El sector turístico ha vuelto a reunirse para reflexionar sobre su presente y trazar las claves de las tendencias emergentes y los desafíos de su futuro en una nueva edición del foro Hotusa Explora. Este lunes, dicho espacio ha vuelto a ser un referente para poner el foco en una de las oportunidades más importantes de la economía global, como es el turismo internacional.

La jornada comenzó con un momento de profunda emoción protagonizado por un minuto de silencio antes de cualquier intervención, dedicado a todas las víctimas afectadas por el accidente ferroviario ocurrido este domingo en Córdoba, que de momento se ha llevado la vida de 39 personas. Este terrible acontecimiento, que sin duda ha marcado el inicio de este 2026, también ha afectado a esta reunión, provocando algunos cambios de última hora en el programa, especialmente en el ámbito político, con ausencias destacadas como la del Ministro de Industria y Turismo del Gobierno de España, Jordi Hereu, que no ha podido asistir por motivos más que razonables.

El turismo reparte riqueza

La inauguración ha corrido a cargo de Amancio López, presidente del Grupo Hotusa, quien ofreció una visión amplia y contundente del papel que juega el turismo en España actualmente. López recordó que el sector no solo ha sido fundamental para la economía, sino también para la modernización del tejido industrial, la transformación de las ciudades y la creación de empleo, incluso en los episodios más duros de las crisis financieras del país.

“El turismo crea riqueza, pero lo más importante es que la reparte”, subrayó, destacando además el potencial futuro del sector como motor de desarrollo en zonas despobladas.

López recordó que el turismo vive claramente un momento expansivo desde la pandemia y que España se ha consolidado como el país más competitivo del mundo gracias a factores clave como la seguridad física, la seguridad sanitaria y la seguridad jurídica.

No obstante, también alertó sobre amenazas crecientes que preocupan al sector, como las guerras o el avance del crimen organizado, un fenómeno que calificó de “tabú”, pero que puede tener un impacto directo sobre los destinos turísticos a nivel global.

La educación es lo único que siempre permanece y no tiene precio

España cuenta, además, con infraestructuras de primer nivel, donde la aviación juega un papel vital en el sector turístico. Gran parte de los visitantes internacionales llegan por vía aérea, lo que ha permitido mantener activos aeropuertos regionales que, sin el turismo, no sería posible sostener.

Otro de los grandes activos del turismo español es su modelo empresarial, basado mayoritariamente en compañías familiares que comenzaron de forma humilde, con los pies en el suelo, y que hoy son altamente competitivas y eficientes. Este arraigo genera riqueza local, sentido de pertenencia y cohesión territorial, algo que, a día de hoy, según recordó López, no se valora lo suficiente.

De cara al futuro, el presidente de Hotusa señaló varios retos clave, entre los que destacó garantizar la conectividad, revisar las rutas continentales, transformar productos y destinos y fortalecer la colaboración público-privada. Frente a la percepción de que los hoteles han subido excesivamente sus precios, López defendió que el producto hotelero ha evolucionado y ofrece hoy un nivel muy superior.

Además, la tecnología y las personas fueron otro eje central de su discurso. En un mundo globalizado, la tecnología no es solo una herramienta para sobrevivir, sino una ventaja competitiva estratégica, siempre que vaya acompañada de talento, formación y educación continua. “La educación es lo único que siempre permanece y no tiene precio”, afirmó, apelando tanto a la formación pública y privada como a la responsabilidad educativa de las propias empresas.

Crecer más allá de la masificación 

Tras la inauguración tuvo lugar la primera mesa de la mañana titulada 'Más allá del éxito: innovar para seguir liderando', que contó con la participación de Simón Pedro Barceló, copresidente del Grupo Barceló, y fue moderada por Manuel Molina, director de Hosteltur. Aunque finalmente no pudo asistir la presidenta de Baleares, Marga Prohens, el debate se vio reforzado con la participación de Amancio López.

Barceló puso el foco en Estados Unidos, al que definió como un mercado imprescindible y principal consumidor del grupo hotelero. Subrayó la influencia clave del país en el mundo y la necesidad de comprender a sus ciudadanos.

También recordó cómo los atentados del 11 de septiembre marcaron un antes y un después en el siglo XXI, especialmente al utilizar aviones como arma, y cómo, pese a las previsiones, el sector turístico ha demostrado una enorme fortaleza para superar estas grandes crisis de seguridad.

El gran reto, concluyó, es invertir bien, identificar buenas oportunidades y seguir creciendo en distintos países, apostando también por ciudades españolas fuera de los circuitos tradicionales, hoy masificados.

La misión de "gestionar felicidad"

La segunda mesa, titulada 'La otra cara del turismo: experiencias que crean destino', puso el acento en el valor intangible del viaje y en el desarrollo turístico.

Enrique Valero defendió una visión de Abadía Retuerta que va mucho más allá del vino: territorio, gastronomía, hospitalidad e impacto en la comunidad, con una misión clara basada en “gestionar felicidad”, entendiendo el tiempo libre como el bien más valioso. Apostó por la colaboración y por un turismo que eduque culturalmente a las nuevas generaciones, capaz de generar vínculos y convertir a los visitantes en auténticos embajadores.

Por su parte, Joan Roca recordó los orígenes humildes de El Celler de Can Roca, destacando la importancia del talento, la formación y el crecimiento interno como pilares del éxito.

Finalmente, Ignacio Rivera, presidente ejecutivo de la Corporación Hijos de Rivera, subrayó que las marcas que perduran son aquellas con un propósito real, comprometidas con un modelo sostenible que refuerza la identidad y proyección de España.

La importancia de no infravalorar las capacidades existentes

La mesa dedicada al transporte aéreo ha contado con la participación de Javier Gándara, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), en un diálogo con Marina López, directora corporativa de Grupo Hotusa. La conversación ha girado en torno al papel de la conectividad aérea como elemento esencial para la competitividad turística, así como a los desafíos que plantean las infraestructuras, la sostenibilidad y la digitalización del sector.

Javier Gándara ha destacado que el transporte aéreo atraviesa “un momento muy positivo”, tras cerrar 2025 con 321 millones de pasajeros, lo que supone un 4 % más que el año anterior. Además, ha avanzado que las previsiones para 2026 apuntan a mantener esta tendencia de crecimiento, con el objetivo de superar los 330 millones de viajeros. En este escenario, ha subrayado que la demanda de viajes sigue siendo robusta y que el principal reto del sector es “hacer compatible el crecimiento del tráfico con la capacidad de las infraestructuras”.

En relación con este desafío, Gándara ha afirmado que el sistema aeroportuario está preparado, aunque ha advertido de la importancia de no infravalorar las capacidades existentes. Asimismo, ha reconocido que las grandes inversiones realizadas en la primera década de este siglo están llegando a su límite, por lo que resulta imprescindible acometer una modernización y renovación de las infraestructuras.

Durante el diálogo también se ha abordado el marco inversor de AENA a través del DORA (Documento de Regulación Aeroportuaria). Sobre este punto, Gándara ha aclarado que los aeropuertos no se financian con recursos públicos, sino mediante inversión privada

Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes

Síguenos en Google Discover