Esta magnífica foto representa metafóricamente bien la verdad sin disimulos del mundo en el que vivimos. Su autor, el fotógrafo español Jaime Pato, captó, en las pistas del aeropuerto de Torrejón de Ardoz, a las 10 horas de la fría mañana del 20 de diciembre de 1959 este cariñoso abrazo de despedida del líder del mundo libre, el general Eisenhower liberador del fascismo en Europa, con el dictador español que de una manera o de otra los Estados Unidos de Norteamérica habían apoyado siempre con algunas excepciones, En el centro, de testigo, el simpático e inquietante intérprete Vernon Walters que luego fue clave para la intervención de la CIA en el golpe de estado de Pinochet y del terrible plan Cóndor de represión de la oposición y apoyo a dictaduras criminales.
El imperialismo americano siempre ha sido como ahora nos lo muestra Trump de manera descarnada, todo en beneficio de los ricos americanos y sus empresas, caiga quien caiga y sin límite. Ahora tienen un presidente esperpéntico, que falta al respeto a todos con sus modales chabacanos y resulta molesto a cualquiera que tenga un poco de sensibilidad. En realidad, todos los imperialismos han sido en el fondo así desde el principio de los tiempos. Todos los imperios sojuzgaron a otros pueblos con algún pretexto más o menos brillante: civilización, pacificación, religión, etc.… para al fin y a la postre obtener beneficios sin importar demasiado los sufrimientos que se infligieran a los demás, no es que tampoco les importaran demasiado los de sus propios congéneres.
El 22 de febrero de 2022 escribía en un artículo que la invasión rusa de Ucrania significaba el comienzo de la Tercera Guerra Mundial y en ella seguimos viviendo como si nada hubiera sucedido porque las bombas no caen sobre nuestras cabezas. Han pasado casi 4 años y gracias al heroico pueblo ucraniano y la tímida ayuda europea y USA, Ucrania ha conseguido que el tirano ruso esté frenado, pero solo eso. O sea que seguimos en esa guerra y en el genocidio de Gaza, por citar solo las más cercanas.
Mientras, Trump con sus nuevos modos imperiales, despreciando a las organizaciones internacionales, incluso abandonando las de carácter humanitario, que sus antecesores contribuyeron a crear muy inteligentemente para mantener la real supremacía norteamericana, pero de forma suave (soft power). En un solo año: ha militarizado la sociedad americana, desplegando el ejército en sus ciudades para contribuir a la expulsión sin garantías de emigrantes, transformando a "la patria de la libertad" en un infierno, ha bombardeado Irán ayudando al criminal que gobierna Israel, bombardea Nigeria, Yemen, ataca Venezuela y secuestra a su presidente, al que obviamente yo no voy a defender pues no soy su abogado. Y esto no ha hecho más que empezar porque lo cierto es que USA solo respeta a los países que tienen bombas atómicas, incluyendo a Vietnam del Norte.
Trump desprecia a Europa y a los europeos a los que considera decadentes, interviniendo activamente a favor de las fuerzas políticas de extrema derecha en todos los países, porque resulta obvio que si Europa continuara en el proceso de federalización podría llegar a ser un elemento a tener en cuenta, y el tirano USA quiere seguir dictando lo que podemos o no hacer. A mí me resulta divertido comprobar como los "patriotas españoles" le besan el culo y piden que secuestre al presidente, pero hay que tomar nota y prepararse para lo peor pues si nuestro aliado de tantos años nos desprecia y nos humilla que harán con nosotros los tiranos ruso o chino.
Mi patria es Europa como paso para conseguir que toda la humanidad forme parte de una única patria con derechos y libertades y está claro que está en peligro, por lo que hemos de ser cuerdos y reclamar más Europa y una mayor independencia real de USA, pues es obvio que ya no es un protector fiable. No hay tiempo que perder y menos en estériles debates nacionales sobre izquierdas y derechas, cuando los bárbaros están frente a nuestras vetustas murallas y se aprestan a repartirse Europa. Si los políticos europeos tuvieran visión aportarían soluciones rápidas a los problemas internos que tenemos (vivienda, desigualdad, etc.) que son mucho más baratos de resolver de lo que parece y mientras, nos preparamos para defendernos frente a imperios militarizados que desean repartirnos. El menos agresivo nos parece China porque de momento les basta hacia el oeste con apoyar a Putin a cambio de petróleo, mientras se rearman en el este para su verdadero adversario que es USA. No tengo miedo al futuro, que obviamente cada vez es más corto para mí, pero me da coraje que destruyan lo que los europeos hemos conquistado con tanto esfuerzo, tras siglos de guerra y destrucción. Por todo ello creo que defender nuestra idea de Europa es defender la libertad que como decía Don Quijote es por lo único que se puede y debe aventurar la vida.