Hay una forma diferente de medir la inflación del fútbol: mirar cuánto dinero puede recuperar un club por un jugador que no ha terminado de funcionar.

El Manchester City ofrece este verano un ejemplo perfecto. El club no solo está gastando más de 100 millones de euros en nuevos fichajes. También está consiguiendo vender por auténticas fortunas a futbolistas que, en varios casos, han salido del proyecto después de no alcanzar las expectativas.

La lista de bajas del City en la temporada 2026/27 ya supera los 190 millones de euros, según Transfermarkt. Rodri se ha marchado al Barcelona por 60 millones, Tijjani Reijnders al Al-Qadsiah por 61 millones y James Trafford al Leeds por 46,7 millones. A ellos se suma ahora Savinho, que se marcha al Tottenham por una operación que puede alcanzar los 100 millones de euros.

Reijnders: 55 millones, una temporada y 61 de vuelta

El caso de Tijjani Reijnders resume perfectamente el nuevo mercado.

El Manchester City pagó alrededor de 55 millones de euros al Milan por el centrocampista en el verano de 2025. Un año después, después de una temporada decepcionante y de quedar fuera de los planes del nuevo técnico, Enzo Maresca, el jugador ha sido traspasado al Al-Qadsiah por 61 millones.

No estamos hablando de una leyenda que abandona el club después de una década ni de un futbolista que ha multiplicado su valor con grandes temporadas. Es un jugador que ha durado un año en el proyecto y que, aun así, puede salir dejando dinero en las arcas.

En otra época, un fichaje de 55 millones que no funciona habría sido considerado un agujero económico. En la Premier de 2026, puede convertirse simplemente en una operación que sale razonablemente bien.

Savinho: el ejemplo definitivo

Todavía más llamativo es Savinho.

El brasileño llegó al entorno del City Group después de ser fichado por unos 30,8 millones de euros en 2022 y pasó por PSV y Girona antes de asentarse en el Manchester City. Su primera temporada en el Etihad no terminó de consolidarlo como titular y su rendimiento cayó en el segundo curso. Ahora, solo dos años después de su llegada al club inglés, Tottenham ha acordado pagar alrededor de 100 millones de euros por él, incluyendo variables.

El City convierte así un jugador que no terminó de ser indiscutible en una venta de nueve cifras.

Es difícil encontrar una imagen más clara de la inflación del fútbol inglés: un futbolista puede no haber triunfado plenamente en uno de los grandes clubes y seguir teniendo un precio de superestrella.

Trafford: 46 millones por un portero que ni siquiera era titular

El caso de James Trafford añade otra capa.

El City recuperó al guardameta después de su etapa en el Burnley y apenas necesitó unas semanas para volver a venderlo. El Leeds ha pagado 46,7 millones de euros, según Transfermarkt, por un portero que no llegó a convertirse en una pieza indiscutible del Manchester City.

Casi 47 millones.

Hace unos años, una cifra así habría colocado al jugador entre los grandes movimientos del mercado europeo. Hoy es el precio que puede alcanzar un futbolista de rotación dentro de la Premier.

Rodri es la excepción que demuestra hasta qué punto se ha disparado la escala.

El español abandona Manchester después de siete temporadas, 298 partidos, 14 grandes títulos y un Balón de Oro. El Barcelona ha pagado 60 millones de euros fijos más 11 en variables por hacerse con el centrocampista, que solo tenía un año de contrato.

Es decir: el City ha ingresado prácticamente la misma cantidad por Rodri, Reijnders y Trafford que la que antes podía costar un único fichaje extraordinario. Y ahí aparece la verdadera dimensión del cambio.

100 millones ya no significan lo mismo

Durante mucho tiempo, 50 millones de euros eran la cifra que marcaba la frontera entre un gran fichaje y una superestrella. Hoy esa frontera se ha desplazado.

El City ha vendido este verano a Reijnders por 61 millones, a Rodri por 60 y a Trafford por 46,7. Savinho puede llegar a los 100. Y, mientras tanto, el club ha utilizado parte de ese dinero para reconstruir la plantilla: Elliot Anderson ha costado 135 millones de euros y Ayyoub Bouaddi puede alcanzar los 100 millones.

La consecuencia es que el precio ha dejado de ser una garantía sobre el futbolista.

100 millones ya no significan necesariamente que estás fichando a una estrella consolidada. Pueden significar que estás comprando una apuesta. Y el City puede permitirse hacer esa apuesta porque, cuando no funciona, existe otro club dispuesto a pagar decenas de millones por el jugador.

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