La cirugía oral y maxilofacial es una especialidad médico-quirúrgica que aborda enfermedades que afectan a la cavidad oral, los maxilares, la cara y el cuello. Entre las intervenciones más habituales se encuentran la extracción de muelas del juicio, el tratamiento de infecciones dentales graves, la corrección de deformidades maxilofaciales o las cirugías reconstructivas tras traumatismos o tumores. Se trata de problemas que no solo afectan a la salud, sino también a funciones básicas como la masticación, el habla o la respiración, además de tener un impacto relevante en la estética facial y, en general, en la calidad de vida de los pacientes.

En la actualidad, el aumento de determinadas patologías, junto con la complejidad de algunas intervenciones, incrementa la demanda de cirugía maxilofacial en el sistema sanitario. Según los últimos datos del Sistema de Información sobre Listas de Espera (SISLE), correspondientes a junio de 2025, esta especialidad se sitúa entre las áreas quirúrgicas con mayor presión en las listas de espera del Sistema Nacional de Salud. En total, 33.333 pacientes se encuentran en lista de espera para una intervención en este ámbito, lo que supone una tasa de 0,69 pacientes por cada 1.000 habitantes. El tiempo medio de acceso asciende a 132 días y el 24,2 % de los pacientes lleva más de seis meses esperando para ser operado.

Madrid rebaja la espera nacional a la mitad

Madrid es la comunidad autónoma con la menor demora para una intervención de cirugía maxilofacial: 52 días, tiempo de espera muy por debajo del registrado en muchas otras regiones, donde los pacientes deben esperar más del doble para someterse a este tipo de operación.

Tras Madrid, se sitúan el País Vasco, con una demora media de 56 días, y la Comunidad Valenciana, con 66 días, seguidas de Asturias (68 días), La Rioja (69) y Galicia (72). En estos territorios, los tiempos de espera se mantienen por debajo o en torno a los tres meses.

Por el contrario, en otras comunidades la espera se prolonga de forma notable. Es el caso de Cataluña, donde el tiempo medio alcanza los 174 días, más de tres veces el registrado en Madrid. También destacan las demoras de Castilla-La Mancha (149 días) o Extremadura, que presenta el plazo más elevado del país, con 308 días de espera para este tipo de intervención.

El liderazgo de Madrid también se refleja en el número de pacientes en lista de espera en relación con la población. La comunidad registra una tasa de 0,33 pacientes pendientes de una cirugía maxilofacial por cada 1.000 habitantes, una cifra notablemente inferior a la de otros territorios. En Cataluña, por ejemplo, la tasa alcanza los 1,47 pacientes por cada 1.000 habitantes, más de cuatro veces superior.

Los datos del Ministerio de Sanidad reflejan también que apenas el 0,1 % de los pacientes en Madrid supera los seis meses de espera para una cirugía maxilofacial, uno de los porcentajes más bajos de España. En otras comunidades, las demoras prolongadas son mucho más frecuentes. En Castilla-La Mancha, por ejemplo, el 63,5 % supera los seis meses de espera, mientras que en Extremadura el porcentaje alcanza el 62,6 %.

Hospitales madrileños con los menores tiempos de espera

El liderazgo de Madrid se sustenta en la labor de sus hospitales, algunos de los cuales no solo reducen de forma significativa la media nacional, sino también la autonómica.

Entre los centros de alta complejidad, donde se abordan los procedimientos más exigentes, la Fundación Jiménez Díaz registra el menor tiempo de espera, con 12,79 días. A continuación se sitúan el Gregorio Marañón (48,67 días), La Princesa (54,91) y el Hospital Puerta de Hierro Majadahonda (58,01). Por encima de los dos meses de espera se encuentran el Clínico San Carlos (60,16), La Paz (65,71), el 12 de Octubre (68,95) y el Ramón y Cajal (74,1 días).

En el grupo de hospitales de media complejidad, los menores tiempos corresponden al Hospital Universitario General de Villalba (11,72 días), el Hospital Rey Juan Carlos (13,95) y el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla (25,48). Superan el mes de espera el Hospital Universitario de Torrejón (36,38), el Hospital de Fuenlabrada (43,91), el Príncipe de Asturias (44,79), el Niño Jesús (51,02) y el Infanta Sofía (53,3 días).

Estas diferencias dibujan un mapa sanitario en el que, tanto el lugar de residencia como el centro hospitalario condiciona de forma significativa los tiempos de acceso a esta intervención. La capacidad de algunos sistemas como el madrileño de colaboración público-privada para contener la espera no solo refleja una mayor eficiencia organizativa, sino también un elemento clave en la equidad asistencial, especialmente en especialidades donde el tiempo puede marcar la evolución clínica y la calidad de vida del paciente.

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