La Fundación Naturgy ha publicado este miércoles los resultados de la última edición del Índice de Eficiencia Energética en el Hogar. Este estudio refleja que los españoles podrían reducir un 27,4% sus facturas energéticas con mejoras en sus hábitos y en equipamiento. En este sentido, unas ligeras modificaciones de los usos y las costumbres permitirían ahorrar 4.352 millones de euros a los hogares españoles en las facturas energéticas cada año.

La energía susceptible de ser ahorrada son casi 50.000 GWh, el equivalente al 18% de la demanda eléctrica total de España en 2017. Con este ahorro, además, se evitaría la emisión de 14,7 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, las mismas emisiones que realizan 4,8 millones de turismos al año, el 21% del parque móvil existente en España.  

El director general de la Fundación Naturgy, Martí Solà, destacó que “este observatorio se enmarca en las acciones de sensibilización de la Fundación, con las que se promueve el uso racional de los recursos energéticos y el fomento del desarrollo sostenible. Con esta nueva edición del estudio, se constata que la eficiencia y el ahorro energético están cada vez más presentes en nuestra vida cotidiana”.  

El Índice de Eficiencia Energética 2018 refleja que los hogares españoles tienen un mayor potencial de ahorro energético en equipamiento (43,3%) y en calefacción (25,3%). Los porcentajes son inferiores en iluminación (20%), aire acondicionado (18,3%) y agua caliente (13,7%).  

 

Mejora la nota energética de las familias

El estudio de la Fundación Naturgy contiene un Índice Global de Eficiencia Energética Nacional, que evalúa el equipamiento, control, mantenimiento y cultura de los hogares en una escala del 0 al 10. En esta edición, el índice se sitúa en 6,46 puntos, un 1,1% más que en la pasada edición. Es la primera vez desde 2011 que este indicador registra una mejora que, aunque ligera, es significativa por suponer un cambio de tendencia. Además, cabe destacar que el Índice de Eficiencia Energética ha experimentado un crecimiento del 5,73% desde la primera edición, en 2004, lo que refleja que los ciudadanos son cada vez más conscientes de las medidas de ahorro y eficiencia.

Esta mejora está provocada por los siguientes factores:

- Prácticamente en la mitad de los hogares españoles la mayoría de los electrodomésticos son de clase A o superiores (49,4%) y ha mejorado el conocimiento sobre el etiquetaje.

- Evolucionan en positivo el uso del programa corto en la lavadora y crece la tendencia de seleccionar que el lavavajillas elija automáticamente el programa de lavado, lo que mejora la eficiencia. 

- El 39% de las bombillas de los hogares españoles son led, seguidas de las de bajo consumo (34%). Las bombillas menos eficientes, las incandescentes, ya sólo representan el 9%.

- Hay un 27% más de hogares que tienen contratada discriminación horaria.

- Se refleja una mayor cultura energética, ya que 3 de cada 4 encuestados saben que, ajustando a sus necesidades la tarifa y la potencia contratada, pueden pagar menos.

Entre los aspectos negativos, han aumentado los equipos en stand by en los hogares y ha descendido el número de casas que apagan del todo los equipos antes de salir o acostarse. Además, han empeorado los sistemas para la reducción de salida de aire en todas las ventanas en los hogares, se ha incrementado el uso de electrodomésticos de mayor consumo de manera simultánea y ha crecido el número hogares sin termostato para regular la calefacción individual.  

Valencia, Cataluña y Cantabria son las comunidades más eficientes  

Actualmente, los hogares más eficientes de España se encuentran en la Comunidad Valenciana, con una puntuación de 6,61, seguidos por los catalanes (6,57) y los cántabros (6,52). A continuación se sitúan Andalucía, Aragón y Murcia (6,50), y Extremadura (6,49). Al mismo nivel que la media nacional (6,46), se sitúan Madrid y Castilla-La Mancha. En el lado opuesto, por debajo de la media, Castilla y León, País Vasco (6,40), Galicia (6,36), La Rioja (6,34) y Baleares (6,31), todos ellos en el entorno del 6,3 al 6,4. Las regiones con los hogares menos eficientes se sitúan en Asturias, Navarra (6,23) y Canarias (6,01).  

El incremento registrado a nivel nacional del Índice Global de Eficiencia Energética Nacional (+1,1%) viene motivado por un crecimiento de este factor en 13 de las 17 comunidades autónomas. 

 Los crecimientos más pronunciados respecto al último informe, llevado a cabo en 2016, se registran en País Vasco (+4,9%), Extremadura (+3,8%), Comunidad Valenciana (+3,3%) y Galicia (+3,2%), todas ellas por encima por encima de 3 puntos porcentuales. Por su parte, las cuatro únicas regiones donde ha descendido este índice son Cataluña (-0,5%), Asturias (-0,8%), Murcia (-1,2%) y Baleares (-5,3%).   

El estudio de Fundación Naturgy también refleja diferencias en torno a otros factores sociodemográficos, como la edad del responsable del hogar, o el tamaño del municipio en el que reside. En este sentido, se puede perfilar una radiografía del hogar eficiente. Este perfil se corresponde con una familia de nivel económico medio-alto, donde el responsable del hogar es un hombre o mujer (o ambos) de más de 50 años, y la vivienda está ubicada en un municipio de entre 10.000 y 100.000 habitantes.  

Por otro lado, se ha constatado que las familias identificadas en un entorno de vulnerabilidad energética tienen valores menores en todos los subíndices de eficiencia energética respecto a la media.   

Para la elaboración de la edición del índice de 2018 se realizaron 3.600 encuestas a nivel nacional.  

Compromiso con la eficiencia

La Fundación Naturgy mantiene desde hace años un firme compromiso con la eficiencia energética, que se traduce en la organización y participación en múltiples actividades dirigidas a promover la eficiencia energética entre la ciudadanía.  

El Índice de Eficiencia Energética, que se realiza desde 2004, es una de las iniciativas más relevantes desarrolladas por la Fundación y se ha convertido en un observatorio de referencia en temas de eficiencia energética de los hogares españoles. Este índice, pone a disposición de usuarios y administraciones una herramienta para fomentar hábitos eficientes y mejorar así el ahorro energético.   

El estudio anual se realiza alternativamente para hogares y para pequeñas y medianas empresas.