A lo largo de 2025, once personas perdieron la vida en la ciudad de Barcelona a causa de siniestros de tráfico, los cuales dejaron un total de 8.566 heridos. Así lo ha dado a conocer este lunes el Ayuntamiento de la capital catalana en la presentación del balance anual de la siniestralidad en la ciudad condal, el cual muestra un total de 6.839 accidentes que dejaron alguna víctima, incluyendo las heridas y las mortales. Unas cifras que indican estabilidad respecto a las víctimas del año anterior, habiéndose registrado el mismo número de fallecidos y un aumento del 0,99% en el caso de los heridos. 

Del número de heridos, 8.320 fueron leves (un incremento de un 0,97% respecto a 2024), en cuyos casos la hospitalización duró menos de 24 horas, mientras que 246 estuvieron en una situación grave (un 1,65% más). En relación con estos últimos, 161 eran conductores de los vehículos accidentados; 60 eran peatones, 18 atropellados por coches o turismos; y tan solo 25 eran pasajeros, cifra que equivale a menos de un 25%. 

Un escenario de contención en el que se debe seguir actuando

Durante la presentación del balance, la primera teniente de alcalde, Laia Bonet, ha remarcado que los datos de siniestralidad “apuntan a un escenario de contención respecto a 2024 y sobre todo respecto a la gravedad y los colectivos vulnerables”. En este sentido, ha señalado que la cifra de víctimas mortales por accidentes de tráfico de 2025 es la más baja junto a la de 2024. A pesar de ello, ha afirmado que una víctima mortal ya supone demasiado y que, por ello, el Ayuntamiento seguirá “trabajando con determinación” para reducir el número hasta que no haya ningún fallecido. 

Además, Bonet ha asegurado que la lucha contra la siniestralidad vial es “una prioridad absoluta” del Gobierno municipal de Jaume Collboni. “La movilidad en una ciudad densa y grande como es Barcelona es un reto complejo y es el papel del Ayuntamiento gobernar esta complejidad con un criterio muy claro, que tiene que ser la seguridad de las personas”, ha defendido.

Los motoristas, el colectivo vial más vulnerable 

El balance muestra que hay un colectivo de conductores que continúa siendo especialmente vulnerable, el de los motoristas. Concretamente, 131 de los heridos graves, más de la mitad, iban en motocicleta. La gran mayoría de estos, 126 en total, eran los conductores del vehículo. Por lo tanto, un 78% de los pilotos que sufrieron heridas graves en siniestros conducían una moto. Los siguen de muy lejos los once heridos graves que llevaban vehículos de movilidad personal o VMP (en los que se incluyen los patinetes eléctricos), los diez que iban en bicicleta y los siete que pilotaban un ciclomotor. 

En su intervención, Bonet ha querido subrayar esta gran vulnerabilidad de los motoristas, que son quienes peores consecuencias sufren de los accidentes cada año, y ha explicado que este es el motivo de que el pasado mes de octubre el Consistorio pusiera en marcha el Observatorio de la Motocicleta de Barcelona. Este organismo fue creado conjuntamente con entidades del sector y la patronal Anesdor, con el apoyo de la Dirección General de Tráfico (DGT), para llevar a cabo actuaciones como trabajos en las zonas con mayor concentración de accidentes o el refuerzo de las campañas de sensibilización que fomentan los elementos de protección.  

El coche, el vehículo que se vio involucrado en más accidentes

Sin embargo, la motocicleta no fue el vehículo que se vio implicado en un mayor número de accidentes de tráfico dentro de Barcelona. Aunque se quedó cerca del primer puesto, habiendo estado involucrada en 4.088 siniestros, le superó el turismo, que fue partícipe de 4.421 casos. El transporte que registró una mayor subida del número de accidentes fue la bicicleta, que sufrió 873 (aumentando un 11,07%). Por el contrario, el camión fue el que más redujo la cifra de siniestros en los que estuvo envuelto, pasando de los 201 a los 158 (un 21,39% menos).

En cuanto a la tipología de los accidentes, 1.790 fueron por alcance o colisión trasera, 1.665 por choque lateral y 1.188 por un golpe fronto lateral. Con mucha menor medida, 871 de los siniestros consistieron en atropellos y 459 en caídas al suelo de vehículos de dos ruedas. 

La falta de atención fue la principal causa directa de accidentes y el alcohol la indirecta

Respecto a las causas directas de los siniestros, en el caso de los conductores destacan la falta de atención, que provocó 1.595 accidentes, seguida por el hecho de no respetar las distancias, motivo que originó 969 incidentes; los cambios de dirección indebidos o realizados sin precaución, que supusieron 759; y la desobediencia a los semáforos, que fue la razón en 703 de los casos. Esta última fue la causante de más siniestros por parte de los peatones, 154 en concreto, por delante de los 116 originados por cruzar por fuera de pasos de cebra. 

Por otro lado, la principal causa indirecta o mediata fue la alcoholemia, que estuvo involucrada en 167 de los accidentes, mientras que el mal estado de la calzada y el exceso de velocidad provocaron 54 y 30 siniestros, respectivamente. El alcohol no fue la única sustancia causante de alguno de los casos, debido a que cinco fueron originados por otro tipo de drogas o medicamentos, aunque esta cifra supone una disminución de un 70,59% de los accidentes vinculados al consumo de estupefacientes, que el año pasado fueron 17. Los factores meteorológicos estuvieron detrás de 19 de los siniestros.

10.164 sanciones por circular con VMP sin llevar casco en el primer año de aplicación de esta norma 

El balance de siniestralidad también incluye las denuncias de la Guardia Urbana para prevenir los accidentes, de las cuales 262.951 tuvieron que ver con la velocidad detectada por radares fijos o móviles. En el caso de las denuncias por alcohol, estas alcanzan las 44.445 en todo el año. Asimismo, son 15.383 las que se registraron por no respetar las indicaciones de los semáforos

En relación con las denuncias, cabe destacar que las que afectan a los vehículos de movilidad personal como los patinetes eléctricos han aumentado un 34,7% hasta las 20.902, superando a las 20.008 puestas a bicicletas. Esto se debe a que justo a principios de 2025 entraron en vigor las sanciones por la circulación sin casco de VMP, que han ascendido a 10.164 en su primer año de aplicación. 

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