[[{"type":"media","view_mode":"media_large","fid":"25549","attributes":{"class":"media-image size-full wp-image-287627","typeof":"foaf:Image","style":"","width":"640","height":"320","alt":"Garc\u00eda-Abadillo en "}}]] García-Abadillo en 'Espejo Público' de Antena 3



Las injerencias del Gobierno para influir enr medios privados han desatado todo tipo de especulaciones sobre si la mano de los de Mariano Rajoy ha estado detrás de caídas de periodistas críticos con ellos como Jesús Cintora o Pedro J. Ramírez, incluso con el sustituto de este último, Casimiro García-Abadillo, que no se habría plegado lo suficiente a Moncloa. En esta línea redunda una noticia de elconfidencialdigital que asegura que García-Abadillo recibió presiones para que no publicara una entrevista a Francisco Nicolás que se publicó por entregas, la primera el 22 de noviembre y la segunda al día siguiente.

Declaraciones comprometedoras
¿Quiénes habrían tratado de frenarla? La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y el CNI. ¿Por qué? Porque el 'pequeño Nicolás' declaraba allí entre otras cosas que "la vicepresidenta del Gobierno era mi contacto en el Palacio de la Moncloa" y que tanto Soraya Sáenz de Santamaría como el CNI le "encomendaron" tareas como la de "hablar con los Pujol para frenar el 9-N".

Presiones de "altos cargos", vicepresidencia y el CNI
El digital insiste en un "alto cargo del Gobierno" llamó a "unos de los máximos responsables" de El Mundo para evitar la publicación, y más tarde se produjo "una conversación directa entre la vicepresidenta del Gobierno y el presidente ejecutivo de Unidad Editorial, Antonio Fernández-Galiano". El CNI "también contactó por teléfono con un alto cargo del diario El Mundo" para presionar en el mismo sentido.

Nicolás, suspenso en credibilidad
La información insiste en que ese tipo de presiones desde Moncloa para frenar determinados temas de portada de El Mundo eran habituales así como las reticencias del exdirector a aceptarlas, con lo cual habría diferentes motivos que le podrían haber costado la cabeza a García-Abadillo. Sería un consuelo para él que no hubiera sido el 'pequeño Nicolás' el que le costara que le pusieran la cruz desde el Gobierno, porque como él mismo reconoció al día siguiente de publicar la entrevista con él declaraba que en una escala del cero al diez concedía "un uno" de credibilidad al joven aunque "un periódico tiene que sacar a la luz cosas que el público tiene que conocer".