Se aproxima la fiesta de Halloween, tradición estadounidense por excelencia que, desde hace ya varios años, se asienta y celebra en nuestro país dejando entre las generaciones más jóvenes en el olvido a la festividad de Todos los Santos.

Pero en esta ocasión este no es el debate, la polémica se centra en otra tradición: la de vaciar calabazas para usarlas como faroles; y en otro lugar: en Cataluña.

Y es que, un colaborador de TV3, la televisión pública catalana, no ha dudado en asegurar que Estados Unidos copió a Cataluña esta tradición. Quisco Sallés ha defendido a capa y espada que el vaciado de calabazas es una tradición catalana copiada o exportada a Estados Unidos, porque los catalanes fueron los primeros.

"Eso de la calabaza es un modelo copiado de cómo se celebraba Todos los Santos en Solsona y el Ripollés, defiende este colaborador y explica que si se celebra así Halloween en Estados Unidos es porque algún catalán emigraría y se lo enseñaría al resto. "Alguien de Gurb debió trasladar esta costumbre a Irlanda o a Escocia y de aquí pasó a los Estados Unidos".

La defensa de este periodista de la tradición catalana es fácilmente desmontable si se recuerda la historia. El vaciado de calabazas para usarlas como velas de decoración en Halloween no es siquiera una tradición estadounidense, sino irlandesa.

Fueron los irlandeses que emigraron a Estados Unidos los que implantaron esta actividad en el país. De hecho, originariamente se hacía con remolachas y nabos, pero en Estados Unidos no hay cultivos de estos vegetales y sí excedentes de calabazas, por lo que se amoldó la costumbre.

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Lo que querían representar los irlandeses eran los fuegos fatuos, un fenómeno natural por el que se quema el metano que tienen los cuerpos que se descomponen. De hecho, hay constancia de que en el año 1500 los irlandeses construían estos faroles que se llamaban “linternas de Jack”.

También es cierto que en zonas de Cataluña se practica el vaciado de calabazas para introducirle velas dentro, al igual que en Alemania, por ejemplo, se hace con faroles de papeles de colores por el día de San Martín. Pero esto no significa que los estadounidenses hayan copiado ni a catalanes ni a alemanes.

¿Manipular la historia?

Y no es la única idea que el independentismo ha intentado demostrar como cierta sin serlo, sólo para buscar bases y sustentos a sus reivindicaciones.

Poco a poco las alteraciones de los hechos históricos han ido calando en los libros de texto, en los que se puede leer el término Corona Catalanoaragonesa o el nombre del emperador Carlos I de España y V de Alemania transformado en el de Carles I de Catalunya-Aragó.

Y la tergiversación continúa. El Institut Nova Història defiende que personajes como Colón, Cervantes, Hernán Cortés y Santa Teresa de Jesús son catalanes.

La filosofía de esta fundación se basa en que “el Estado Español en los siglos XVII y XVIII se avergonzó de que el Siglo de Oro era realmente catalán, porque los referentes eran catalanes, y lo que hizo fue destruir todos los fondos documentales de Simancas, donde están los archivos históricos, y reescribirlos diciendo que eran castellanos los autores de los hechos”, cuenta a ElPlural.com el presidente de la Asociación Historiadors de Catalunya, Óscar Uceda.

Éstas son algunas de las tesis que defienden autores independentistas, una realidad paralela, que nunca existió.

La Corona Catalanoaragonesa

La Corona Catalanoaragonesa, término que recogen, incluso, los libros de texto de historia de la ESO en esta comunidad autónoma, nunca existió.

La Confederación Catalanoaragonesa es un invento romántico de Antonio de Bofarrull y Brocáque aparece recogido en un libro que lleva ese mismo título y que publicó en 1872. “El término se inventa porque el histórico y reconocido era el de Corona de Aragón. Pero cuando se empieza a construir un relato en el cual Cataluña era una superpotencia en la Edad Media y era la que llevaba la batuta en la corona aragonesa, no se puede permitir que el nombre de ese antiguo estado fuese el de Aragón”, explica Uceda.

Primero se hizo una pretendida equiparación del título de Rey de Aragón al de conde de Barcelona y después se sustituyó directamente este último título por el de Rey, pero guste o no, el territorio catalán dependía de la figura del rey de Aragón.

Colón era catalán y las naves partieron de Pals

Tanto el Institut Nova Història como el Cercle Català d`Historia (CCH) defienden que el apellido de Cristóbal Colón era realmente Colom y que su famosa expedición con las tres carabelas, La Pinta, La niña y La Santamaría partieron, no de Palos de la Frontera (Huelva) sino de Pals (Baix Empordà) . Así lo defendió hace unos meses el CCH en el 56º Congreso Internacional de Americanistas, que se celebró en Salamanca, lo que generó una importante polémica, dado que esta tesis, que se planteó por vez primera en 1930, ha sido repetidamente descartada por la comunidad historiográfica.  

Desde estas entidades, no obstante, se niega el origen genovés de Colón y se insiste en que el proyecto del descubrimiento de América se gestó, se financió y se ejecutó en Cataluña La historia oficial, promueve, es fruto de “manipulación historiográfica” basada en Castilla.

En la página web del Institut Nova Història podemos encontrar diferentes artículos al respecto como el de Tres pruebas de la catalanidad del descubrimiento de América o La casa barcelonesa de Cristóbal Colón que los censores intentaron situar en Sevilla.

Pero, además, en Pals “el Ayuntamiento ha llegado a organizar una misa por el aniversario de la salida de los barcos de Colón”, advierte el presidente de Historiadors de Catalunya.  

La locura de Erasmo

El investigador Pep Mayolas, que trabaja para esta misma fundación y es autor del estudio Erasmo y la construcción catalana de España’ sostiene que Erasmo de Rotterdam era catalán.Es más, el intelectual holandés habría sido, según su hipótesis, hijo de Cristóbal Colón, y se habría metido en el clero justo cuando en España se instaura la inquisición, por lo que para escapar de ella huyó al extranjero.  Ferran, que habría sido su nombre antes de adoptar el de Erasmo, habría intentado incidir en la sociedad promoviendo la reforma de la iglesia, que también se promovía desde Montserrat.  

Los Reyes de Castilla, también catalanes

Este mismo autor insinúa, incluso, la catalanidad de los mismísimos Reyes de Castilla. En base a esta teoría, Juana La Loca no fue hija de Isabel La Católica, sino de la amante de Fernando. La ‘prueba’, que la reina “paría con la cara cubierta y procuraba no gemir”, por lo que en realidad los niños no los habría tenido ella sino otra mujer.

El Quijote se escribió en catalán

Otro de los delirios históricos de los que se hace eco el Institut Nova Història tiene que ver con Cervantes y El Quijote. El autor más universal de la literatura española, podría ser Joan Miquel Sirviente, natural de Jijona. Según autores como el figuerense Lluís María Mandado, autor del libro Cervantes (Sirviente), ciudadano de Jijona’el Quijote se escribió en catalán y fue “la censura política y religiosa la que transfiguró la personalidad del escritor”, oficialmente de Alcalá de Henares. 

A su juicio “el Cervantes mesetario, hijo de médico, no puede ser el hombre de letras capaz de tener una gran biblioteca”. De ahí que atribuya el texto a Sirviente “personaje de talla y tesorero real”.