Planifica Madrid saltaba a finales del pasado mes de julio a los medios de comunicación tras conocerse que la empresa pública había adquirido un ático en Chamberí que, presumiblemente, iba a destinarse para que la presidenta de la región, Isabel Díaz Ayuso, utilizase como oficina el tiempo que durasen unas obras de la Puerta del Sol.
El consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, anunciaba tan solo un día después que había dado instrucciones a la compañía para poner a la venta éste y varios inmuebles situados en Gran Vía para ayudar en la reconstrucción de las zonas afectadas por los incendios que este verano han resultado devastadores en la Autonomía. El Ejecutivo madrileño lo sacó finalmente al mercado por 6,7 millones de euros -sin impuestos- tras haberlo adquirido por 6,3 millones.
Si bien, la experiencia de Planifica Madrid con las ventas no ha sido especialmente positiva para la firma de carácter público, dependiente de la Consejería de Presidencia. Según la información que recoge en el Portal de Contratación de la Comunidad de Madrid y publica infoLibre, la compañía intentó colocar en 2025 una decena de lotes urbanísticos valorados en más de 150 millones de euros. Sin embargo, seis de esas diez propiedades se quedaron sin comprador.
Ahora, Planifica Madrid intenta vender el inmueble que desató la tormenta junto con una segunda propiedad demás de 1.200 metros cuadrados. El consejero de Presidencia se refirió a cuatro, pero en realidad es un inmueble dividido en cuatro fincas diferentes, según el Registro de la Propiedad. El espacio albergó en su día la Comisión Jurídica Asesora de la Consejería de Presidencia, órgano para el que Ayuso acaba de fichar a los expresidentes Alberto Ruiz-Gallardón, Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes.
La empresa ya trató de hacer lo propio el año pasado junto con otro inmueble localizado en la calle Santa Catalina 6, en las inmediaciones del Congreso de los Diputados, y que en su día fue utilizado por la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid.
La empresa justificaba el movimiento de la siguiente manera, apoyándose en que no podían usarse como oficinas: “Aunque históricamente ambos inmuebles se han venido utilizando como oficinas, su uso urbanístico es residencial, con imposibilidad de obtener la licencia preceptiva para uso de oficinas. A ello se añade el hecho favorable de que la demanda de este uso residencial es mucho mayor, dada la tipología de los inmuebles y la zona en la que se encuentran”.
Finalmente, solamente pudo vender el edificio de Santa Catalina. Lo hizo a la compañía mexicana Be Grand, que trata de convertirlo en viviendas de lujo. Se pagó por él 31,47 millones de euros, incluyendo los impuestos. Esto es, cinco millones de euros más de lo que se pidió en un primer momento.
La forma de proceder en estos casos por parte de Planifica Madrid se basa en que la empresa saca a la venta la propiedad con una cifra de partida que puede ser mejorada. Entonces, da comienzo una subasta pública con la que se alza quien más ofrezca por el edificio. En el caso del inmueble situado en Santa Catalina llegaron hasta cuatro ofertas, pero en el caso de Gran Vía, no se recibió ni una sola. Ahora, este segundo inmueble sale a mercado por 80.874 euros más.
Otros ejemplos en los que Planifica Madrid fracasó en su intento de venta
Al de la céntrica vía madrileña hay que sumar otros inmuebles para los que no hubo ninguna propuesta en 2025.
Planifica Madrid no pudo vender, por ejemplo, dos con más de 300.000 metros cuadrados de suelo industrial de uso logístico pendientes de urbanizar que se sitúan en Meco. Tampoco ha sido capaz de deshacerse de cinco parcelas de uso industrial que la sociedad contempla en el mismo polígono industrial del municipio madrileño. Asimismo, no ha podido colocar dos lotes de suelo urbanizable de uso residencial libre unifamiliar en Torrejón de Ardoz.
Por el contrario, sí tuvieron éxito con una parcela en la misma localidad para la construcción de vivienda protegida en régimen de alquiler, en cuyo caso adquirió la gestora inmobiliaria Locare después de ofrecer un precio muy similar al de salida: 6,36 millones de euros.
De igual manera, la firma pudo vender suelo para uso empresarial o comercial que tenía junto al parque Warner, en San Martín de la Vega, o en Leganés. El primero de esos lotes se lo llevó la promotora inmobiliaria Loiola Erdigune con una oferta de 37,1 millones de euros, mientras que el segundo lo consiguió Operaciones Flep por 8,6 millones de euros.
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