Serveo alerta de que la ciberseguridad en infraestructuras críticas se ha convertido en una prioridad estratégica ante la escalada de ataques digitales que afectan a servicios esenciales.

Según un análisis elaborado por la compañía a partir de datos del sector, España cuenta con más de 3.500 infraestructuras críticas, cuya interrupción —advierte Serveo— puede generar un impacto inmediato y severo en la actividad económica y en el funcionamiento de la sociedad.

En un informe publicado en su web, concluye que la exposición al riesgo digital se ha intensificado de forma notable en los últimos años. Resalta que el incremento de accesos no autorizados, que según datos del sector citados en su análisis pasó del 49% al 73% en 2024, evidencia una evolución de las amenazas cada vez más sofisticada y orientada a explotar vulnerabilidades de alto impacto.

Además, la compañía destaca que el 75% de los ataques dirigidos a infraestructuras críticas tiene motivación económica, mientras que sectores como el transporte concentran el 37,5% de los incidentes de ciberseguridad registrados en España. Así, subraya que esta presión creciente exige reforzar la protección de servicios esenciales altamente dependientes de sistemas digitales.

Las infraestructuras críticas incluyen servicios esenciales como energía, sanidad, agua o sistemas financieros, todos ellos cada vez más dependientes de tecnologías digitales. La digitalización también está transformando el facility management y la gestión de edificios inteligentes. Hasta el 38% de los edificios conectados ha sufrido intrusiones digitales, lo que puede afectar a sistemas físicos como accesos, climatización, seguridad o suministro eléctrico.

Esta transformación, explica la compañía, mejora la eficiencia operativa pero también amplía la superficie de ataque, especialmente en entornos donde convergen tecnologías de la información (IT), tecnologías operativas (OT) y dispositivos conectados.

Ante este escenario, la compañía subraya la necesidad de combinar tecnología, procesos y formación para reforzar la resiliencia de las infraestructuras críticas y de los activos conectados, incorporando medidas como segmentación de redes, control de accesos, monitorización continua y planes de respuesta ante incidentes.

Serveo insiste así en que la ciberseguridad ya no es un elemento accesorio, sino un componente estructural para garantizar la continuidad operativa, la seguridad de las personas y la resiliencia de las infraestructuras y edificios inteligentes.