Julio Somoano ha aguantado dos años largos en el cargo, y deja tras de sí un rastro de censura y 'entreguismo' a Génova y Moncloa que los periodistas de TVE han llegado a denunciar públicamente y hasta en el Congreso de los Diputados, donde presentaron un documento contra la manipulación con el respaldo de 1.500 firmas. Pero, como comenzamos a apuntar tan pronto fue 'despedido' el Presidente de RTVE, Leopoldo González-Echenique, la 'entrega a la causa' de Somoano ya no resultaba suficiente. El PP necesitaba 'algo más', -"alguien que controle la redacción" nos dicen en Torrespaña-, y en ese contexto este miércoles el regreso del 'urdacismo' se ha completado.



El regreso de 'los hombres sin complejos'
El nombramiento de José Antonio Sánchez como presidente de la Corporación, contestado por todos los grupos políticos hasta el punto de que sólo el PP le votó, ya anunciaba el giro. Como hemos recordado en las crónicas de este periódico, Sánchez ya fue director general de RTVE en la etapa 'gloriosa' de las sesgadas informaciones sobre el Prestige, la Guerra de Irak o los atentados del 11M. Un tiempo en el que Urdaci ponía la cara, pero quien estaba en lo más alto de la radiotelevisión pública era Sánchez.

Pues justo entonces, el que ahora toma el mando de los informativos de TVE en sustitución de Somoano, José Antonio Álvarez Gundín, ya estaba también en la cúpula de la radiotelevisión pública. Ocupaba el cargo de director de Relaciones Institucionales, ya a la vera de Sánchez. Ahora su papel, se anuncia, va a ser el que entonces desempeñó Urdaci.

Un hombre en la línea de Marhuenda
La biografía de Gundín se la adelantamos el pasado lunes, cuando anunciamos que el Consejo de Administración de este mirércoles ratificaría su nombramiento.  Se trata de un hombre sin sombras para Génova. Llega desde La Razón de Marhuenda, donde ejercía de 'cabeza ideológica', como subdirector responsable de las páginas de opinión.

Ante estos antecedentes, en la redacción de TVE la llegada de Gundín se ve con temor. Como apuntamos hace unas semanas, la decisión de Moncloa de 'tomar al aslato' RTVE se tomó tras el desastre de las elecciones europeas y la caída de seguimiento de las televisiones autonómicas, tan bien representado en la desaparición de Canal Nou y el mínimo seguimiento de Telemadrid, precisamente dos de los mayores graneros de votos del PP. Lo que temen los periodistas es que la manipulación de fondo de 'los tiempos de Somoano' se vea sustituida por 'la manipulación sin complejos' de los tiempos de Gundín... Eso sí, visto los últimos movimientos de las redacciones de RTVE, tampoco parece que ante movimientos de ese tipo vayan a encontrar un silencio de corderos como el que disfrutó Alfredo Urdaci.