El consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha comparecido este miércoles en la Comisión Extraordinaria de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de las Cortes autonómicas para dar cuenta de la gestión que su Gobierno ha hecho de los incendios que el pasado verano devastaron la autonomía, con 141.264 hectáreas calcinadas. Si había algún atisbo de esperanza de que el consejero del ramo reconociera errores, este ha quedado completamente difuminado. Así, el alto cargo de Alfonso Fernández Mañueco ha optado por volcar la responsabilidad de los incendios en las “condiciones meteorológicas” del pasado verano.

“Uno de los aspectos clave y determinante es la meteorología. Quien lo niegue, se equivoca. El tiempo no solo influye, condiciona de manera decisiva la aparición de los incendios, el comportamiento una vez iniciado y, por supuesto, las posibilidades de extinción”, ha comenzado argumentando el consejero en la mencionada comisión, a la que ha acudido a razón de la solicitud del PSOE que pidió análisis, resultados y conclusiones del operativo de vigilancia, prevención y extinción de incendios forestales de la campaña de 2025, y de Vox. “Podemos contar con los mejores medios, pero cuando la meteorología es adversa, el incendio gana fuerza peligrosidad y en muchas ocasiones es inextinguible”, ha añadido.

Unas declaraciones que ha defendido en las Cortes de Castilla y León este miércoles pese a que desde su partido -PP- rechazaron en octubre de 2024 la Proposición de Ley de Bomberos y Bomberas Forestales, impulsada por el Grupo Socialista. La norma pretendía reconocer la figura del bombero forestal dotando al operativo de un carácter permanente, público, coordinado y con medios suficientes durante todo el año. Sin embargo, el PP de Mañueco calificó la iniciativa de “brindis al sol” y la tildó de mitin político, criticando que no aportaba soluciones reales y advirtiendo que generaría “grave descoordinación” con la normativa estatal sobre bomberos en trámite. Por su parte, Vox rechazó el texto por considerarlo excesivamente ideológico, acusándolo de incorporar un sesgo de género innecesario y desviarse de una regulación objetiva de la profesión.

Por ello, lejos de hacer lo que sería un reconocimiento de errores propios, Quiñones ha proseguido en este discurso de las condiciones meteorológicas como los principales desencadenantes de los incendios. “El viento juega un papel protagonista, cambios bruscos en la dirección del viento y el aumento de la intensidad pueden transformar un incendio controlado, en una situación crítica en cuestión de minutos. Las altas temperaturas y la baja humedad favorecen la combustión más rápida e intensa haciendo que el fuego avance con mayor agresividad”, ha sostenido. Asimismo, respecto a la extinción de los incendios el consejero del ramo ha esgrimido que fue “la ola de calor” la que redujo la eficacia de las labores de control, algo que, aunque pueda parecer a priori coherente, se desmonta rápidamente si se atiende a las condiciones que tuvieron que enfrentar los bomberos forestales que realizaron esas tareas de control. “Por eso, la extraordinaria magnitud de los incendios de este verano pasa por explicar y entender el papel que han tenido las variables de temperatura, viento, humedad y precipitaciones”, ha acabado rematando.

Anuncio de 80 millones dos meses antes de las elecciones

Al margen de todo ello, el consejero de Medio Ambiente ha aprovechado también para allanar el camino previo a las elecciones autonómicas, previstas para el 15 de marzo, anunciando un total de 80 millones de euros de acuerdo con el Plan Anual de prevención, vigilancia y extinción de la Comunidad.

En líneas similares, Quiñones ha respaldado a la Junta asegurando que esta “organiza, planifica, cumple con disposiciones normativas vigentes en la materia, trabaja de manera continua en la coordinación con otras administraciones implicadas y competentes en el fenómeno de los incendios forestales y ayuda a la administración local a cumplir con sus obligaciones y a proteger a las poblaciones contra el fuego”.

Así, el consejero del ramo ha optado también por cargar contra los grupos de la oposición para, de nuevo sin rastro de autocrítica, reprocharles su rechazo al Decreto-Ley 2/2025, de 23 de octubre. "La mayoría de ustedes se opusieron a simplificar los procedimientos administrativos, a proteger los terrenos forestales, a disminuir la peligrosidad del fuego en el territorio y principalmente a hacer más defendibles los pueblos, dejando bien clara la política Junta en materia de incendios forestales, en pro de la conservación del medio natural y rural y la defensa de la seguridad de las personas, y que ustedes derogaron", ha sostenido.

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