El Ayuntamiento de Sabadell ha presentado este jueves el Plan Local de Vivienda 2026-2030, una estrategia para los próximos cinco años centrada principalmente en la ampliación del parque habitacional asequible y de protección oficial con el fin de facilitar el acceso a una vivienda digna. Concretamente, la ciudad construirá en este período de tiempo 531 pisos públicos en solares urbanizables, avanzando en el desarrollo de la reserva de vivienda protegida municipal, cifrada en 2.700 inmuebles. De esta manera, la capital del Vallès Occidental ejemplifica la política de la Generalitat de Cataluña en esta materia. 

Contando también los inmuebles privados, la estrategia contempla que, al finalizar el lustro, el parque habitacional haya aumentado en 1.835 viviendas, aprovechando el potencial de edificación con el que cuenta la ciudad. Asimismo, el plan prevé desarrollar urbanísticamente suelo que permitirá en un futuro la construcción de 1.788 inmuebles, en su mayoría de protección oficial, y programar la promoción de otros 323. Actuaciones acordes con los proyectos de la Generalitat, que actualmente tiene en marcha un plan para edificar 50.000 viviendas públicas hasta 2030 y también trabaja para activar todo el suelo urbanizable de Cataluña para construir más de 210.000 inmuebles.  

Por lo tanto, Sabadell pretende incrementar un parque de protección oficial que ya cuenta con más de 2.200 pisos de alquiler: 1.700 de gestión municipal, de los cuales 1.113 pertenecen a Vimusa, la empresa de vivienda del Ayuntamiento, y 589 a SBD Social; y 554 propiedad de la Agencia de Vivienda de Cataluña, del Departamento de Territorip de la Generalitat. Estas cifras convierten a la ciudad en la segunda con mayor número de alquileres públicos de Cataluña y la décima de toda España, demostrando la efectividad del modelo habitacional de la localidad.

Nuevo registro de viviendas vacías de grandes tenedores

La nueva estrategia planteada también incluye actuaciones respecto al control y regulación en la materia. Entre ellas, se encuentra la creación de un registro de viviendas vacías de grandes tenedores para aplicar el recargo del impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) a los propietarios de inmuebles no habitados, como herramienta de movilización del mercado habitacional.

Esta medida para incrementar la oferta habitacional en la ciudad es acorde con la hoja de ruta del Govern de Cataluña, el cual ha impulsado un registro de grandes tenedores que obliga a toda persona con más de cinco propiedades a estar inscrita, y contempla sanciones que pueden llegar hasta los 90.000 euros para quienes no lo hagan. Este fue aprobado el pasado mes de diciembre en el Parlament y entre sus objetivos se encuentra la detección de viviendas vacías para incorporarlas al mercado. Además, el Govern ha presentado este enero la ley de acompañamiento de los presupuestos que autoriza a los municipios a imponer un recargo de hasta un 50% del IBI a los pisos sin uso. 

Regulación de pisos turísticos

Otra de las actuaciones destacadas que se contemplan en el plan es la regulación de los pisos turísticos. La finalidad del Ayuntamiento de Sabadell es controlar una situación que en la ciudad todavía no supone un problema, pero que en muchos lugares de Cataluña sí lo es. Por esta razón, la normativa autonómica limita las licencias de este tipo que los consistorios pueden otorgar a 10 por cada 100 habitantes

La ciudad catalana con mayores políticas de regulación de inmuebles de usos turísticos es sin duda Barcelona, que ha optado por prohibir las licencias de piso turístico a partir de 2028, decisión que se espera que permita incorporar 10.000 viviendas al mercado habitacional. Una medida que desde el Ayuntamiento de Sabadell no se plantea, debido a que en la localidad, según el Consistorio, tan solo 73 inmuebles de 90.000 que hay en total son de dicha tipología. 

Rehabilitación de viviendas 

Por otro lado, la nueva hoja de ruta municipal en materia de vivienda también incluye actuaciones para la rehabilitación de viviendas y edificios, entre las cuales se encuentran 170 inmuebles del barrio de Els Merinals que cuentan con graves daños estructurales. Asimismo, el Ayuntamiento se Sabadell pretende llevar a cabo otras iniciativas de rehabilitación aprovechando los fondos Next Generation de la Unión Europea (UE) y el Plan de Barrios 2025-2030 de la Generalitat.  

Este último tiene como finalidad combatir las desigualdades territoriales en los barrios catalanes y, por esta razón, reparte en cinco convocatorias anuales 1.600 millones de euros en ayudas a municipios: 1.000 millones procedentes de la Generalitat y 600 millones de los ayuntamientos. La primera convocatoria del programa fue presentada en diciembre de 2025 y ha concedido 412 millones de euros en subvenciones a 20 localidades. 

26 actuaciones en 6 ámbitos

En total, el Plan Local de Vivienda 2026-2030 prevé llevar a cabo 26 actuaciones en 6 ámbitos. Estos son la ampliación del parque de vivienda pública, la revisión del planeamiento y la gestión urbanística, la creación de vivienda asequible privada, la rehabilitación de edificios e inmuebles, la gestión y mantenimiento de los pisos de protección oficial, y el refuerzo de la atención a la ciudadanía.  

Una novedad del plan es la recuperación de la posibilidad de compraventa de viviendas de protección oficial, las cuales mantendrían su condición de protección por siempre para facilitar el ascenso social de los ciudadanos con más dificultades. Igualmente, se aumentarán los recursos para colectivos específicos en materia habitacional, se fortalecerá la atención al riesgo de pérdida de vivienda y se añadirán nuevos pisos destinados a mujeres víctimas de violencia de género. 

El tope al precio de los alquileres, una medida que en Barcelona ha reducido un 4,9% el coste

Entre las políticas de vivienda que ya lleva a cabo Sabadell se encuentra la aplicación de la ley de vivienda para regular los precios del alquiler. Una medida que han adoptado varias ciudades de Cataluña, como Barcelona, donde ha logrado que el coste de los arrendamientos disminuyera un 4,9% entre el segundo trimestre de 2024 y el segundo trimestre de 2025. Resultados que este miércoles ha defendido el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ante el Senado. En su intervención en la Comisión de Vivienda y Agenda Urbana, ha reivindicado la efectividad de poner un tope a los alquileres frente al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quien se niega a regularlos. 

Según Collboni, esta medida ha reducido en 220 euros el coste y no ha provocado que se redujera la oferta, puesto que desde la entrada en vigor de la ley de vivienda la capital catalana ha incrementado en 1.551 el número de contratos de alquiler.  “La regulación sirve para frenar el golpe, para conseguir que los jóvenes no se marchen y para garantizar el derecho a quedarse en la ciudad, en los barrios”, ha manifestado.