Los Presupuestos catalanes han entrado esta semana en una nueva fase después de que el Consell Executiu del Govern aprobara un proyecto de cuentas para el ejercicio de 2026 con una cifra récord de 49.162 millones de euros, incrementando la inversión respecto a los anteriores en un 22,8%equivalente a 9.126 millones de euros. De esta forma, el Ejecutivo catalán ha puesto en marcha los trámites el trámite para que el Parlament valide las cuentas anuales para el ejercicio de este año, y la consellera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, ha acudido al Parlament de Cataluña para entregar las cuentas al presidente de la Cámara catalana, Josep Rull, y así poder poner en marcha su tramitación parlamentaria. Los socialistas mueven ficha y tendrán por delante la labor de llevar a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) hacia el voto a favor, en el que de momento no se encuentran por sus exigencias particulares.

De momento, el proyecto cuenta con el apoyo del PSC (el partido que gobierna) y de los Comuns, con quienes el Govern firmó un acuerdo presupuestario la semana pasada. Por lo tanto, dependerá de ERC, el otro socio del Ejecutivo catalán, poder sacar adelante las cuentas. Este viernes se ha conocido que los republicanos han acordado con la Generalitat el aplazamiento del debate a la totalidad, que estaba previsto para la sesión plenaria de los días 10, 11 y 12 de marzo y, finalmente, tendrá lugar una semana más tarde. Un tiempo que dilata aún más el margen de negociación.

Entre las exigencias de ERC se encuentra el traspaso de la recaudación del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) que el Govern que pactó con el partido independentista, que ha reclamado "garantías de cumplimiento" para sentarse a negociar su apoyo a las cuentas autonómicas. "Cumpliré con el IRPF igual que he cumplido con la financiación y la empresa de Rodalies", argumentaba Salvador Illa. Por el momento, los republicanos se enrocan en oponerse a las negociaciones hasta que no tengan garantías de que se cumplirá el acuerdo sobre la gestión del IRPF, tal y como detalló el dirigente del grupo parlamentario de ERC, Josep Maria Jové, que mantiene que los republicanos no se levantarán de la mesa de negociación y garantizarán que los recursos lleguen a la ciudadanía, pero para que sea en forma de unas nuevas cuentas, le ha pedido a Illa que presione al PSOE para cumplir con lo firmado. 

En este sentido, Illa ha defendido que como presidente de Cataluña está cumpliendo con todos sus compromisos, así como el PSC, que ha remarcado que es el partido y grupo parlamentario del que forma parte. Además, el presidente del Govern ha subrayado que un 75% de los acuerdos alcanzados con ERC y los Comuns "o se han cumplido o se están avanzando". Para ejemplificarlo ha señalado el nuevo modelo de financiación y la constitución de la empresa mixta entre Renfe y la Generalitat para hacer efectivo el traspaso de la red de Rodalies, ambas carpetas cerradas el pasado mes de enero. Pese a todo, Illa ha optado por ser prudente y ha asegurado que el inicio de la tramitación parlamentaria de los presupuestos "no es el final de nada" y ha explicado al grupo parlamentario de ERC que "hay margen de error" y le ha extendido la mano para sentarse a negociar y llevar a cabo "todos los esfuerzos que sean necesarios" para dar unas nuevas cuentas a Cataluña.

Datos concretos de las cuentas que el Govern llevará al Parlament

En cuanto a las partidas en distintas materias, Romero ha destacado que cerca de un 74% del presupuesto se destinará al refuerzo del Estado del Bienestar para mejorar ámbitos como la sanidad, la educación, los derechos sociales o el acceso habitacional. Respecto a este último, la consellera ha anunciado que se movilizarán 1.900 millones de euros en políticas en vivienda, siendo, por lo tanto, la mayor inversión en esta materia recogida por unas cuentas catalanas. 

Asimismo, Romero ha revelado que el proyecto presupuestario contempla 10.000 millones de euros para el ámbito del conocimiento, las empresas y las infraestructuras. De la misma manera, ha señalado que el volumen de inversión contemplado en las cuentas “es el más importante de los últimos años”, alcanzando los 4.146 millones de euros. Según la consellera, "deben permitir activar la economía y además mejorar las deficiencias en algunos ámbitos como el educativo o el sanitario, pero también en infraestructuras de movilidad, que han demostrado su relevancia en las últimas semanas". 

Además, la titular del Departamento de Economía y Finanzas de la Generalitat ha afirmado que las cuentas validadas este viernes por el Consell Executiu, las primeras que presenta el actual Ejecutivo catalán (las últimas se remontan a 2023), “quieren continuar con el objetivo del Govern de generar prosperidad y de que esta prosperidad sea compartida socialmente y territorialmente”. “Son los presupuestos que Cataluña necesita. Unos presupuestos valientes, ambiciosos, que quieren dar respuesta a los retos que tenemos a largo plazo, pero también a las necesidades más inmediatas de los ciudadanos”, ha defendido. 

Los plazos sobre la mesa

Por su parte, el presidente del Parlament, Josep Rull, ha explicado que, tras la presentación del proyecto presupuestario, su calificación por parte de la Mesa de la Cámara catalana y la reunión de la Junta de Portavoces para fijar el calendario de la tramitación parlamentaria, se inicia un plazo máximo de diez días para presentar enmiendas a las cuentas. Posteriormente, se celebrará en una sesión plenaria el debate a la totalidad de las cuentas. 

Con el proyecto presupuestario ya presentado, el debate a la totalidad se llevará a cabo en el pleno que se celebrará dentro de tres semanas, concretamente el 20 de marzo. En caso de que las cuentas superen esta fase de la tramitación parlamentaria, tendrán la posibilidad de ser aprobadas definitivamente después de Semana Santa. Si el Parlament no da luz verde a los presupuestos en la primera votación, estos quedarán rechazados.

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