El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha participado este miércoles en la Comisión de Vivienda y Agenda Urbana del Senado, conjuntamente con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, para exponer sus políticas opuestas en materia habitacional. Durante la sesión, Collboni ha defendido la aplicación de la ley de vivienda y, por ende, de los topes a los precios del alquiler frente a la inacción del Consistorio de Almeida para regular el coste de los arrendamientos. En este sentido, ha destacado que desde que la ciudad condal se incluye como zona de mercado tensionado, la capital catalana ha logrado una reducir 220 euros el alquiler en la localidad. 

En su intervención, Collboni ha explicado que esta rebaja de los alquileres se produce tras años de incremento de los precios, subrayando que entre 2014 y 2024 el coste del arrendamiento creció un 78% en la ciudad condal, mientras que, gracias a la aplicación de la ley de vivienda, entre el segundo trimestre de 2024 y el segundo trimestre de 2025 los precios han bajado un 4,9%. Una regulación que según el jefe del Consistorio catalán no ha comportado una disminución de la oferta de pisos en alquiler en la ciudad. “Barcelona tiene 1.551 contratos de alquiler más que antes de la entrada en vigor de la Ley”, ha manifestado.

Asimismo, el alcalde de Barcelona ha apuntado que la regulación es una medida necesaria pero paliativa, para lograr el objetibo de que los barceloneses inviertan menos de un 30% de su sueldo en el alquiler, y que, en el momento en que esto deje de ser así, la regulación decaerá. “La regulación sirve para frenar el golpe, para conseguir que los jóvenes no se marchen y para garantizar el derecho a quedarse en la ciudad, en los barrios”, ha declarado. 

Collboni expone las políticas de Barcelona para ampliar el parque de vivienda

Aparte de la regulación del precio de los alquileres, el alcalde de Barcelona también ha expuesto las políticas que ha impulsado el gobierno municipal para ampliar el parque de alquiler de la ciudad como la prohibición de los pisos turísticos en la capital catalana, que se aplicará a partir de noviembre de 2028, devolviendo 10.000 viviendas al mercado habitacional. “Somos la única ciudad del mundo que ha tomado una medida tan drástica que, además, está sirviendo de modelo a muchas otras ciudades”, ha sostenido.

Igualmente, el alcalde de Barcelona ha señalado que el Ayuntamiento ha pasado de construir 500 nuevas viviendas al año a 1.000 y ha reivindicado que el suelo movilizado permitirá disponer de 10.000 pisos nuevos en el próximo mandato. “Nuestro objetivo en la ciudad es que el 15% del parque de alquiler sea público, que es lo que nos permite dar cobertura a los más vulnerables, a las familias trabajadoras y a los jóvenes. Es un porcentaje que, además, permite incidir a medio y largo plazo en la política de precios”, ha detallado