Los municipios del sur de Madrid sufren las consecuencias de la gestión del Partido Popular (PP) tanto a nivel regional como local -entendiendo como tal la ciudad de Madrid- y municipal, diferenciado del anterior mirando aquí a territorios como Móstoles.
Los barrios de esta parte de la capital se encuentran enormemente afectados por el soterramiento de la A-5, la obra faraónica del Ayuntamiento de José Luis Martínez-Almeida y la Comunidad de Madrid, capitaneada por Isabel Díaz Ayuso, ya que las obras impiden la llegada de buses desde su sitio de origen a Príncipe Pío.
"No solo recibimos quejas de nuestra localidad"
Precisamente la localidad mostoleña es una de las grandes damnificadas, con el agravante en su caso de que, como ocurre en otros enclaves donde gobierna la formación conservadora, se topan además con el desprecio de sus líderes.
En la situación concreta de Móstoles -que no parece aislada- los vecinos están tan desesperados porque quienes deberían apostar por ellos miren hacia otro lado que acuden a localidades limítrofes como Alcorcón, tal y como revela en declaraciones a ElPlural.com la alcaldesa de este otro municipio, Candelaria Testa.
La regidora, que saca un hueco para atender a este periódico en plenas fiestas, advierte: “Ya no solo recibimos quejas de nuestros vecinos, sino también de vecinos de Móstoles que nos piden amparo porque consideran que su ayuntamiento no está haciendo nada”. Ante esa desidia, la política socialista deja claro que ella y su equipo van a defender “hasta el final los intereses de los vecinos y vecinas”, así como “del transporte público”, dado que es “eficaz, eficiente, sostenible y absolutamente necesario en una obra tan larga y de tanta envergadura”.
Las obras contemplan un tiempo estimado de dos años; 24 meses mínimo en los que miles de personas deberán salir a la calle en Cuatro Vientos para tomar otro vehículo que les conduzca hasta el centro. Este trayecto, que antes suponía apenas 20 minutos en algunos casos, ahora se dilata.
Pero no solo esto, sino que el escenario genera riesgos innecesarios entre quienes hacen el recorrido. En los meses de verano, las temperaturas extremas podrían haber provocado que los golpes de calor y otros problemas de salud hubieran sido la tónica habitual, y el invierno no se antoja mucho más halagüeño. “(Eso por no mencionar) las largas colas que se forman para los interurbanos o el malestar mental que también supone a alguien no saber si va a llegar a la primera hora de clase o a tiempo al trabajo, ya que muchas veces depende de las aglomeraciones que se generen”, apostilla Testa.
“Las esperas de los viajeros y viajeras para ir a sus zonas se hacen en condiciones muy precarias”, asevera la alcaldesa de la localidad alfarera, que subraya a este periódico que el Consistorio ha emprendido acciones legales: “Nuestra postura siempre ha sido clara: somos municipios que estamos afectados por esta obra, que creemos que es fundamental, pero que es muy larga y tiene afectaciones muy importantes al tráfico (…) Eso nos lleva a la única solución, que es el refuerzo del transporte público”.
La responsable primera de Alcorcón reclama refuerzo de las líneas de transporte y celebra que algunas se estén ya llevando a cabo -de Renfe e incluso de Metro-, pero insuficientes. Todo a la vez que otros vehículos mantienen el recorrido habitual.
"Prepotencia del PP"
El secretario general del PSOE de Madrid (PSOE-M), Óscar López, ampara esta idea y se dirige asimismo a las autoridades competentes. En los últimos días, desde el intercambiador, afeaba el enorme perjuicio que supone la gestión que se está desarrollando “a medio millón de habitantes y muchos más que pasan por la zona”.
“Estamos hablando de una obra que afecta a cientos de miles de personas que están sufriendo en este momento la prepotencia de Comunidad y Ayuntamiento”, estimaba. “Es verdad que estas obras deberían hacerse con el consenso de todos los consistorios afectados por la A-5, y la región no habla con nadie ni da un solo aspecto técnico. (El equipo de Ayuso) es incapaz de dar argumentos técnicos para poder justificar lo que se está haciendo”.
López ha exigido así al PP con carácter urgente una solución para que la ciudadanía pueda llegar a Príncipe Pío en los autobuses de Arriva: “A partir de Cuatro Vientos pueden seguir los vehículos privados. No tiene ningún sentido (…) La Comunidad tiene que hablar con vecinos, ayuntamientos y, sobre todo, que de una solución a los cientos de miles de ciudadanos que durante mucho tiempo tienen que intercambiar en esta estación los medios de transportes. El PP siempre hace lo contrario”.