Isabel Díaz Ayuso, en clave internacional, ha venido marcando sintonía en los últimos tiempos con Estados Unidos, así como con otras naciones latinoamericanas con las que ha buscado expandir el alcance de Madrid. Ahora, el próximo rumbo de la presidenta de la Comunidad de Madrid será hacia México, un país con el que, en los últimos tiempos, ha protagonizado ciertas tiranteces que han declinado prácticamente en un choque directo con su presidenta, Claudia Sheinbaum.

Remontándose a las tensiones entre Ciudad de México y Zarzuela por la época de la Conquista, una brecha en las relaciones que ha ido curándose en los últimos meses, la mandataria madrileña salió en defensa de la labor española las antiguas Américas. Al tiempo, durante un acto de líderes ultraderechistas en la mansión en Florida del presidente estadounidense, Donald Trump, al que fue invitada, llegó a referirse a México como un “narcoestado”.

Pese a este trasfondo no tan lejano, ahora la principal dirigente del Ejecutivo de la Puerta del Sol ha anunciado un nuevo viaje oficial con destino a tierras mexicanas en esta ocasión, en las que buscará afianzar nuevos lazos en términos económicos y culturales, además de que rendirá un homenaje al conquistador Hernán Cortés.

Ayuso cargó contra los “narcoestados” con “dictaduras de ultraizquierda”

Fue el pasado mes de febrero cuando, con motivo de un encuentro organizado por el movimiento MAGA, vinculado a Trump, en la mansión del inquilino de la Casa Blanca en Mar-a-Lago de Florida el pasado mes de febrero, Ayuso, una de las invitadas estrella, aunque no pudo acudir presencialmente, pronunció un discurso de cercanía de su modelo de Madrid para con este espectro ideológico.

En este sentido, puso contra las cuerdas el modelo de Trump, y el que ella misma viene defendiendo sobre esta materia, frente a ejemplos de naciones latinoamericanas concretas: “Que pronto Cuba, Nicaragua y otros países como México, como ha sucedido con Argentina, rompan esas mismas cadenas, recuperen su libertad y se ponga fin a los narcoestados que los dictadores de ultraizquierda están implantando allá donde pueden”.

Con estas palabras, acusó a los mencionados países de estar “destruyendo familias, vidas muy jóvenes, creando sucios negocios que destrozan la convivencia, seguridad y prosperidad”, dijo durante su ponencia. De esta manera, Ayuso se postuló del lado del argentino Javier Milei y del propio mandatario estadounidense, de quien cabe recordar que, en términos concretos sobre México, llegó a decir que este país tenía un gobierno dirigido “por los carteles” de la droga, pese a ser una democracia reconocida internacionalmente.

Tal fue la entrega de la mandataria madrileña en este acto que avanzó que la Comunidad de Madrid celebrará el próximo 4 de julio, Día de la Independencia estadounidense, una celebración en clave de homenaje, a su vez por la defensa que dijo que el Ejecutivo de Trump viene realizando en favor de la hispanidad, pese a pronunciar ataques en clave de delincuencia o drogas contra estos países.

Su choque con Sheinbaum

Tanto por esta cuestión como por una segunda que aconteció a posteriori, cierto es que las relaciones de Ayuso con la Presidencia mexicana no pasan por su mejor momento. Tras su aparición en el acto de MAGA, Sheinbaum, tras atender a la comparación de su Gobierno con la dictadura de Cuba, lo tachó de “absolutamente falso”: “México ha decidido su propio destino sin copiarle a nadie. (…) No hay copia ni de Cuba, ni de Venezuela, de ningún otro país”, sentenció en declaraciones a los medios de comunicación.

En estos términos, reiteró que en su país “cualquiera puede decir lo que sea y no se le persigue, no hay censura; hay libertad y democracia”, al tiempo que, con respecto a las acusaciones de “narcoestado”, lo tachó de “propaganda”: “No tienen argumentos contra nosotros. Usan la mentira, la calumnia, pero la gente sabe que no es cierto”, zanjó.

Tan sólo un mes después, con motivo de la reapertura del debate entre España y México sobre la Conquista, cuando el rey Felipe VI reconoció que en aquella época se cometió “mucho abuso” por parte de los españoles y las relaciones bilaterales comenzaron a reestablecerse. A la contra, la mandataria madrileña sacó pecho de este episodio histórico, reiterando que el pueblo español debería estar “profundamente orgulloso” por ello y, por ende, por haber trasladado a México una “forma civilizada de ver la vida a través de las misiones, universidades, hospitales e infraestructuras”. Unas palabras a las que sumó la crítica de que el país latinoamericano se encuentra actualmente “peor que nunca”.  

Esta postura generó la pronta réplica de la mandataria mexicana, quien aseguró que Ayuso es “ideológica” y que, justo por este motivo, se postula contra su país. “Están aliados con Felipe Calderón y con la derecha mexicana allí. ¿Qué esperan que digan? ¿Qué nieguen la historia?”, contestó.

Los diez días de Ayuso en México

La presidenta de la Puerta del Sol pondrá rumbo a Ciudad de México este domingo 3 de mayo, donde pasará también por Monterrey, Aguascalientes –donde será galardonada con la Medalla de la Libertad- y por la Riviera Maya. Esta será la segunda visita oficial de Ayuso a México después de la realizada en abril de 2024 y, en lo que concierne a este año, será su tercer viaje al exterior.

Entre sus actos en la agenda oficial, destacan cuatro encuentros con empresarios, organizaciones económicas e inversores mexicanos y reuniones con compañías internacionales de construcción y restauración -CEMEX y Alsea-. Asimismo, tendrá un almuerzo institucional con los gobernadores de los Estados de Aguascalientes, Querétaro, Chihuahua y Guanajuato y una reunión con la alcaldesa de Cuauhtémoc.

Asistirá también a actos académicos con estudiantes y la comunidad educativa de la Universidad de la Libertad y el Instituto Tecnológico de Monterrey. En Aguascalientes acudirá a la celebración del Día de Madrid en el estand de la región instalado en la 198º Feria Nacional de San Marcos.

La agenda institucional de Díaz Ayuso también incluye su asistencia a un acto en honor al conquistador Hernán Cortés en la catedral Metropolitana de México, a la Gala de los Premios Latino de Cine en Xcaret Riviera Maya, la vista a la Basílica de Santa María de Guadalupe o un encuentro con los representantes de las 14 casas regionales de España en México.

Un viaje a miles de kilómetros de Madrid que ha sido, en consecuencia, motivo de oposición por parte de las formaciones de izquierdas de la región. Por un lado, desde Más Madrid, Manuela Bergerot ha pedido explicaciones al Ejecutivo del PP madrileño por realizar unas “vacaciones pagadas” en las que no va a visitar a la presidenta del país: “Eso significaría reunirse con una política de izquierdas y actuar como la representante de una institución y no de una agenda ideológica”, ha sentenciado.

En consecuencia, desde el PSOE-M, su secretaria de Organización, Pilar Sánchez-Acera, ha reprochado que sean los madrileños quienes “paguen” este viaje, pidiendo al paso a la presidenta madrileña que “deje de insultar a los mexicanos como hizo recientemente”.

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