El próximo domingo las calles de Santiago de Compostela volverán a acoger una nueva manifestación a favor de la sanidad pública y contra los recortes que, según los organizadores, han llevado a uno de los pilares del estado del bienestar a una situación de colapso en la región.

La convocante es la plataforma SOS Sanidade Pública, que espera que, a pesar del mal tiempo que a día de hoy está previsto para esa jornada, miles de personas se den cita en la capital gallega.

La protesta se desarrollará bajo el lema 'Mobilízate para defender o teu dereito a saúde' partirá desde la alameda compostelana y finalizará en la Plaza del Obradoiro.

Los apoyos a esta marcha no han dejado de aumentar en los últimos días. Los socialistas, con su secretario general, José Ramón Gómez Besteiro, liderando la representación de su partido no faltarán a la manifestación en defensa de la sanidad pública, cuya situación, a juicio de los convocantes, no ha dejado de empeorar como lo demuestran los continuos episodios de colapso vividos en los servicios de urgencias de varios hospitales de la región.

El portavoz del PSdeG, Julio Torrado, además de confirmar la presencia de Besteiro, no dudó esta mañana en responsabilizar de forma directa a la Xunta de Galicia de lo que sucede en esta materia. Lo dijo con una frase más que explicativa: “Tenemos a los mejores profesionales, pero la peor de las gestiones”. Su alusión al Gobierno presidido por Alfonso Rueda se debe, según su formación, "a una Xunta del PP que reduce el presupuesto destinado a la retribución del personal sanitario mientras se alcanza el peor dato histórico en listas de espera”. 

En una comparecencia ante los medios, el dirigente socialista describió la situación de la sanidad gallega poniendo sobre la mesa unas cifras que, como indicó, "invitan a reflexionar”, al tiempo que recordó que son “los oficiales de la propia Consellería de Sanidad”.

Al hilo de esto afirmó que estos datos revelan "un panorama realista”, como el realtivo a los "360.000 gallegos en lista de espera, ya sea por una consulta, una prueba diagnóstica o una cirugía”. Dentro de este número sobresalen los "prácticamente 50.000 de estas personas" que se hallan "esperando una operación".

La que más psicofármacos consume

Pero la información facilitada a los medios de comunicación por parte del portavoz socialista no se quedó ahí. A las cifras anteriores sumó la espera media “reconocida de más de cinco meses para una primera consulta de salud mental", algo que resulta "especialmente grave" según los socialistas, cuando Galicia es la comunidad autónoma “con la mayor tasa de consumo de psicofármacos de toda España”.

Torrado subrayó que esta no es la única clasificación en la que la comunidad autónoma suspende y "sale mal parada". Así, Galicia se stiúa como "la cuarta peor comunidad pagando a sus profesionales”, aunque matizó irónicamente que por debajo de ella hay “algunos referentes de la sanidad pública como Madrid”, presidida por Isabel Díaz Ayuso.

La posición es aún peor en cuanto a los recursos destinados a atención primaria, con solo un 11,82 % del presupuesto sanitario, situándose a la cola del país.

Al final, todos los que respaldan la manifestación del próximo 1 de febrero, consideran que los recortes y poca inversión en materia de sanidad pública tiene un componente ideológico muy destacado. Así, para Julio Torrado, en esta línea se encuadra el dato de que esta “situación enormemente problemática” en la que se encuentra la pública, provoca que a día de hoy 460.000 gallegos recurren a seguros privados, lo que significa que suponen ya “un 25 % más que hace diez años”.

Esta situación no obtiene respuesta por parte de la Consellería. Aseguró el portavoz del PSdeG que "ante esa realidad, el conselleiro tiene dos posiciones: una, decir que todo va bien y atacar a quien hace alguna crítica, y la segunda, estar callado desde que el Partido Popular descubrió que la mejor estrategia es que no hable”. 

Desde que el PP accedió al Gobierno de la Xunta tras la primera victoria de Alberto Núñez Feijóo, han pasado casi 16 años, un tiempo en el que no han realizado "ningún tipo de modificación en sus políticas sanitarias pese a que la sanidad es hoy muy distinta" a la de entonces, señaló Torrado. Además reprochó que, vistos los resultados, “no se pueden intentar las mismas soluciones ni se puede estancar la inversión como hace 15 años”.