Hoy se ha clausurado el XXI Congreso Nacional de la Empresa Familiar, organizado por el Instituto de la Empresa Familiar (IEF), con la colaboración de la Asociación Valenciana de Empresarios, patrocinado por KPMG y Banco Santander, y que bajo el lema “Comprometidos con el Futuro”, ha reunido en esta ciudad durante tres días a más de 700 empresarios familiares procedentes de toda España. La clausura ha corrido a cargo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aunque apenas es mencionado en la nota de prensa del IEF, donde no trasciende nada de su discurso. 

Ninguneo comunicativo y hostilidad

Sin embargo Sánchez no sólo intervino, sino que estableció un turno de preguntas y respuestas con los asistentes y defendió la utilidad de los próximos Presupuestos Generales del Estado, tendiendo la mano a incorporar aportaciones de la oposición. El presidente explico que las cuentas sientan las bases de "la gran transformación" que España necesita en cinco ámbitos: en la educación, con una apuesta por la calidad, la FP, especialmente la dual y la reforma del sistema universitario; en las políticas activas de empleo; en la financiación del estado del Bienestar; en el Medio Ambiente y en el sistema público de pensiones. "Nosotros estamos dispuestos a hablar con todos porque creo que estos Presupuestos son buenos para España", ha incidido.

La intervención de Sánchez coincide en tres cuestiones con las preocupaciones expresadas por el presidente del IEF, Francisco J. Riberas: educación, un plan de innovación y competitividad y el fomento de medidas que favorezcan el crecimiento de las empresas. Pero Riberas optó por una intervención un tanto hostil hacia el jefe del Ejecutivo: “Nuestra economía –ha dicho Riberas- se encuentra hoy en peor estado que el que tenía en 2008, por ejemplo, a nivel de endeudamiento público o desempleo, para afrontar una futura recesión. Ese posible cambio de ciclo que llegará antes o después no puede pillar a España sin los deberes hechos. No podemos permitirnos que se sigan adoptando medidas de corto plazo con la finalidad principal de garantizar la gobernabilidad”.

Apocalípsis económico y espacio de honor para Casado 

El presidente del IEF cree que una siguiente recesión es inminente: “En los últimos meses han empezado a sonar los tambores que parece que anuncian una desaceleración del crecimiento mundial. Así lo ha expresado el FMI hace unas semanas y parece que lo confirma el nerviosismo de los mercados financieros en los últimos meses” por lo que, asegura Riberas, él y sus asociados no prevén crear empleo en los próximos años. 

Pese a no mencionar a Sánchez excepto para informar de su asistencia, la nota del IEF sí que recoge la asistencia del presidente del Partido Popular, Pablo Casado, que tiene apartado propio en ella y del que dice: "ha intervenido el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, quien ha realizado un análisis de la situación económica y política y ha contestado después a las preguntas planteadas por los empresarios familiares con los que estuvo conversando posteriormente".