El sistema educativo público en el Madrid de Isabel Díaz Ayuso ha variado en cuanto a su organización y estructura en los últimos años, dejando un claro reflejo de cuál es el estado del sistema público como de los centros concertados y privados. Prueba de ello, que la Comunidad tiene menos alumnos que hace cinco años, es decir, entre 2019 y 2025, la red pública no sólo ha perdido volumen de estudiantes, sino que el ajuste en aulas ha ido avanzando más deprisa que en la privada. Aunque hay diferenciaciones entre los distintos niveles educativos, desde Infantil hasta Bachillerato, hay patrones que se cumplen e incluso la diferenciación por zonas de la región se hace más acuciante en cuanto a sus características.

Uno de los factores condicionantes ha de entenderse en el marco de el descenso de la natalidad, pero tampoco es el detonante que ha llevado a que el sistema educativo madrileño sea reflejo de desajustes entre distintos grados de formación obligatoria sumado a claras diferenciaciones entre los modelos público y privado.

En este sentido, el verdadero pulso radica en qué red pierde aulas y alumnado, qué etapas ganan mayor peso en la privada y aquellos territorios de la Comunidad de Madrid que se quedan relegados en segundo plano en cuanto a los recursos del sistema educativo. A raíz de la denuncia de Comisiones Obreras (CCOO) sobre el incumplimiento del Gobierno de Ayuso del Acuerdo de Gobierno que declinó en escasez de docentes, sumado a su vez a la supresión de casi 200 aulas en centros públicos para el próximo curso escolar, fuentes del PSOE facilitaron a ElPlural.com una serie de datos que reflejan la evolución del sistema en la región desde 2019 hasta 2025.

Epicentro del problema: disparidad en el volumen de alumnos y aulas

En aras de entender este marco evolutivo, cabe diferenciar entre los distintos niveles educativos, comenzando así por el 2º ciclo de Infantil. En este primer caso, el alumnado sufre una evidente caída en la curva de la natalidad, por lo que hay una reducción visible en todos los centros -independientemente de público, privado o concertado- desde 2019. No obstante, esta bajada es más acuciada en los públicos con un 20,7% menos de alumnos, frente a un 15,8% menos en los privados. En número de unidades, en la pública se reduce un 2,2%, mientras que en la privada suben un 0,3%.

En lo que concierne a Primaria, los datos son aún más reveladores. La educación pública pierde menos alumnado (-5,3%) frente a la privada (-7,2%), en una diferenciación de un 2%. Sin embargo, y pese a esta realidad, mirando a las unidades, se cierran más centros públicos CEIP (-7,2%) que privados (-1,6%). Ejemplo de ello, de los 100 centros públicos en 2019, se mantienen 97,1% en 2025 frente al 98,4% de privados.

Pasando a la Secundaria en IES, es en los distintos grados de la ESO donde la pública atiende a un crecimiento superior que en la privada, teniendo en cuenta que el alumnado y el número de centros se acompañan al unísono entre los distintos cursos comprendidos entre 2019 a 2025. Un crecimiento del 8,5% frente al 5,4% que presenta la privada. La ESO se comprende bajo estos números como el único nivel educativo obligatorio en el que la tendencia es positiva para el sistema público en la Comunidad de Madrid.

Una tendencia que varía en grandes dimensiones al llegar al Bachillerato, cuando el alumnado tan sólo presenta un incremento notable en los centros privados y concertados, pasando de 44.313 alumnos en 2019 a 49.529 en 2025, escalando a un 11,8% de subida frente al 3% en la educación pública. En vista de las unidades de centros, la privada atiende al doble de crecimiento que de la pública, en un 11,5%.

El cheque-copago del Gobierno de Ayuso

Cabe remarcar que esta última evolución en favor de la privada en Bachillerato, donde también se incluye la Formación Profesional (FP), tiene su razón de ser en los conocidos como ‘cheques-copago’, un método por el que, según explican fuentes socialistas a este periódico, sólo cubre una parte del coste y que únicamente cobran los centros, no las familias, haciéndose cargo así del 50% del coste del curso.

“El cheque-copago -que también financia la a distancia- ha logrado que la privada sea mayoritaria en FP y que el Bachillerato disminuya en la pública, mientras crece en la privada”, agregan.

Mapa de desigualdad territorial

La distribución del sistema educativo, independientemente del modelo público o privado, también condiciona en el acceso del alumnado en clave territorial. Según las fuentes socialistas, la enseñanza pública en el mapa de la Comunidad de Madrid está más presente en las zonas del Sur y Este de la región, además de en la capital; mientras que la privada no concertada se sitúa más en el Norte y Oeste.

El diputado socialista en la Asamblea de Madrid y portavoz de Educación, Esteban Álvarez, añade en este sentido en declaraciones a este medio que el 80% de los alumnos más desfavorecidos “están en centros públicos”, mientras que 4 de cada 10 de estos centros “tienen más del 50% de sus alumnos con rentas inferiores al 50% de la media de la comunidad”.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio