El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado este jueves el dato confirmado de la inflación del último mes de 2025, adelantado el 30 de diciembre, y permite cerrar oficialmente la media anual. El Índice de Precios de Consumo (IPC) despidió el pasado curso en el 2,9%, una décima por debajo de noviembre gracias a la bajada de precio de los carburantes, y desprende una media para el conjunto de los 12 meses del 2,7%, mismo valor al que se han actualizado las pensiones de jubilación.
La bajada de gasolina y diésel han tirado hacia abajo del coste de la vida, mientras la inflación de los alimentos y bebidas no alcohólicas se ha situado en el 3% en el último mes del año, dos décimas más que en noviembre, principalmente por el efecto base en aceites y grasas y la influencia de la campaña navideña. Por otro lado, los precios de ocio y cultura han subido, pero menos que en el mismo mes del año anterior, colaborando a la reducción del índice.
La inflación subyacente -aquella que no incluye los alimentos no elaborados ni la energía- se ha mantenido estable en diciembre, en el 2,6%, igual que en noviembre. Este índice, que tanto importó en las épocas de la crisis inflacionaria, cierra 2025 con una media del 2,3%, frente al 2,9% de 2024, en línea con el objetivo del Banco Central Europeo (BCE). En conjunto, desde el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, capitaneado por Carlos Cuerpo, celebran que “la inflación continúa moderándose respecto al promedio de 2024 y sigue siendo inferior a las subidas salariales, lo que permite ganancias de poder adquisitivo”.
Revalorización de pensiones y otras prestaciones
Las pensiones contributivas y de clases pasivas subirán un 2,7% para 2026 y las pensiones mínimas en más de un 7%, mientras que las pensiones con cónyuge a cargo y de viudedad con cargas familiares aumentarán un 11,4%, igual que las pensiones no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital (IMV), que también se revalorizarán por encima de los 11 puntos porcentuales.
La subida del 2,7% de las pensiones contributivas y de clases pasivas se debe a la evolución de los precios, pues, en virtud de la reforma de pensiones se toma la inflación media de los últimos doce meses (en este caso diciembre de 2024-noviembre de 2025) para determinar el alza del año siguiente y evitar que pierdan poder adquisitivo. También se incrementará en 2026 el complemento para la reducción de la brecha de género en un 2,7%.