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El Regate

McGregor anuncia su última pelea y lanza un órdago a Canelo con sus cifras de audiencia

El irlandés asegura que su próximo combate será el último de su contrato con la UFC y promete superar sus propios récords comerciales

Mcgregor durante la rueda de prensa| EP

Mcgregor durante la rueda de prensa| EP

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Conor McGregor no necesita ganar para seguir reclamando protagonismo. El irlandés ha vuelto a situarse en el centro de la conversación de las artes marciales mixtas, aunque esta vez no lo ha hecho por un combate ni por un rival. Su última aparición pública ha estado marcada por dos anuncios: su próxima pelea será la última y piensa convertirla en un acontecimiento comercial capaz de superar todos sus registros anteriores. A sus 38 años, 'The Notorious' quiere despedirse de la UFC haciendo lo que mejor ha sabido hacer fuera de la jaula: transformar su nombre en un negocio millonario.

El detonante ha sido la última velada de Canelo Álvarez, que el pasado sábado 31 de octubre derrotó a Christian Mbilli por decisión unánime en Riad y recuperó el cinturón supermedio del Consejo Mundial de Boxeo. El mexicano volvió a concentrar la atención del boxeo internacional, algo que McGregor aprovechó para reivindicar su propio poder de convocatoria. "¿Cuántas visualizaciones tuvo la pelea de Canelo? ¿Cuánta gente fue? ¿Qué taquilla hizo? Yo supero a todos estos tipos en ventas. Con mucha diferencia. A todos y cada uno. Con facilidad. Puede que incluso a todos juntos", escribió en X.

No se quedó ahí. El luchador también aprovechó el mensaje para anunciar que quiere involucrarse mucho más en la promoción de su siguiente combate. "Esta vez voy a intentar vender de verdad la pelea. Mi pelea final. A ver qué números puedo generar y seguir superando mis propios récords", añadió. Una declaración que sitúa su regreso en 2027 y que convierte su próxima aparición en el octágono en algo más que una revancha deportiva.

Una despedida diseñada alrededor del negocio

McGregor todavía tiene un combate pendiente en su contrato con la UFC. Su intención es cumplirlo durante la International Fight Week de 2027, aunque todavía no existe una fecha oficial, un rival confirmado ni garantías de que pueda llegar a tiempo. La recuperación de la lesión de rodilla que sufrió en julio condiciona sus planes. Por eso, conviene diferenciar su anuncio de una retirada definitiva de las artes marciales mixtas: ha hablado de su pelea final, pero las informaciones conocidas la vinculan especialmente al último compromiso de su actual contrato.

Su regreso más reciente tampoco salió como esperaba. Después de más de cinco años alejado de la competición, volvió a enfrentarse a Max Holloway en UFC 329, el 11 de julio de 2026. El combate terminó en apenas 69 segundos, después de que McGregor sufriera una lesión en la rodilla derecha al intentar una patada. Holloway se llevó la victoria por TKO y el irlandés tuvo que volver a iniciar un proceso de recuperación.

Sin embargo, aquella velada demostró que su capacidad para atraer público continúa intacta. UFC 329 alcanzó 15,9 millones de espectadores en Estados Unidos y Latinoamérica a través de Paramount+, con un máximo de 8,3 millones de emisiones simultáneas. La taquilla del T-Mobile Arena de Las Vegas superó los 26 millones de dólares, estableciendo un nuevo récord para la compañía. Son cifras especialmente llamativas para un evento cuyo combate principal apenas duró poco más de un minuto.

Los números que explican el fenómeno McGregor

La confianza del irlandés no nace únicamente de su última aparición. Su combate contra Khabib Nurmagomedov en UFC 229, celebrado en 2018, continúa encabezando el registro histórico de ventas de pago por visión de la compañía, con aproximadamente 2,4 millones de compras. También protagonizó en 2017 el enfrentamiento de boxeo contra Floyd Mayweather, que alcanzó los 4,3 millones de compras en Estados Unidos, una de las cifras más altas de la historia de este formato.

Es esa trayectoria la que le permite reivindicarse frente a otras estrellas de los deportes de contacto. Pero su comparación con Canelo presenta una dificultad: cuando publicó el mensaje todavía no se habían difundido cifras oficiales de asistencia, taquilla o audiencia de la velada de Riad. Además, comparar una retransmisión en streaming con un evento de pago por visión exige distinguir entre espectadores alcanzados, compras y entradas vendidas. No son indicadores equivalentes.

El irlandés, por tanto, no aportó datos que demuestren que su última aparición superase al combate de Canelo. Su mensaje funciona más como una declaración de intenciones que como una comparación estadística. Quiere volver a encabezar el negocio de las MMA y demostrar que su nombre sigue siendo capaz de movilizar a millones de personas.

La incógnita está ahora en el octágono. McGregor no gana desde enero de 2020, acumula tres derrotas consecutivas y necesita recuperarse de una lesión que ya frustró su último regreso. Su próxima pelea podría cerrar su etapa contractual con la UFC, pero también será una prueba para comprobar cuánto queda del deportista que revolucionó la compañía.

Etiquetas Deportes

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