Madrid se ha convertido en los últimos años en punto de encuentro de multitud de festividades, algunas centenarias de la capital y otras más recientes y nada que ver con la ciudad, teniendo en cuenta que el Ayuntamiento de Cibeles ha intentado atraer a la gran ciudad algunas celebraciones tradicionales de otros puntos del país, como bien ha sido la Feria de Abril andaluza o la Mascletá valenciana. Dos ejemplos que no han terminado en buen puerto.

Emulando el modelo de Isabel Díaz Ayuso con la promoción de la festividad de la Hispanidad, cuyo país invitado este año será Estados Unidos, José Luis Martínez-Almeida ha tratado de hacer lo propio con las comunidades autónomas, queriendo situar en el mapa madrileño dos de las festividades más reconocidas de Andalucía y la Comunidad Valenciana en aras de atraer turismo e impulsar la economía municipal.

‘Madrilucía’, cancelada por motivos técnicos

Fue el pasado viernes cuando el proyecto que planeaba traer la Feria de Abril de Sevilla a Madrid entre los días 20 y 31 de mayo quedó en papel mojado. Los organizadores del evento cancelaron su puesta en marcha por “determinadas circunstancias técnicas y administrativas ajenas” al plan.

La Feria de Abril a la madrileña iba a tener como punto de encuentro el recinto Iberdrola Music, ubicado en el distrito de Villaverde, donde cuyos vecinos esgrimieron sendas críticas sobre la organización por los problemas de convivencia, descanso y movilidad para los habitantes de esta zona.

A su vez, la propia organización mantuvo distintas modificaciones que alimentaron la polémica, puesto que en un principio se iba a preparar desde el 9 de mayo al 7 de junio, pero, al coincidir con las fiestas municipales de San Isidro, se descartó. Al igual que con la reducción del número de casetas, que se redujo de 200 a 100. Uno de los aspectos de mayor escándalo para los interesados se situó en la reserva de casetas, con un coste de 55.000 euros por semana, adjudicados incluso “por orden de llegada.

Pese a que este proyecto no saldrá a la luz este año, la organización sí que plantea darle vida de cara a 2027 presentando “una primera edición memorable, a la altura de las expectativas que ha generado ‘Madrilucía’”, señalaron.

No habrá Mascletá en Madrid

Como segundo punto a tener en cuenta, la fiesta de la Mascletá valenciana, que sí tiene un antecedente de celebración, no volverá a repetirse en Madrid. El propio Almeida descartó celebrar otra Mascletá en la capital, como sí lo hizo allá por 2024 en el Puente del Rey. Una celebración que, en su día, también fue blanco de las críticas.

Almeida señaló este lunes que ahora “toca” que los madrileños acudan a Valencia para atender al espectáculo pirotécnico de “todos los años” en las Fallas. “Le digo ahora a los madrileños: lo tuvisteis en Madrid, ahora hay que venir a Valencia. Ahora lo que hay que hacer es venir a Valencia todos los años a disfrutar de la Mascletá”, señaló en declaraciones a EuropaPress desde la Ciudad del Turia.

El edil de Cibeles acudió este lunes a Valencia tras la firma del protocolo de creación de la Red de Destinos Turísticos Urbanos con la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, una iniciativa que busca fortalecer la cooperación y oportunidades de turismo entre grandes capitales de provincia. En este marco fue donde vertió estas declaraciones a los medios de comunicación, precisando que los madrileños, cuando celebró la Mascletá hace dos años atrás, merecían “poder disfrutar de una, poder disfrutar de un espectáculo tan impresionante”.

Recordó que a su vez que, en aquel momento, el pueblo valenciano tuvo “la generosidad” de ir a Madrid y “compartirlo” con su gente: “Lo que nos toca ahora es venir a Valencia. Y como soy el alcalde, doy ejemplo y vengo todos los años”, agregó.

Allá por febrero de 2024, Almeida impulsó esta idea sacando, por primera vez, este espectáculo pirotécnico fuera de la Comunidad Valenciana, lo que generó descontento vecinal y político a partes iguales, incluso medioambiental por el impacto que generó en las inmediaciones de las zonas naturales de Madrid Río.

A posteriori, trascendió que el Ayuntamiento de Cibeles pagó más de 80.000 euros por este evento a través de Madrid Destino, dirigiéndose la mitad de la cuantía a la empresa Pirotecnia Valenciana -entidad escogida por el Gobierno municipal de Catalá-, mientras que el dinero restante fue destinado a la adquisición de materiales y otros servicios de limpieza y sonido.

Con todo ello, Almeida ha tratado de atraer a la capital dos festividades típicas de otras regiones españoles y que, al menos por el momento, es un escenario que no se dará, manteniéndose, en el calendario municipal, las festividades típicas madrileñas como San Isidro.

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