Antes de llegar a Alemania, llamar promesa a Iyana Martín era lo más razonable. Apenas cuenta con experiencia en la élite absoluta. A sus 20 años, aún no ha debutado en la WNBA e incluso sopesa la opción de darse un año más en el baloncesto europeo para continuar con su progresión. La ovetense, sin embargo, aprovechó como la que más su participación en el Mundial para grabar con fuego su nombre en el imaginario de todo un país. Una jugadora que amenazaba con colarse entre las grandes, pero no tan rápido. Y mucho menos en un torneo como este. Un motivo de peso para ser optimista con una Selección que invita a soñar.

España regresó este domingo al podio de una Copa del Mundo ocho años después de su último bronce y lo hizo con Martín convertida en una de sus principales referencias. El 81-58 frente a Alemania en el partido por el tercer puesto puso el broche a un campeonato en el que la asturiana trasladó al máximo nivel absoluto todo lo que llevaba años mostrando en categorías inferiores.

Con 20 años y en su primera participación mundialista con la selección absoluta, Martín promedió 17,5 puntos, 4,2 asistencias, 3,3 rebotes y 2,2 robos por encuentro, liderando a España en anotación, asistencias y recuperaciones. Su rendimiento le valió el premio de Rising Star, que distingue a la mejor jugadora joven del campeonato, y un puesto en el quinteto ideal del Mundial. España la necesitó y a la ovetense convivió a la perfección con la responsabilidad.

Rompiendo barreras

La irrupción de Martín puede ser inesperada para los que no hayan seguido su recorrido en las categorías de formación. Las voces más expertas del basket FIBA llevan situándola años entre las jugadoras más destacadas de su generación y sus resultados en las inferiores anticipaban, de cierta manera, un impacto considerable, pero no de tal tamaño. Ya en 2022 fue elegida MVP del Europeo sub-16 y entró en el quinteto ideal del Mundial sub-17. Un año después recibió el premio de MVP del Mundial sub-19 de Madrid, pese a la derrota de España frente a Estados Unidos en la final.

El siguiente paso llegó en el baloncesto de clubes. Su primera temporada en la Euroliga con Perfumerías Avenida terminó con otra distinción individual. Martín fue elegida mejor jugadora joven de la EuroLeague Women 2024-2025 después de promediar 10,5 puntos, 4,3 rebotes y 3,4 asistencias en casi 27 minutos por encuentro. También Estados Unidos había tomado nota. Portland Fire utilizó en abril el número siete del Draft de la WNBA de 2026 para hacerse con sus derechos. Su llegada a la competición estadounidense está prevista para 2027.

Había, por tanto, suficientes antecedentes. Berlín ha servido para comprobar que ese rendimiento también podía aparecer cuando enfrente ya no estaban únicamente las mejores jugadoras de su generación, sino algunas de las principales figuras del baloncesto internacional.

Sin esperar a que llegue su turno

España comenzó el Mundial precisamente contra Alemania y Martín anotó 12 puntos en apenas 20 minutos. Después llegaron 20 frente a Mali y otros 20 ante Japón, antes de aportar 14 en la victoria de cuartos de final frente a Australia. A esas alturas ya era la máxima anotadora española y una de las jugadoras jóvenes más destacadas del campeonato.

En semifinales esperaba Estados Unidos. España llegó empatada a 58 al último cuarto antes de acabar cayendo por 76-66, y Martín volvió a ocupar un papel central: terminó con 17 puntos, tres rebotes, tres asistencias y tres robos, con cinco aciertos en ocho lanzamientos.

Todavía quedaba el partido por el bronce y allí firmó una de sus mejores actuaciones del torneo. Ante la anfitriona Alemania produjo 22 puntos y nueve asistencias en la victoria por 81-58 que devolvió a España al podio mundial por primera vez desde 2018.

Su actuación encajó además con una de las características de esta selección durante todo el campeonato. Las jugadoras jóvenes no ocuparon un papel meramente secundario ni llegaron a Berlín únicamente para acumular experiencia. Martín fue el ejemplo más claro, pero nombres como Awa Fam, Raquel Carrera, Elena Buenavida o Helena Pueyo también forman parte de un relevo que ya está teniendo peso en la absoluta.

Iyana es presente

Antes del comienzo del Mundial, la propia FIBA había incluido a Martín entre las diez jóvenes llamadas a destacar en Berlín. La descripción ponía el foco en su capacidad anotadora, su intensidad y su facilidad para asumir responsabilidades pese a su edad.

El torneo ha elevado esa consideración. España termina el campeonato con su cuarta medalla mundial - plata en 2014 y bronces en 2010, 2018 y 2026 - y con una base de 20 años que ha terminado como máxima anotadora del equipo, mejor joven del Mundial y miembro de su quinteto ideal.

Por delante quedan su estreno en la WNBA y una carrera profesional todavía en sus primeros años. Lo ocurrido en Alemania, sin embargo, permite cambiar la forma de hablar de ella; orillando el hasta dónde puede llegar Iyana para comprobar qué puede hacer desde ya mismo.

Berlín ha sido el torneo en el que esa diferencia ha quedado definitivamente expuesta. Martín llegó como uno de los grandes talentos jóvenes del baloncesto español y se marcha con un bronce, un premio individual y un lugar entre las cinco mejores jugadoras del campeonato.

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