La forma de trabajar ha cambiado drásticamente en los últimos años. La pandemia de la Covid-19 aceleró una transformación que ya estaba en marcha y obligó a muchas empresas que arrastraban cierto retraso en su digitalización a ponerse al día casi de forma inmediata. El teletrabajo dejó de ser una opción minoritaria para convertirse, durante meses, en la única alternativa posible para mantener la actividad.

Este cambio ha coincidido con la incorporación al mercado laboral de generaciones que han convivido con la digitalización desde edades muy tempranas, también durante su etapa educativa. En consecuencia, sus prioridades a la hora de elegir una empresa también han evolucionado y el trabajo en remoto se ha convertido en una de las demandas de la Generación Z, que poco a poco comienza a ganar peso en el mercado laboral. Encontrar el empleo perfecto no siempre resulta sencillo en un momento en el que existe un amplio abanico de oportunidades, pero también una elevada demanda. Sin embargo, los jóvenes tienen cada vez más claro qué buscan en una empresa.

Además del teletrabajo, en un mercado laboral en constante movimiento, la flexibilidad real, el propósito y las oportunidades de crecimiento a corto plazo se han convertido en tres factores determinantes para fidelizar a las nuevas generaciones de profesionales, que ya representan el 15,10% de la fuerza laboral de nuestro país. Según datos de la Encuesta de Población Activa, en 2025 hubo 3.391.800 jóvenes menores de 30 años ocupados.

Para Humand, la plataforma que está transformando la forma en la que los profesionales sin escritorio se conectan con la cultura de su empresa, ofrecer un salario competitivo ya no es suficiente para atraer y retener a estas nuevas generaciones. Los profesionales menores de 30 años buscan algo más y se inclinan por propuestas que les permitan trabajar con autonomía, encontrar sentido a lo que hacen y visualizar oportunidades de desarrollo en un horizonte cercano.

Aunque para la Generación Z y los millennials alcanzar puestos de liderazgo no figura entre sus principales prioridades, sí conceden una gran importancia al desarrollo profesional, siempre que este sea compatible con un equilibrio entre la vida laboral y personal. La encuesta global de Deloitte de 2025, realizada a más de 23.000 jóvenes, revela que, aunque ganar dinero sigue siendo importante, también buscan un trabajo con propósito que les permita aprender y crecer profesionalmente sin perder de vista su bienestar personal. Humand ha identificado tres claves que las empresas deben tener en cuenta para retener el talento joven.

Flexibilidad real: trabajar con autonomía

El trabajo en remoto cobra especial importancia en un contexto en el que muchas oportunidades laborales se concentran en grandes ciudades como Madrid, donde encontrar un alquiler asequible resulta cada vez más complicado. Esta situación puede obligar a muchos profesionales a vivir más lejos de los principales núcleos empresariales y afrontar desplazamientos más largos. Sin embargo, la flexibilidad va mucho más allá de poder teletrabajar de forma ocasional. Para las nuevas generaciones, implica disponer de autonomía para organizar su trabajo, poder compatibilizarlo con su vida personal y ser evaluadas por sus resultados, y no únicamente por su presencia.

Según datos del estudio Claves laborales de la Generación Z, de Randstad, la falta de flexibilidad fue el motivo que llevó a abandonar un puesto de trabajo al 13% de los jóvenes. Para otro 11%, la decisión estuvo relacionada con la percepción de que los valores de la empresa no coincidían con los suyos.

Encontrar un sentido más allá del salario

Las empresas tienen ante sí el reto de conectar su estrategia corporativa con el trabajo cotidiano de sus profesionales. El empleado necesita comprender por qué existe un proyecto, qué impacto genera y de qué manera contribuye personalmente a conseguir sus objetivos.

Los datos reflejan la importancia de este factor. Un 44% afirma haber dejado un puesto que consideraba carente de propósito y cerca de un 40% ha rechazado un proyecto, un encargo o incluso a un potencial empleador por cuestiones relacionadas con sus valores o creencias. De hecho, para el 89% de la Generación Z a nivel global es importante encontrar un propósito en el trabajo para su satisfacción y bienestar.

Crecer sin esperar años para ver resultados

El aprendizaje y el desarrollo figuran entre los principales aspectos que la Generación Z y los millennials valoran al elegir una empresa. La diferencia está en los plazos: quieren aprender y asumir nuevas responsabilidades, pero también necesitan percibir su evolución en periodos más cortos que los tradicionales ciclos de promoción.

Esto no significa necesariamente que las nuevas generaciones quieran ascender más rápido, sino que quieren saber que están avanzando. Humand cuenta con módulos como Evaluación de desempeño y Plan de carrera, orientados a impulsar la mejora continua y proporcionar a los empleados herramientas para alcanzar sus objetivos profesionales.

De hecho, un 85% de los jóvenes tiene en cuenta sus objetivos profesionales a largo plazo a la hora de valorar un nuevo puesto de trabajo, según el estudio Claves laborales de la Generación Z.

De esta forma, para retener el talento joven, las empresas deben sustituir el tradicional “ya llegará tu momento” por una hoja de ruta clara que permita a los profesionales conocer sus objetivos a corto plazo y que incluya feedback frecuente, formación continua, mentoring y oportunidades reales para asumir nuevos retos.

En un mercado laboral en el que las nuevas generaciones tienen cada vez más capacidad para elegir dónde y cómo desarrollar su carrera, las compañías que comprendan la importancia de la flexibilidad, el propósito y el desarrollo profesional contarán con una ventaja competitiva. No se trata únicamente de atraer talento joven, sino de ofrecerle razones para permanecer y construir su futuro dentro de la organización.

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