Los 33 milmillonarios que hay actualmente en España concentran una riqueza conjunta superior a la que poseen 18,7 millones de personas, el 39% de la población del país, según el último informe de Oxfam Intermón. El estudio, publicado este lunes coincidiendo con el inicio del Foro Económico Mundial de Davos, cifra en 197.500 millones de euros el patrimonio total de estas grandes fortunas, tras crecer un 13,6% en términos reales durante 2025.

El informe, titulado Contra el imperio de los más ricos. Defendiendo la democracia frente al poder de los milmillonarios, señala que el pasado año fue “histórico” para el capital en España. No solo aumentó el número de milmillonarios —cinco más que en 2024—, sino que también se alcanzaron máximos récord tanto en la riqueza acumulada de estas grandes fortunas como en la capitalización bursátil de las empresas del Ibex 35. Todo ello, subraya la ONG, en un contexto en el que los salarios pierden peso en la economía y crecen por debajo del coste de la vida.

Según el análisis de Oxfam Intermón, la concentración de riqueza en España se ha acelerado de forma notable. La riqueza de los milmillonarios españoles creció en 2025 cuatro veces más rápido que el promedio de los últimos cinco años y más de cuatro veces por encima del crecimiento previsto para la economía española, estimado en un 2,9%. En términos absolutos, las grandes fortunas del país incrementaron su patrimonio en casi 28.300 millones de euros respecto al año anterior.

Esta evolución se traduce, según el informe, en que los milmillonarios españoles ganaron de media más de 77 millones de euros al día durante el último año. Una cifra que, advierte la ONG, equivale a lo que necesitaría cerca de un millón de personas trabajadoras en España para obtener el mismo nivel de ingresos.

El estudio también pone el foco en el aumento del peso del 1% más rico dentro de la economía nacional. Actualmente, este segmento concentra el 23,9% de la riqueza total, mientras que la mitad más pobre de la población apenas posee el 6,7%. En el caso del 0,1% más rico —unas 48.000 personas con una riqueza media de 20 millones de euros—, su participación en la riqueza nacional ya supera el 10%, una proporción que no ha dejado de crecer desde 2010.

Frente a este crecimiento sostenido de las grandes fortunas, Oxfam Intermón alerta de una pérdida continuada de poder adquisitivo entre la mayoría de la población. Según sus estimaciones, en los diez primeros meses de 2025 los salarios aumentaron seis puntos menos que la inflación, lo que se tradujo en una merma real de los ingresos de los trabajadores. “La gente no llega”, resume el director de la organización, Franc Cortada, quien advierte de que el dinamismo económico beneficia de forma desproporcionada a las grandes fortunas mientras millones de personas tienen cada vez más dificultades para llegar a fin de mes, calentar sus hogares o acceder a una vivienda digna.

La tendencia se intensifica también fuera de España

La tendencia observada en España se replica, e incluso se intensifica, a escala global. El informe señala que la riqueza conjunta de los más de 3.000 milmillonarios del mundo creció en 2025 más de un 16%, hasta alcanzar un máximo histórico de 18,3 billones de dólares. Este aumento se produjo a un ritmo tres veces superior al promedio anual de los últimos cinco años y supuso un incremento de 2,5 billones de dólares en solo un año.

Oxfam Intermón subraya que esta cifra es prácticamente equivalente a la riqueza que posee la mitad más pobre del planeta, unos 4.100 millones de personas. Según la ONG, con ese incremento anual de patrimonio sería posible acabar con la pobreza extrema durante los próximos 26 años.

El informe también vincula esta intensificación de la concentración de riqueza con decisiones políticas adoptadas en los últimos años, especialmente en Estados Unidos, como las rebajas fiscales a los superricos, el bloqueo de avances en fiscalidad internacional o la falta de regulación efectiva de los monopolios. Desde 2020, la riqueza combinada de los milmillonarios ha crecido un 81%, lo que, según el estudio, no solo refuerza su poder económico, sino también su capacidad de influencia política.

En este sentido, Oxfam Intermón advierte de una tendencia creciente a que los grandes patrimonios utilicen su riqueza para controlar medios de comunicación y plataformas digitales, influyendo en el debate público y en los procesos democráticos. Actualmente, señala el informe, más de la mitad de las grandes empresas de medios y la totalidad de las principales redes sociales del mundo están en manos de milmillonarios.

Ante este escenario, la ONG defiende que la desigualdad extrema no es inevitable y reclama una respuesta política urgente. Entre sus propuestas, plantea reforzar los cortafuegos entre riqueza y poder político, regular de forma estricta los lobbies y la financiación de campañas electorales, garantizar la independencia de los medios de comunicación e impulsar sistemas fiscales más progresivos que graven de forma efectiva a las grandes fortunas.

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