En su primer día de reincorporación a la actividad institucional, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha presentado una nueva medida en una de las materias que más importan y afectan a la población: la vivienda. Se trata de la firma de un convenio entre el jefe del Ejecutivo catalán y el presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense y arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, mediante el cual el conjunto de diócesis catalanas ha cedido al Govern parte de su patrimonio inmobiliario para convertirlo en vivienda social, ampliando de esta manera el parque público habitacional.
El protocolo firmado este lunes en el Palau de la Generalitat conlleva la identificación de todos aquellos bienes de las diócesis que reúnan las condiciones adecuadas para ser dispuestos al Govern y en estos se pueda construir vivienda social para un período de al menos 75 años. En concreto, la Iglesia cuenta a día de hoy con más de 2.000 parroquias en alrededor de 850 municipios en toda Cataluña, las cuales se encargarán de ceder los inmuebles para el uso de los ciudadanos.
Illa defiende el protocolo como "un acuerdo pionero en el conjunto de España"
Durante el acto, el primero que Illa realiza tras su baja médica por una osteomielitis púbica, por voluntad expresa del presidente del Govern, el jefe del Ejecutivo catalán ha señalado que el acceso a la vivienda no es solo un asunto de Gobierno, sino también “una misión de país”, y ha agradecido a la Iglesia sumarse a ella. Un cometido, que ha recordado, que se enmarca dentro de los valores del humanismo cristiano y que ha explicado que se llevará a cabo “con diligencia, pero paso a paso y respetando los diferentes ritmos de cada diócesis”.
Según el presidente de la Generalitat, el convenio es un “acuerdo pionero en el conjunto de España” que muestra una disposición de llegar a pactos con todo el mundo en materia de vivienda. En este sentido, Illa ha reiterado “la voluntad del Govern de ir con todo en materia de vivienda”. Una estrategia que ha afirmado que lleva a cabo “haciendo planteamientos ambiciosos, pero viables y realizables”.
Los antecedentes del convenio
Asimismo, Illa ha revelado que el protocolo suscrito con la Conferencia Episcopal Tarraconense surgió en primera instancia de un encuentro a puerta cerrada en el obispado de Sant Feliu de Llobregat al cual se le invitó hace tan solo unos meses para que miembros de la Iglesia pudieran ofrecerle su visión de cómo se encontraba la situación social en Cataluña. El presidente del Govern ha revelado que en dicha jornada, a la que él acudió como oyente, el máximo responsable de Cáritas calificó la vivienda de la raíz de la desigualdad y la principal necesidad social.
Un antecedente al acuerdo al que se suman los informes que Illa ha recibido por parte de su gabinete, repasando las políticas públicas que se llevan a cabo en el conjunto de la Unión Europea (UE) en los ámbitos en los que la Generalitat tiene mayor interés, entre ellos la vivienda. “En uno de estos informes pusieron el acento en un protocolo similar al que hoy hemos firmado entre la iglesia y las autoridades gubernativas en Malta”, ha detallado el dirigente socialista.
La Iglesia reivindica políticas en materia de vivienda que unan a la población frente a las que polarizan
Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense y arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, ha destacado que el convenio consiste en “un grano de arena más” con el objetivo de paliar el déficit de vivienda que ha indicado que, según las estadísticas, sufre un 25% de la población. Igualmente, ha subrayado que supone una medida que pretende ayudar ante la subida desmedida de los precios del alquiler que “cada vez van ahogando más a la gente joven que intenta tirar adelante y proyectarse a nivel social”.
Además, Planellas ha remarcado que el protocolo es un convenio marco y que, a partir de la firma realizada este lunes, “vendrán las acciones concretas en cada bien y en cada diócesis o en cada instituto religioso”. Muchos de estos bienes, según Planellas, necesitan pasar por un proceso de restauración para poder ser reutilizados. Por esta razón, ha abogado por medidas como el nuevo acuerdo que ayuden a que el patrimonio de la Iglesia, que representa cerca de un 75% del de toda Cataluña, esté en servicio de la sociedad.
Por otro lado, el también arzobispo de Tarragona ha reivindicado que se lleve a cabo una política que busque unir al conjunto de la sociedad en vez de polarizarla. “La vivienda es un tema de país y, como tema de país, nos debemos poner todos. Tenemos que sumar, no restar”, ha defendido.