Cáritas Diocesana de La Rioja y de Ciudad Real han denunciado la “precariedad y explotación laboral” que sufren los temporeros agrícolas en las comarcas vinícolas de La Rioja y Valdepeñas, una situación que conocen a través de la campaña de información y acogida de estos trabajadores que han realizado al comienzo de la vendimia.

Además, Cáritas de La Rioja anuncia que va a realizar, por primera vez, un seguimiento de los asentamientos de temporeros existentes y el número de menores que viven en ellos, con objeto de incorporar esa información al registro que comenzó a realizar el año pasado para conocer en detalle cuál es la situación laboral de los temporeros y detectar posibles casos de explotación.

"Mafias explotadoras"

Esta ONG de la Iglesia católica explica en su página web que el uso cada vez mayor de maquinaria en la vendimia frente a la recogida manual, ha reducido considerablemente la necesidad de mano de obra en el campo, factor al que se ha sumado la crisis que ha llevado a que en muchas explotaciones sean las familias las que hagan la vendimia. “En este escenario de merma de mano de obra, aumenta la actividad de personas que utilizan de forma irregular el trabajo de terceros en beneficio propio: los denominados intermediadores ilegales”, explica la ONG y anuncia que "para atajar la acción de estas mafias explotadoras, Cáritas La Rioja realiza desde hace años una campaña informativa para que los temporeros conozcan cuáles son sus derechos y obligaciones".

 

Las administraciones deben vigilar 

Caritas reconoce que su campaña de información a los temporeros, así como la denuncia pública de sus condiciones de trabajo, no es suficiente por lo que pide “a las Administraciones competentes a no cejar en su empeño por erradicar estas mafias que vulneran los derechos de temporeros”.

 Asimismo, Cáritas hace un llamamiento a los agricultores de La Rioja para que sean ellos mismos los que contraten a los temporeros a través de las distintas bolsas de empleo repartidas por toda la comunidad y que gestionan los sindicatos agrarios, los servicios de los ayuntamientos de Rincón de Soto y Mancomunidad del Moncalvillo, y las oficinas del Servicio Riojano de Empleo.

 Campaña de ayuda

La ONG pide a los vecinos de los pueblos en los que se realiza la vendimia que tengan en cuenta que “un temporero no es una persona sin hogar o un transeúnte. Es un trabajador que, por distintas circunstancias laborales, se ve en la necesidad de salir de su tierra y desplazarse a otras zonas con más posibilidades para conseguir su sustento y el de su familia.”

 La organización señala que  “las Cáritas parroquiales de las localidades riojanas con más afluencia de temporeros están comenzando a prestar servicios de acogida, información y atención básica y citan como ejemplo que en el municipio de  Alfaro, “donde ya se han atendido a 113 personas en los últimos días, los temporeros reciben a su llegada un kit de ropa interior limpia y una manta, en caso de que no tengan”, mientras que  “durante el resto de su estancia, se les ofrece un servicio de consigna para poder guardar durante el día sus equipajes. Además, dos veces a la semana pueden cambiar sus prendas en el ropero y a diario se les ofrece desayuno y dos bocadillos para comer y cenar. El servicio de ducha se hace de manera coordinada con el Ayuntamiento.

 “Juntos por el trabajo digno”

 Con el objetivo de dar a conocer la realidad de los temporeros que acuden a la vendimia, se ha puesto en marcha una exposición itinerante bajo el lema “Abre los ojos”, que se suma a la Campaña de Temporeros 2016 que desde junio desarrolla Cáritas Diocesana de Ciudad Real y que tiene como lema “Juntos por el trabajo digno”.

 Se trata de una iniciativa que, además de incidir en los derechos de estos trabajadores, hace una llamada de atención sobre el tema de la “subcontratación ilegal”, ya que supone una brutal explotación de los trabajadores, sin que en muchos casos el agricultor sea consciente de dicha situación.