. En su tarjeta figura un promedio de 10,3 puntos por partido, 5,7 rebotes y 1,8 asistencias en 27,6 miutos de juego, con un notable porcentaje de 45,1% en tiros de campo y un nada desdeñable 35,5% desde más allá del arco.
Con este triple, Awa Fam se ha convertido en la jugadora más joven en la historia de la #WNBA en llegar a los 50 triples en su carrera
— Anaïs López (@anaislopez23) September 18, 2026
No hay techo 🚀❤️ pic.twitter.com/6iPH39whQx
El dato es aún más revelador al observar que casi la mitad de sus tiros de campo llegan desde el perímetro. Basketball Reference situaba su tasa de intentos exteriores en el 47,9%. Cifras que, lejos de convertirla en una especialista, cambian la manera de jugar de una baloncestista nada acostumbrada a deambular por la línea 3 hasta aterrizar en Estados Unidos.
Alejada del aro
Fam atemorizó a la WNBA con un perfil idóneo para el juego interior. FIBA la cataloga como una pívot de 1,92 metros, amamantada por los pechos de la prolífica cantera del Valencia Basket, donde su rango anotador no se alejaba de los postes. Durante la Euroliga 2025-2026, promedió 7 puntos y 4,8 rebotes, lanzando apenas un triple por encuentro - 13 en 12 partidos - y convirtiendo un 30,8% de sus tiros desde más allá del arco.
En Seattle, Awa Fam se ha abierto paulatinamente, con una precisión más que aceptable en una faceta completamente nueva para ella. Su mejoría en el lanzamiento exterior no impide, sin embargo, que abandone el libreto clásico de pívot. Es más, mantiene su aportación en el rebote ofensivo, aprovechándose de su físico cerca de la canasta y siendo quirúrgica en la media distancia o en el poste bajo. Antes de este último encuentro, la internacional española convertía el 54% de sus lanzamientos e dos y capturaba 1,9 rebotes ofensivos por partido.
La diferencia radica ahora en sumar la amenaza desde la media-larga distancia a sus posibilidades ofensivas. Sus 4,2 intentos de triples por choque antes del enfrentamiento contra Las Vegas ya reflejaban un cambio con respecto a etapas anteriores, con un 35,5% de acierto; guarismos más que suficientes para obligar a las defensas a atarla en corto también en el perímetro. Ahí reside una de las clavees de su evolución, dado que estos 50 triples no describen a una tiradora pura, sino a una jugadora en constante evolución que incorpora nuevas armas.
Más minutos y más decisiones
El contexto de Seattle también ayuda a entender su crecimiento. El Storm llegó al tramo final de la temporada con un balance de 8-32 y fuera de la pelea por los playoffs. En ese escenario, Fam ha encontrado minutos y responsabilidades desde su primer año en la liga. Sus más de 27 minutos por partido la han situado dentro de la rotación principal. Ese tiempo en pista le ha exigido defender lejos del aro, tomar decisiones con más espacio, adaptarse a un ritmo diferente y asumir un volumen ofensivo mayor.
La diferencia también se aprecia al comparar competiciones recientes. En el Eurobasket de 2025 apenas intentó cinco triples en seis partidos con España. Un año después, en la WNBA, supera los cuatro lanzamientos exteriores por encuentro. La comparación no permite anticipar hasta dónde llegará esa evolución, pero sí muestra que el triple ha ganado peso en su juego durante su primera temporada en Estados Unidos. Seattle le ha dado continuidad suficiente para incorporarlo con una frecuencia que antes no tenía.
Del potencial a la producción
La trayectoria de Awa Fam ha estado marcada desde muy pronto por su edad. Debutó joven en la élite española, se asentó en Valencia Basket, llegó a la selección absoluta y terminó siendo elegida con el número tres del Draft de 2026. Antes del draft, ESPN llegó a situarla entre las candidatas al número uno. Durante años, buena parte de la conversación alrededor de ella estuvo ligada a su proyección. Su primera temporada en Seattle empieza a ofrecer más elementos para medirla por lo que ya produce.
Fam ha superado los 300 puntos en su año de debut, ronda los seis rebotes por encuentro y ha incorporado el lanzamiento exterior sin dejar de aportar cerca de la zona. El triple número 50 quedará como un récord de precocidad. Su peso real está en que ayuda a explicar el tipo de jugadora que está empezando a ser en la WNBA.
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