El nombre de Los Pocholos salió a la luz con la salida del Gobierno autonómico del consejero de Educación, Emilio Viciana, hace unos meses a raíz de la ley de universidades, al menos como motivo principal y ante la opinión pública.
Después de su sustitución por Mercedes Zarzalejo, saltaron a los medios de comunicación las personas conocidas con este nombre. Básicamente eran jóvenes cercanos a Antonio Castillo Algarra, mecenas de este grupo y concebido como el hombre fuerte de la presidenta de la Comunidad de Madrid en el ámbito cultural.
¿Enchufismo?
Ahora, el departamento de Cultura también ha experimentado cambios. Según publicaba a última hora del pasado jueves el periódico Público, la Consejería apartó en febrero de 2025 a un profesor encargado de realizar una exposición sobre el Siglo de Oro y, en su lugar, contrató a dos académicos cercanos a Mariano de Paco, actual responsable de este espacio y ex director de Gestión de los Teatros del Canal.
El trabajo ya estaba encaminado pero, a pesar de ello, y sin ni siquiera revisarse ni evaluarse, pasó a manos de otras dos personas afines a altos cargos de la Comunidad de Madrid en un ‘modus operandi’ que recuerda al de Los Pocholos, detrás de los cuales hay acusaciones de “enchufismo”.
El Ejecutivo madrileño siguió invirtiendo dinero público en un proyecto que a priori ya estaba realizado y no ha ofrecido ninguna explicación al respecto. La cronología de los hechos vendría a demostrar que primero se contrató a un académico y meses después se le sustituyó por otros dos expertos que guardaban una relación previa con el consejero, una conexión confirmada por los propios implicados en declaraciones al medio señalado. Entretanto, la Comunidad de Madrid no ha querido responder a nada, pero tampoco desmiente la relación del consejero con las personas encargadas del proyecto.
Atendiendo al orden de los acontecimientos, en abril de 2024 la Dirección General de Patrimonio Cultural y Oficina del Español se puso en contacto con Francisco Sáez Raposo, especialista en teatro español clásico y profesor de Literatura Española en la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
Le ofrecieron, en primer lugar, realizar una exposición sobre teatro del Siglo de Oro en la sala Cristóbal Portillo de El Águila y, después, llevar a cabo un informe para declarar el teatro como Bien de Interés Cultural (BIC), a lo que aceptó.
El trabajo se desarrolló dentro de la normalidad, pero con prisas y de forma abrupta, hasta el punto de que las comunicaciones con él se rompieron, por lo que le costó semanas volver a recuperar el contacto con los encargados del proyecto dentro de la Comunidad de Madrid.
Ya en febrero de 2025, y sin reuniones previas, le anunciaron que quedaba apartado del proyecto, dándolo tan solo como explicación que la decisión venía “desde arriba”. Para evitar problemas legales, la Dirección General de Patrimonio le abonó 6.000 euros por cada trabajo; es decir, lo que habían acordado.
Dos hombres cercanos al consejero
En esa misma reunión, le explicaron quiénes iban a ser sus sustitutos a la hora de realizar las exposiciones: Germán Vega, catedrático emérito de Literatura Española, y Luciano García, profesor de la Complutense y antiguo director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. El informe para declarar al Siglo de Oro como BIC siguió con normalidad y en noviembre de 2025 los trámites para culminar la propuesta ya estaban sobre la mesa.
Las personas que se hicieron con el trabajo eran cercanas a De Paco. De hecho, a Sáez, la persona que en un primer momento iba a llevar a cabo el proyecto, le pilló por sorpresa, pues se había puesto antes en contacto con el académico para solicitarle una pequeña ayuda de cara a la exposición.
En ese intercambio de correos, Vega reconocía que Mariano de Paco era “muy buen amigo”. En lo que respecta a Luciano García, es amigo del padre del responsable de Cultura, quien tiene el mismo nombre, tal y como él mismo reconoce a Público. Si bien, niega que el encargo se corresponda con una relación personal.
Contratación habitual y posible relación de amistad
El primer mensaje formal para que los dos se encargaran de la exposición llegó en diciembre de 2025. Ahí se los encargó también un congreso extraordinario sobre los Siglos de Oro que tendrá lugar el próximo 13 de octubre. Coincide todo ello en un momento en que Sáez todavía era el encargado del proyecto, si bien había notado que la Consejería estaba distante.
García niega que haya ocurrido nada “directamente” con él explica que se encarga de la parte del Congreso, mientras mantiene que Vega es quien “organiza realmente la exposición”. El segundo sostiene la implicación contractual de ambos. Sobre la relación con el consejero, aunque por mail Vega reconoce la relación de amistad en un mail, pero en declaraciones al periódico mencionado lo reduce a una “relación profesional”.
Atendiendo a lo que aparece en el Portal de Contratación de la Comunidad de Madrid, Luciano García recibió tres contratos menores por una cantidad total de 21.180 euros entre 2024 y 2025.